No hay nada peor que hacer un trabajo que no te gusta, pero si te gusta sacas tiempo de donde sea.

Esta frase pertenece a Nuria Fernández, la entrevistada del podcast de esta semana.

Nuria ha conseguido dedicarse a sus dos pasiones, la contabilidad y el community management.

Llegó a Mamis Digitales tras ser madre, y descubrió un mundo que le apasionaba, las redes sociales.

No se lo pensó dos veces y apostó por ella. 

En la entrevista de hoy, Nuria nos contará su historia de reinvención y compartirá contigo todos sus trucos para hacer networking y cómo consigue organizarse con sus dos pasiones siendo mamá de dos peques, ¿te animas a escucharla?

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Billie: ¿Es posible compartir dos pasiones completamente diferentes y compaginarlo a nivel profesional? Bueno, pues eso nos lo desvela en el episodio de hoy Nuria Fernández, quien tiene dos pasiones con dos trabajos muy distintos. Verás cómo se organiza para poder llegar a todo y sobre todo, cómo da prioridad a sus hijos para poder pasar tiempo de calidad con ellos. No te pierdas esta gran entrevista en la que además nos da muchísimos consejos acerca de cómo conseguir oportunidades profesionales gracias al networking.

Billie: Hoy tenemos en el episodio a una invitada muy especial, se trata de Nuria Fernández, Nuria es mami digital, pero además hay muchísimas otras cosas. Se ha reinventado, ha crecido, ha tenido una evolución espectacular y hoy nos viene a contar su historia de reinvención. Así que bienvenida Nuria al podcast Madre Reinventadas.

Nuria: Hola, buenos días Billie y buenos días a todas las mamis que nos escuchan.

Billie: Oye Nuria, vamos a empezar por la pregunta más importante y es ¿cómo se llaman tus hijos?

Nuria: Bueno, mis hijos se llaman Danel, que es Daniel sin la i. Es la coletilla que tengo que poner siempre detrás del nombre porque es un nombre vasco y aquí en Salamanca donde yo estoy, evidentemente no lo conocen y me gustó mucho. Y como los diminutivos no me gustan, Danel sin tildes ni nada, que luego la gente me dice que es un nombre muy bonito y es verdad, es muy bonito, muy fácil de decir. Así que ahí os lo dejo para las que no lo hayáis escuchado nunca y seáis mamis y queréis repetir. Y la peque se llama Nadia y Danel tiene 9 y Nadia tiene 7 años.

Billie: Ah, muy bien. O sea que Danel y Nadia. ¡Genial! Me encanta la historia del nombre de Danel, ya vamos dando ideas. Es bonito cuando tienes que explicar la historia de tu nombre. A mí me pasa muy seguido.

Nuria: Él ahora mismo no está tan contento porque está un poco cansado de tener que dar el Danel, Daniel sin la i, pero bueno, luego le hace ilusión porque no es un nombre muy oído, muy común y…

Billie: claro, pero ahí tiene su historia. Cuando sea más grande ya le gustará más, ya verás.

Nuria: Seguro que sí, eso espero.

Billie: Vamos a ir un poquito atrás en el tiempo y cuéntanos ¿qué hacías antes de ser madre? ¿A qué te dedicabas profesionalmente? ¿Cuál era tu día a día?

Nuria: A mí siempre me gustaron mucho las matemáticas, entonces sí fui por la rama de las ciencias pero no por las matemáticas. Me gustaba mucho los números, problemas. Entonces elegí el tema de administración y dirección de empresas, la contabilidad, los costes y todo eso. Entonces yo me formé, hice la diplomatura, la licenciatura y luego hice un máster en finanzas y mi experiencia laboral siempre estuvo ligada a asesorías, empresas, departamentos de contabilidad, de finanzas. Hasta que empezó el tema de las redes y me picaba el gusanillo de saber qué era eso. En el momento en que entré Mamis Digitales estaba trabajando en una empresa, llevando el departamento de contabilidad y no tenían nada de redes, o sea, cero. Entonces, como hay que tener un proyecto para empezar la formación de Mamis, les comenté si podía empezar con ellos. Mi intención en ese momento era conocer un poco de qué iba este tema y cómo lo podía aplicar a las empresas, en concreto a la empresa a la que yo estaba. Pero lo más lejos de la realidad era el poder dedicarme a ello e incluso tener una web. O sea, nada, nada. Lo mío era “quiero hacer una formación para ver qué se puede hacer”. Ese era mi objetivo.

