Somos el espejo para nuestros hijos.

Con esta frase tan potente, termina la entrevista del podcast de esta semana con Alicia de Patricio.

Nuestra invitada de hoy, dejó de trabajar cuando se quedó embarazada de su primer hijo. Ahora, cinco años después,  nos cuenta cómo consiguió volver al mundo laboral después de convertirse en mamá de sus tres hijos.

Cuando decidió retomar su vida profesional, Alicia encontró a Mamis Digitales, y supo que había encontrado el cambio que necesitaba. No se lo pensó , apostó por ella y por su familia y decidió luchar por su reinvención.

En la entrevista de hoy, descubre cómo Alicia se reinventó profesionalmente después de estar cinco años fuera del mundo laboral y conoce cómo fue capaz de encontrar un nicho profesional dentro de la profesión de Community Manager, que le hizo especializarse y encontrar a clientes con los que quería trabajar de verdad.

No te pierdas el episodio de hoy si quieres saber cómo lo ha conseguido.

Si como Alicia, tú crees que debes tener un nicho de mercado pero no sabes cómo conseguirlo, tenemos algo para ti.

El próximo  martes día 13 de julio a las 9.30h tienes una cita con nosotros, en el Taller Encuentra tu nicho.

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Transcripción de la entrevista

Billie: Bueno, hoy le damos la bienvenida a una mamá que tengo que decir que es muy especial porque ha estado durante varios meses ayudando en este podcast, ayudándolo a llegar hasta donde estamos, a que crezca. Bueno, varios meses, casi un año. Y la verdad es que me hace muchísima ilusión entrevistarla hoy porque ha emprendido otro camino profesional. Así que Alicia, bienvenida al podcast de Madres Reinventadas.

Alicia: Muchas gracias, Billie. Mucha ilusión estar aquí hoy.

Billie: Este podcast ya te suena, ya sabes de qué va. Así que la primera pregunta no será una sorpresa. ¿Cómo se llaman tus hijos?

Alicia: Bueno, pues yo tengo tres hijos, Lucas, que tiene seis añitos, Guille que tiene cuatro largos y Julieta que tiene tres.

Billie: Tres hijos seguidos, una mamá valiente porque estarán en plena época que consumen toda tu energía. Alicia, cuéntanos un poquito ¿cómo era tu vida antes de tener a tus tres peques y qué hacías, en dónde estabas laboralmente?

Alicia: Distinta, era distinta, distinta, mi vida antes de tener hijos. Mira, yo prácticamente desde los 18 años, había algo que me angustiaba bastante, que es que yo nunca tuve una vocación clara. No, nunca tuve una llamada de “voy a trabajar de esto porque me encanta”. Entonces fui eligiendo mi camino profesional hacia cosas que tuvieran una amplitud, que me permitieran, si me equivocaba, pues rectificar. Entonces estudié Administración y Dirección de Empresas porque era una carrera con muchísimas salidas profesionales. Pensé yo me meto aquí y luego ya voy decidiendo. Cuando acabé seguía sin decidirlo y empecé a trabajar en una consultoría. Las consultorías son empresas que ayudan a otras empresas en distintos proyectos. Entonces yo pensé bueno, como cada proyecto será distinto, pues me permitirá ver hacia dónde voy. Era una época de mi vida en que mi prioridad número uno era mi carrera profesional, aunque no tuviera claro hacia dónde ir, yo sabía que construir mi carrera profesional era mi principal objetivo. Acabé en una empresa en la que el ritmo de trabajo y la manera de trabajar eran muy fuertes, pero muy, muy fuertes. Entonces no había ninguna opción para conciliar. Yo en esa época ni estaba casada ni tenía hijos. Pero conciliar a veces también es poder ir al gimnasio o poder salir con tus amigas. Mi vida giraba por y para el trabajo desde primerísima hora de la mañana hasta ultimísima hora de la noche. Esos años yo aprendí mucho a nivel profesional, aprendí mucho, pero sufrí mucho también. Entonces la maternidad no estaba en mis planes, pero ni a medio ni a largo, pero me permitió ver lo que no quería para mi vida. Estuve allí unos añitos trabajando, pero vi enseguida que tenía que salir de allí porque no era el estilo de trabajo que quería. Entonces di un cambio muy radical de sector porque pasé de consultoría a una empresa de traducción, aunque no tenía nada que ver, y allí empecé a desarrollar mis habilidades más a nivel comercial. Yo no hacía traducciones, yo estaba en el departamento comercial de comunicación y eso sí me gustó mucho y tenía era una empresa que tenía un horario de trabajo que aunque era amplio, era compatible con la vida de personal, no tanto de ser madre, pero sí personal. En esos años conocí a mi marido, nos casamos, decidimos que queríamos tener hijos,  y cuando quedé embarazada tuve un momento de ver que hacía con mi vida, porque aunque mi trabajo me gustaba, me gustaba muchísimo de hecho, y la empresa estaba muy bien, mis horarios, claro, eran buenos comparados con lo que yo venía antes, que acabábamos de noche, Pero una vez embarazada visualicé mi vida con un niño y pensé “¡Uy! Ojo, llegar a las 7 8 de la tarde ya no es tan bueno con un niño”. Es bueno si antes salías a las diez de la noche, pero… Estuve pensando mucho que hacer y no supe qué hacer, entonces en ese momento lo dejé. Dejé de trabajar durante un tiempo.