Billie: Para entender un poco el mundo, porque eres muy curiosa. Ya veo que…

Nuria: No puedo estar quieta. 

Billie: Tú escuchaste redes sociales y dijiste qué es esto, Me voy a formar.

Nuria: Así es. Así fue. 

Billie: Pero tú cuando empecé en Mamis ya eras madre. Entonces tu trayectoria profesional… Tú estuviste en una empresa, ¿estabas contenta en esa empresa mientras tuviste a tus dos hijos, cómo fue esa transición?

Nuria: Como te digo, yo estuve trabajando en asesorías. Yo soy del País Vasco, soy de Mondragón, pero la vida y el destino me trajeron a Salamanca, una ciudad que adoro y me encanta porque mi madre es de aquí y yo desde pequeñita la conocía. Intentando hacer un cambio de todo, me vine aquí a trabajar y aquí conocí a mi marido, me casé y tuve mi primer hijo, a Danel, y yo estaba trabajando en una empresa. Por circunstancias durante el embarazo me fui de esa empresa, por problemas, ha sido la única vez en mi vida que he estado en el paro durante el embarazo, cosa que es genial porque lo pude disfrutar a tope. En el momento que Danel nació me salió una oportunidad laboral y empecé en esta empresa en la que te comentaba que estaba. Entonces yo llevaba… pues Danel no sé cuántos años tendría, tendría cuatro o cinco años cuando a mí me tocó la curiosidad y empecé. Y ya  había nacido Nadia también, claro, si es que se llevan dos años y medio. Yo ya tenía los dos y me acuerdo de aquel momento en el que dije “Ay, me quiero formar en esto”. Y era la familia, que muchas veces son los llamados pincha globos, los que me decían “Pero tú pa que te vas a poner a estudiar ahora, si tú ya tienes tu trabajo, que es lo que tú siempre has querido, trabajar el departamento de contabilidad, tienes tu familia, tu casa, tus hijos, pero quién te manda meterte ahí?”. Y dije que lo del saber no ocupa lugar. Soy una persona que me gusta estar aprendiendo y dije pues porque quiero saber y ya está y no hay más. Y si lo puedo aplicar a mi trabajo de alguna manera, poder potenciar y ayudar a la empresa, pues otra forma de hacerlo. Fue un poco locura al principio, porque entre la formación, el trabajo, los niños, la casa… Pero bueno, al final, como todo, cuando hay algo que te gusta, siempre sacas tiempo para hacerlo. Entonces no me supuso un esfuerzo. Yo lo hacía a la noche, cuando ellos estaban todos en la cama. Entonces es cuando me ponía a trabajar y a estudiar y la verdad es que me gustó.

Billie: Te gustó, lo empezaste a aplicar. Nuria, yo recuerdo tus inicios y recuerdo cómo fuiste, poco a poco evolucionando. Yo recuerdo en alguna entrevista en donde me decías sí, sí, yo todavía sigo compaginando esta profesión con mi trabajo. Cuéntanos un poquito la evolución, cómo ha sido hasta llegar a donde estás ahora. ¿Qué ha pasado a lo largo de estos años?