Billie: Renunciaste a tu trabajo por voluntad propia, o sea que en la empresa te querían, estaban felices con tu trabajo. ¿Tú renunciaste estando embarazada?

Alicia: Estando embarazada. Yo renuncié embarazada de Lucas. Yo en la empresa estaba super contenta y me gustaba mucho. Lo que pasa es que no era fácil plantear opciones de tipo reducción de jornada, no era fácil para el tipo de empresa. Yo estoy convencida de que a lo mejor si lo hubiese planteado hubiesen buscado la manera. Pero no lo planteé directamente porque conocía la empresa, era una empresa pequeña en un departamento pequeño. Éramos dos, de hecho. Entonces yo sabía que si cogía una reducción de jornada por el tipo de trabajo que hacíamos iba a ser un problema para esa empresa. Es posible, se puede hacer, pero me costó mucho ver la manera de plantearlo. Pensé “bueno, voy a hacer un parón,  se puede hacer un parón y luego retomo” porque en ese momento yo pensé será así de fácil, no?  Paro y luego retomo, pensé yo, ilusa de mí… Pero lo dejé voluntariamente y estuve un tiempo sin trabajar, un tiempo que me dio mucho miedo coger porque pensé que para mis hijos iba a ser fantástico, pero quizá yo no lo sé llevar, quizá al segundo mes me agobio de estar solo en casa. No, no fue el caso. Por suerte estuvimos muy bien y fueron unos años que la verdad es que creo que han sido un super regalo. Lo que pasa es que luego cuando quise volver, habiendo tenido ya mis tres hijos, al final he tenido tres hijos de un período cortito de tiempo pero a nivel laboral son casi cinco años de parón, entonces es difícil, no? Y yo quería volver, pero no sabía cómo. Volver a donde estaba significaba los horarios en los que estaba, y con unas vacaciones limitadas. Tenía unos amigos que siempre me decían “tienes que emprender, tienes que trabajar desde tu casa”. Y a mí me sonaba a japonés eso. Sólo me decían “oye, tú desde tu casa trabajas” y pensaba pero ¿de qué? ¿Cómo? O sea, me sonaba super complicado. Quizá es que la educación que nos dan, o al menos la que he recibido yo, no está muy enfocada al emprendimiento. Yo hice una carrera de empresa de negocio y no tuve ni una sola asignatura que hablase de trabajar desde casa, ser freelance, cero. Todo estaba enfocado hacia la especialidad que decidas, pero trabajando para alguien, para una empresa. Entonces a mí eso me sonaba como muy… Un día me llamó mi hermano y me dijo “oye, un profesor del máster que estoy haciendo, que se llama Frank Carreras, nos acaba de explicar un proyecto suyo en clase y te ha definido desde el principio hasta el final. Está hablando de ti. Mamis Digitales, míralo, porque estaban explicando a las personas a las que se dirigen y es a ti. Se dirigen a ti”. Y pensé bueno, vale. Y bueno, lo estuve mirando y efectivamente me encajó un montón y me lancé a hacer la formación de Mamis Digitales con este miedo que yo tenía de “yo no voy a poder, no voy a saber trabajar desde casa, no sé, no voy a poder”. Pero me ayudó mucho la llamada de Alicia, la chica de admisiones, cuando me llamó y me dijo “Oye, pero ¿tú qué hacías antes? Antes de tener a tus hijos, ¿qué hacías?”. Y cuando le dije que me estaba desarrollando en el mundo comercial me dijo “Ah, vale, o sea, tú te has movido en el mundo de las ventas”. Y me dice “pues de cabeza, porque las ventas y el encontrar clientes a veces es lo más difícil. Y tú eso ya lo tienes entonces de cabeza. No tengas miedo porque vas a poder”. Y pude.

Billie: Efectivamente, yo recuerdo que además tú tomaste la decisión de unirte a Mamis Digitales y fue como que lo hiciste todo en pack, ¿no? Dijiste si entro, lo hago todo. Además te apuntaste a un taller que hacemos de incursión al mercado presencial, donde yo recuerdo muy bien tu caso, porque tú explicabas “Es que a mí me parece muy bien esto de las ventas, de hecho tengo experiencia y vengo de unos años de haber trabajado en este sector, pero me parece super complicado trasladarlo al momento en donde te tienes que vender a ti misma”. ¿Cuál ha sido ese cambio que has tenido que hacer para poder, a pesar de ya saber las técnicas de venta y saber vender un producto, hacer ese cambio de chip para venderte a ti misma y vender tus servicios como community manager?

Alicia: Sí, eso es. Recuerdo que cuando se hablaba del taller de Incursión al Mercado, yo pensé “no lo voy a hacer porque no lo necesito, porque la parte de las ventas ya está, ya lo tengo dominado”. Lo que pasa es que a medida que iba avanzando en la metodología y se acercaba el momento de volar, de empezar por ti misma, me di cuenta de que no es lo mismo vender un producto o un servicio de un tercero que venderte a ti, Alicia de Patricio, no? Entonces el gran cambio no es no es tanto aprender algo, o de metodología, o de que ahora yo te explique una fórmula de cómo hacerlo. Es un cambio mental, es un cambio de que “no tengas miedo cuando te digan que no a ti”. Porque claro, cuando un cliente te dice que no, que te van a decir muchas veces que no y no pasa nada y forma parte del proceso, yo lo que me di cuenta es de que me dolía más que me dijeran que no a Alicia de Patricio, que no a un producto de una empresa cualquiera. Porque siempre dices “bueno, es a ellos que les dicen que no”. En cambio cuando te dicen que no a ti es a ti y cuesta un poco asumir que forma parte del proceso y que no significa ni que seas mala profesional ni que lo hayas hecho mal. O a lo mejor sí lo has hecho mal, pero no pasa nada porque aprenderás y sabrás hacerlo para el siguiente, ¿no? Tienes que verte a ti misma como una empresa. No es a ti personalmente a quien le están diciendo que no, sino algo de tu servicio no les ha encajado. Pues no pasa nada. Aprende el qué y en el siguiente lo harás mejor y te volverán a decir que no, posiblemente, pero no pasa nada, hay que seguir, hay que seguir y hacer ese click mental de “Yo ahora soy mi propia empresa y todas las empresas tienen síes y tienen noes y esos “no” son parte del aprendizaje. Eso ha costado, pero realmente cuando haces ese click vas más tranquila.

Billie: De hecho, nosotras en Mamis Digitales es algo que celebramos. Es decir, cada vez que tenemos alguien que nos dice “bueno, ya he tenido mi primer no” pues casi casi que esto es una celebración porque significa que estás más cerca de tener ese sí. Hay que recordar que al final los “no” nos ayudan a crecer, nos ayudan a aprender como bien has dicho, y también nos ayudan a llegar al momento indicado, que es el momento en el que te van a decir que sí. Pero es verdad, muy cierto lo que has dicho, Alicia, que cuesta muchísimo más que nos lo digan a nosotros que algo que tú estás vendiendo, que en realidad tampoco te afecta tanto. Alicia, tú después de pasar por ese taller, te uniste. Primero te uniste como becaria a la Miss Digitales y luego pasaste a ser parte del equipo de trabajo, primero haciendo redes sociales, después como responsable de redes sociales y como responsable del podcast. Estuviste yo creo que un poco más de un año con nosotras. ¿Qué es lo que te ha aportado formar parte del equipo de trabajo de Mamis Digitales? ¿Qué has aprendido?