Nuria: Bueno, pues desde que empecé, empecé con esa empresa y casualmente el año pasado, con el tema de la pandemia, yo seguí compaginando mi trabajo de contable con el trabajo de las redes. Empecé a trabajar con clientes, al principio gestionando las redes, luego como me empujaron un poco al tema de la formación, por qué no das formaciones, empecé con las formaciones. ¿Por qué no te haces una web? Me hice la web. ¿Por qué no das cursos? Entonces fue un poco una cosa detrás de otra y así y todo seguía trabajando en el otro sitio, los niños, la casa. Ha habido un momento, en concreto el año pasado después de la pandemia, que yo reconozco que llegué a mi límite, porque no se puede abarcar todo, es imposible. Por mucho que quieras, por mucho que te guste, por mucha pasión que tengas, no se puede. Y esto es una cosa que quería decirle a las mamis. Tenemos que ser conscientes de que hay un punto, un límite, que ya no puedes pasar. Primero porque profesionalmente no das más de sí y luego porque tu salud es lo primero. Yo me di cuenta el año pasado con la pandemia. Como te decía, yo estuve trabajando en casa con la empresa, con las redes, que fue el boom, porque ahí fue cuando la gente realmente empezó a darle importancia a nuestro trabajo como social media, porque antes era como que cualquiera podía publicar, cualquiera podía ser, pero llegó la pandemia y realmente se dieron cuenta de que no, que era en ese momento su vía de escape o su fuente de ingresos y que realmente había que dejarlo en manos de profesionales. Entonces la pandemia para nosotras, para mí, sí que ha sido un punto de inflexión que nos ha ayudado muchísimo a que valoren nuestro trabajo. A mí me pasó con clientes que en un principio pasarles presupuesto antes de la pandemia decían “uy, esto es que es carísimo, es que esto es un gasto”, y yo no hago nada más que luchar con la palabra gasto. Yo siempre digo que es una inversión, que no es un gasto. Pues luego se dieron cuenta con la pandemia, que sí, que realmente necesito esos servicios, porque, porque la persona que yo pensé que me lo iba a hacer, como puede ser el sobrino o el primo, que todo el mundo tiene esa figura, no lo puede hacer. Entonces yo el año pasado reconozco que me metí mucha caña y luego la salud se resiente. Entonces yo quiero hacer aquí un kit kat, un pequeño kit kat para las mamis, que no somos superhéroes ni superheroínas y que todas tenemos un límite, que llegamos donde llegamos. Y es mejor dar lo mejor nuestro tanto profesional como personal hasta un punto, que pasarnos y no llegar. Vale, bueno, ese mini consejo que lo dejo ahí. Entonces yo seguí trabajando en la empresa en la que trabajaba llevando las redes. En las navidades del año pasado hice el parón porque vi que necesitaba parar, Y ahora mismo pues ¿qué pasó? Que después de la pandemia me cambié de trabajo. Así soy yo. Y me decían ¿pero si sales de allí, por qué te metes en otro sitio, si ya estás bien con lo de las redes? Pero es que tengo como un amor y tengo dos amores las redes y el tema contable, y no puedo soltar ninguno de los dos.

Billie: ¿Y cómo haces para compaginarlo todo Nuria? Porque a ver, que son horas de trabajo. ¿Cómo haces para…?

Nuria: En el trabajo en el que estoy ahora tengo unas horas por las mañanas y hay un día que voy solo por la tarde. Entonces el resto de… por ejemplo, el día que no voy por la mañana y todas las tardes las tengo libres, entonces con mucha organización… En el otro sitio trabajo 4 horas, no es que tenga una jornada de 8 horas, entonces igual que le podía dedicar 4 horas a otro cliente, pues se lo dedico, se lo dedico a este, pero con organización y planificación es posible. Y si te gusta, sobre todo porque no hay nada peor que hacer un trabajo que no te gusta, pero si te gusta sacas tiempo de donde sea.

Billie: Al final es como si tú estuvieses gestionando otro cliente más, que es tu trabajo, que además es una pasión que no quieres dejar, por lo tanto está superbien. Has dado los consejos imprescindibles, porque tenemos muchas madres que lo que están buscando es reinventarse en algo que les gusta para dejar un trabajo que no les gusta. Entonces aquí les animamos, pero que te guste tu trabajo y puedas gestionarlo como un cliente más, ¿por qué no? Además está la diversidad que nosotros siempre recomendamos. No te quedes con los huevos en una sola canasta.

Nuria: Efectivamente, a ver, pueden pasar muchas cosas, pero el reinventarse no significa tener que terminar con todo lo anterior y empezar de cero. Te puedes quedar con aquello que tengas de antes que te guste y puedes reinventarte y puedes seguir haciendo cosas. No es un parón y cuenta nueva. En mi caso, estoy encantada con el trabajo externo que tengo ahora y sigo encantada con las redes y todo lo que hago. Entonces, hasta que mi cabeza o mi cuerpo me diga Nuria ya, o mis hijos me digan ¡ya está bien! entonces no. De momento, si lo puedo compaginar… Una de las cosas que he aprendido ha sido el tiempo. Antes el tiempo que pasaba con mis hijos era más, pero era de menos calidad y ahora, es lo que te decía, la organización y la planificación es superimportante. Entonces cuando te organizas, los días que son para ellos son para ellos al 100 por ciento. Eso sí que yo creo que ellos me lo agradecen. También al haber hecho el cambio de trabajo puedo pasar más tiempo con ellos y más tiempo de calidad. Siempre lo decimos y es difícil hacerlo, pero es mejor pasar dos horas con ellos dedicándoles el cien por cien que no tres horas y estando con el teléfono o con el ordenador, porque ellos se dan cuenta de todo.

Billie: Cien por cien de acuerdo. No hay nada más que te llame más la atención que cuando tu hijo te dice “Mami, ¿me quieres hacer caso? No estés con el móvil todo el rato”. Bueno, es tan importante todo esto. Nuria, vamos a hablar un poquito de tu evolución porque tú la has contado muy rápido, y la verdad es que es digna de contar tu historia, porque tú has pasado de no tener nada de experiencia en el mundo del marketing a ahora dedicarte a ello. Pero es que además te han llamado de Facebook para ser formadora. Cuéntanos un poquito cómo ha sido, cómo te ha salido esta oportunidad y cómo la has aprovechado.

Nuria: Bueno, pues el tema de Facebook fue en una formación a la que yo acudí en Valladolid concretamente. Muchas veces salir de nuestra zona de confort, ya no sea para coger otros clientes, sino para formarnos o para aprender nuevas cosas, nunca sabes las oportunidades que te va a traer. En este caso era una formación que se daba en Valladolid a nivel de Castilla y León. También se daba en Salamanca, pero no me dio tiempo a apuntarme a la de Salamanca. Salió Valladolid, pues es una hora para ir para allá, me voy. Y era una formación de Facebook. ¿Qué pasó en esa formación? Era una formación, creo que eran cuatro horas. La persona que estaba dando la formación, las cosas que estaban contando, no eran como deberían ser. Por la experiencia que yo cogía en Mamis y en formaciones que he ido haciendo después, yo sabía que lo que ya estaba contando, pues no era así. Entonces teníamos que hacer una serie de ejercicios y claro, no salían y no daban resultado. Pues empiezas a hablar con la de al lado. Oye, ¿esto cómo se hace, tú lo sabes hacer? Le empecé a explicar a la de al lado. La del otro lado me vio, la de atrás me oyó. Entonces empezaron a preguntarme y claro, la chica decía cosas y yo las iba haciendo, y al final acabó la clase preguntándome a mí. Entonces, cuando al final nos pasaron la encuesta de satisfacción, pues evidentemente las chicas escribieron que había habido una persona que era la que les había ayudado a resolver todas las dudas e incluso a explicarle cosas que no venían. Porque cuando tú das una formación, lo primero es que nunca sabes el tipo de nivel de conocimiento que tiene la persona que está del otro lado. Yo soy de ir de frente. Tengo mis conocimientos, pero puede ser que algo lo desconozca, más en este mundo, que es que hoy te levantas y puede haber cambiado todo. Partiendo de eso, de que no sabes lo que va a saber la persona que está enfrente, nunca puedes intentar dar unas explicaciones como que se vea que realmente estás intentando salir del paso. Hay que ser más sincero y decir “mira, esto realmente no lo conozco. Si tú lo sabes, nos lo explicas, nos ayudas a todas, incluso la persona que está dando la formación. La gente al final no es tonta y se dio cuenta de que a la formación le faltaban muchas cosas. En esa encuesta escribieron y claro, luego ellos del listado que tenían de las asistentes se pusieron en contacto conmigo, me preguntaron qué había pasado y yo les dije eso, que simplemente había ayudado a algunas compañeras a resolver algunas dudas. Empezaron a buscarme, vieron el currículum y me dijeron si quería ir a Madrid a hacer la formación de Facebook y ser la posible formadora de Facebook a nivel de Castilla y León para un programa específico llamado simil business, que estaba dirigido a mujeres emprendedoras que tenían pequeños negocios, pequeñas empresas y bueno, yo pues feliz, era como si me hubiera tocado la lotería.

Billie: Pero claro, porque además ha nacido de una necesidad propia de lo que dices tú ahí. Entonces aquí pues para tomar nota, ir a eventos, aunque creamos que ya lo sabemos, que pensemos oye, no, esta formación no me hace falta porque yo ya tengo conocimiento sobre esto, igual no a todo el mundo le va a salir la oportunidad que te salió, simplemente con los contactos que tienes ahí, que son personas que están interesadas en mejorar su posicionamiento en Facebook, pues ahí puede ser que tengas algún que otro cliente que te surja también. Entonces es importantísimo ir a este tipo de encuentros simplemente para hacer esas conexiones, lo que llamamos el networking.