Alicia: Madre mía. La verdad es que ha sido… Yo siempre lo explico, Mamis Digitales para mí fue como una formación que me ayudó a reciclarme,  y trabajar en Mamis Digitales ha sido el master final. Porque claro… De repente yo justo acabo la metodología, acabó el taller y veo que surge la oportunidad de trabajar en Mamis Digitales, en prácticas, en la parte de redes sociales. Y claro, no lo dudé porque pensé bueno, esto será como el lacito final a todo lo que he estado haciendo para empezar un camino nuevo. Y de repente empiezas a trabajar en una empresa con un equipo, que eso es algo súper potente, porque normalmente si tú eres Community Manager freelance y trabajas con un cliente, normalmente estás tú sola trabajando con el cliente, pero tu trabajo lo gestionas tú. En cambio, en Mamis Digitales, la mayoría de las tareas, la mayoría de los procesos se hacen en equipo. Y esto me ha enriquecido un montón porque no sólo he aprendido el trabajo en sí, de redes, del podcast, todo esto obviamente es una experiencia más, como todo lo que haces, pero he aprendido del equipo, de todos vosotros. El poder tener a mano siempre a Begoña que te enseña una cosa, a Inés que te sabe decir cómo se planifica… De cada una de las personas que forman parte Mamis Digitales yo me he llevado algo y eso me ha enriquecido una pasada y es lo que más echo de menos, ese equipo, esa sensación de en ningún caso estar sola. Gracias al Club Estima no estamos solas, pero dentro Mamis Digitales empresa la conexión es aún más fuerte.

Billie: Bueno, después de todo este año estando con nosotras, llega un momento en el que te toca tomar una decisión que no es fácil de tomar, pero que te aporta esa oportunidad para seguir creciendo como profesional. Para volar, para involucrarte en un proyecto que te apasiona, ¿no? Cuéntanos un poquito lo que te ofrecieron y cómo ha sido ese proceso de tomar la decisión de dejar algo que te gusta bastante, en dónde estás muy a gusto para seguir creciendo en esa trayectoria profesional. Porque es verdad que hay veces que tenemos que tomar decisiones que quizá nos dan miedo por lo que estamos dejando atrás, pero que tenemos que empujarnos porque sabemos que vamos a seguir creciendo.

Alicia: Sí, mira, yo… Siguiendo un poco con lo que te decía antes de cuando decidí qué carrera escoger o decidir cuál tendría que ser mi trabajo, nunca he tenido esa vocación. A lo mejor si hubiese tenido esa vocación, al quedarme embarazada y decidir qué hago con mi vida, a lo mejor hubiese tomado otras decisiones y no hubiese dejado mi trabajo, porque es mi pasión. Entonces, cuando me reinventé y empecé a trabajar como Community Manager, llegó el momento de decidir nicho y seguí con lo mismo. ¿Dónde? ¿Hacia dónde voy? Si nunca… Hemos tenido invitadas en el podcast que antes eran enfermeras y se dedican a ser community managers del sector salud. Miriam que era topóloga… Gente que viene de campos súper específicos y luego se reinventa y decide ir hacia allí. Yo no tenía eso claro, pero de repente me di cuenta de que trabajando en Mamis Digitales disfrutaba un montón, porque la gente con la que hablamos es gente como yo. Es gente que está en la misma situación que yo, que tiene los mismos problemas que yo. Entonces, claro, me era muy fácil pensar en contenidos para esa persona imaginaria, porque está muy cerca mío. Y entonces el hacer este ejercicio con Mamis Digitales me hizo pensar que tengo que hacer lo mismo con el resto de mis clientes. Y empecé a buscar clientes del sector familiar infantil, porque es el momento vital en el que estoy yo. Encontré un cliente, empecé a disfrutarlo y el momento del cambio, que ha sido una decisión efectivamente difícil, fue porque me llegó la oportunidad de trabajar con un cliente igual, que se dirige a madres, porque su principal cliente son madres y ellas o sus hijos son celíacos. Y justo mi hijo ha pasado por un proceso en el que ha tenido que comer sin gluten. Llevo prácticamente un año y medio metida en el mundo sin gluten. Y de repente vi que todo lo que ellos necesitaban yo se los podía aportar, no sólo por la formación como community manager, sino porque su cliente está super cerca mío. En realidad es una pena, me dio como pena dejar Mamis Digitales por algo que me ha enseñado Mamis Digitales, que es trabajar con clientes que estén cerca tuyo porque lo sientes mucho, no? Tú estás creando contenido y a mí me vienen solas las ideas porque estoy ahí yo también. Yo compraría esos productos para mí y para mis hijos. La verdad es que ha sido una decisión difícil, sobre todo por lo que te digo del equipo, echas un poco de menos esa piña que es mamis digitales, pero la verdad es que estoy muy contenta porque ahora miro hacia atrás, miro al primer cliente que tuve el primerísimo que tuve que fue mi proyecto para Mamis Digitales, que luego continuó siendo mi cliente. Y veo lo que me costaba hacer cada cosa con lo que estoy haciendo ahora, lo rápido que se me ocurren las ideas y lo rápido que organizo mi trabajo. Y no me he dado cuenta, porque la verdad es que no me he dado cuenta, pero todo esto ha sido este año y pico que me ha llevado a trabajar como trabajo ahora. Y la verdad es que mirar hacia atrás y ver cómo has crecido y lo rápido que has llegado hasta ahí, a mí me enorgullece bastante. Sobre todo porque a mí me cuesta verlo. O sea, muchas veces estoy trabajando y digo “oye, esto… Tengo que aprender más, tengo que hacer otro curso, aquí flojeo”. Tendemos hacer esto, las mujeres sobre todo, a flagelarnos. Y el mirar hacia atrás, el momento de tomar la decisión, de “voy a hacer un cambio, voy a seguir por aquí” te obliga al final hacer un análisis. A mí me ha hecho ver lo muchísimo que he crecido.