Nuria: Siempre se aprende algo. Siempre. Humano o profesional, pero siempre se aprende algo. Y lo que tú dices, incluso te puede salir un contacto o te puede salir una amiga, un colaborador. Siempre se aprende algo. Y además, como te decía, esto cambia tanto que a cualquier formación que vayas vas a aprender algo porque no somos capaces de saberlo todo. Es imposible, es imposible. Entonces yo recomendaría salir de la zona de confort, aunque sea en su mismo pueblo, en su misma ciudad, pero que se apunten. Ahora no es el momento de asistir a muchos eventos, pero formaciones…  Ahora, cuidado con el tema de las formaciones que luego también, nos apuntamos a todo y luego tenemos esa sensación de ansiedad de que no llegamos a todo, que no nos formamos y surge como con las dietas, el efecto rebote. Entonces hay que ser un poco conscientes, pero si tenemos la oportunidad… A mí me gustan mucho los eventos o las formaciones presenciales, es como más tú a tú. Yo creo que ya se empezará a mover poquito a poco, pero cualquier formación que tenga a mi alcance y que pueda ir, siempre saco algo positivo de ella.

Billie: Totalmente, es que además es lo que dices, nunca sabes con qué te vas a encontrar, la gente que vas a conocer y el tipo de conexión que vas a hacer. Ahora sí, es importantísimo que vayas. Si eres una persona extrovertida no pasa nada, pero si tienes vergüenza de darte a conocer, o de presentarte o de buscar esas oportunidades para poder crear una relación profesional, pues tienes que dejar la vergüenza en la puerta, yo siempre lo digo. Quizás yo, por ejemplo, no soy una persona también super extrovertida, pero siempre que he ido a eventos me he puesto el mismo objetivo. Billie, dejas la vergüenza en la puerta, en la entrada, luego la recoges cuando salgas, pero nunca sabes las oportunidades que van a surgir. Así que gracias por este consejo, Nuria, porque es verdad que a todas nos hace falta. Y lo que has dicho de hacer cursos también creo que es importante que lo remarquemos porque yo siempre digo que ok, ir enriqueciendo tu conocimiento profesional es importantísimo, pero yo tengo una especie de normativa de ley para mí misma y es: yo hago una formación y no vuelvo a hacer otra hasta que no amortice lo que he invertido en esta formación. Y esto yo creo que nos puede servir a todas, porque muchas veces caemos en la trampa del mismo miedo que nos da salir a buscar a esos clientes, por ejemplo, en el caso de cuando te conviertes en mami digital. Ya eres community manager. Pero como te da miedo salir a encontrar esos clientes y venderte y te sientes insegura de ese famoso síndrome de la igualdad, muchas lo que hacen es “no, no, no, es que me falta un curso de copy. No, no, no, es que me falta un curso de Canva, no, no, no, es que me falta un curso de tal”. Y entonces empiezan a hacer cursos y cursos porque les da miedo salir a venderse.

Nuria: Y no terminan nunca y no ponen en práctica nunca nada. ¿Y qué pasa? Que cuando lo van a poner en práctica igual ya está hasta obsoleto. Eso lo aprendí. Yo también era así y reconozco que todas somos así. Al principio empezamos y queremos formarnos, y lo que tú dices no doy el paso hasta que. Hasta que a mí la formación que hice con Jenny Ramos, “Automatiza tu negocio”, la frase de Jenny era “mejor hecho que perfecto”. No conozco una frase mejor que esa. Haces el curso, lo pones en práctica, porque si no, nunca lo acabas de hacer. En este caso fue con Jenny, con el tema del lanzamiento, yo gracias a ella hice mi primer lanzamiento y pues ha salido, para mi está bien, ahora lo veo y digo “no, lo tengo que modificar”, pero si no lo hubiera hecho hubiera yo creo que hubiera seguido todavía modificando y no hubiera hecho nada. Y con los cursos pasa igual. Yo la regla entre comillas que me autoimpuse es hacer uno al mes. O intentar hacer uno al mes. Si no lo he terminado, el mes que viene no empiezo otro. Porque cogemos uno y dices “ay, este también lo quiero y este” y al final no haces ni el uno, ni el dos, ni el tres. Si coges uno haces uno, por mucha publicidad que te llegue por Instagram y por historias. O sea, apúntate a este reto, apúntate este webinar. No os apuntéis a nada. El que has cogido, en su momento lo escogiste por algo. Termínalo, que esa publicidad te va a seguir saliendo los meses siguientes.