Billie: Me encanta Alicia, porque no le has dado un nombre, pero has definido exactamente lo que es tener un nicho. Nosotros siempre decimos que elegir un nicho va a ser una de las cosas que te va a ayudar de manera muchísimo más rápida a tres cosas: la primera es encontrar a esos clientes con los que quieres trabajar de verdad. La segunda es subir el precio por tus servicios, porque cuando te haces experta en algo concreto, puedes elegir tú a los clientes con los que vas a trabajar y no al revés. Y la tercera es precisamente lo que has dicho tú y lo has explicado super bien. Es que te es muchísimo más fácil crear contenido, por lo tanto, tu día a día se vuelve mucho menos pesado gracias a que estás muy definida o muy especializada, ya sea por lo que hacías antes o por el momento en el que te encuentras ahora mismo, en que tú también tienes esa necesidad y es facilísimo crear contenido. Así que gracias Alicia por esto, porque realmente nos ayuda muchísimo para darle importancia a eso que a veces no se la damos. No sabemos a quién nos dirigimos. Vamos buscando clientes de todo tipo y luego nuestra vida suele ser más desorganizada. Alicia, para terminar esta super entrevista de hoy me gustaría hacerte dos preguntas. La primera es dónde podemos encontrarte, saber más de ti y conocer un poco mejor los servicios que ofreces.

Alicia: Pues mira, yo tengo una web que es de AdePatricio.com, que por cierto me la hizo una mami digital que es Astrid Somosa, que es lo maravilloso en esta comunidad, que encuentras de todo. Y luego a nivel redes sociales, la que más utilizo es LinkedIn donde estoy como Alicia de Patricio y tengo también Instagram, que es AdePatricio, que está absolutamente abandonado y espero retomar en algún momento, pero ahí está.

Billie: Muy bien, pues como ya sabemos pondremos los todos los enlaces aquí abajo para que puedas encontrar a Alicia y saber lo que hace y conocerla un poquito más. Alicia,  finalizamos esta entrevista haciéndote la pregunta de ¿qué es lo que te han enseñado tus tres hijos?

Alicia: Pues mira, como sabes esta pregunta a mí no me pilla de sorpresa. Entonces le he estado dando vueltas y a mí me han enseñado lo mismo que a muchas de las mamis que han pasado por aquí. Paciencia, organización, trabajar en mil cosas a la vez sin despeinarte. Todo esto sin duda. Pero una de las cosas que más me han enseñado mis hijos es verme a mí misma cómo me ven ellos. Y darme cuenta que soy un espejo absoluto para ellos. Y eso, aunque a veces ser madre es difícil y ser madre de tres niños seguidos tiene momentos muy bonitos, pero muy complicados también, es curioso que te hace crecer como persona, porque todas las cosas que tú hagas bien y mal, ellos las ven y les llegan mucho más que cualquier sermoncito que tú puedas darles. Entonces, cuando eres madre estás en mejora continua por ellos, porque si no, te ven. Ese es el aprendizaje más grande que yo me he llevado, que tienes unos ojitos que te miran y que ven más de lo que tú les quieres transmitir y que por tanto, tienes que estar siempre dentro de lo que sea posible en tu mejor versión.

Billie: Me encanta. Somos el espejo para nuestros hijos. Me quedo con esta frase tuya. Gracias, Alicia, por haber estado aquí, por habernos compartido tu historia y por habernos inspirado.

Alicia: De nada.

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