Billie: Nuria, ¿qué te han aportado a ti las redes sociales? Porque además de dedicarte a ello, tú te has creado una marca personal. Pondremos todas tus redes sociales aquí en el programa. Porque a mí me parece que has construido algo y estás construyendo algo grande. Además has podido hacer un lanzamiento, tienes tu calendario que lo tienes a la venta, es decir, has combinado un montón de cosas que a mí me parecen súper interesantes. ¿Qué te han aportado a ti las redes sociales para ti misma, para tu faceta profesional?

Nuria: Pues mira, las redes sociales personalmente me han aportado… Yo, no es que no creyera en  mi misma, pero yo era una persona que había hecho una carrera, una formación, había conseguido el trabajo que yo quería. Y me consideraba una persona, no más ni menos, sino que no confiaba en mí misma. Yo no sabía de lo que era capaz. Y a mí las redes sociales me han enseñado que aquello que me proponga lo puedo conseguir. No confiaba en el sentido de decir ¿pero tú cómo vas a dar formaciones, cómo vas a hacerte una web? Pero ¿una web para qué? ¿Cómo te vas a crear una marca personal? Mi intención fue ver de qué iban las redes sociales, pero luego me he dado cuenta de que soy capaz de muchas más cosas de las que me creo. Ahora mismo me veo a mí misma como una persona, una mujer emprendedora, madre y con mucha fuerza, cosa que antes de mí misma yo no lo hubiera dicho. Soy capaz de hacer, no todo lo que me propongo, porque hay proyectos que salen y otros no salen, pero por lo menos lo intento. Y el que sale, pues super satisfecha de haberlo intentado y de haberlo conseguido.

Billie: Me encanta Nuria. Oye, para todas las que quieran conocer un poquito más de ti, saber todo esto de tu web, de los productos que tienes, ¿en dónde podemos encontrarte?

Nuria: Bueno, pues en todas las redes estoy como Nufede.com que es el nombre de mi marca personal, que tú ya lo conoces, pero el nombre viene de mi nombre y las iniciales de mi nombre y mis dos apellidos. La primera vez que tuve que crearme un email fue en el 2001. Pues eso que empiezas a poner era el boom, que todo el mundo se estaba creando. Cuando tú creas Nuria, no se puede, Nuria Fernández no se puede y nada. Y al final dije bueno, pues Nufede. Y Nufede no había. Entonces puse Nufede2001, que ese fue mi primer correo, que todavía lo tengo de Yahoo. Y la gente en forma jocosa y los amigos me decían “Nufede, Nufede”.  Entonces cuando llegó el tema de la marca personal yo dije pues Nufede, porque la gente ya sabe de Nufede del email, y me hacía gracia que me llamaran así. Entonces cualquiera que me quiera encontrar  en Tik Tok, en Pinterest, en Instagram y la web, Nufedepuntocom  https://www.nufede.com/ 

Billie: Lo tienes fácil, te has creado una buena marca, eso es muy bueno. Nuria, pues para terminar esta gran entrevista, me gustaría que nos contaras qué es lo que te han enseñado tus hijos.

Nuria: Pues mis hijos me han enseñado dos cosas muy importantes. Una, a valorar el tiempo que quizás hasta ahora no lo valoraba y como te decía, con la organización y la planificación, valoro mucho el tiempo que me dedico a mí, el tiempo que dedico a mis clientes y el tiempo que dedico a mi familia. Y segundo, a ver las cosas desde otro punto de vista. Porque… No sé, yo creo que siempre he sido como un poco como soy, muy organizada y muy meticulosa, tenía esta visión. Y ellos han hecho que vea las cosas de esta forma. Es algo tan sencillo. Te voy a poner un ejemplo. A mí me hace mucha gracia. Una vez con mi hija pequeña, enseñando los colores, había una sandía, una foto de una sandía y le dije de qué color es la sandía? Y tú piensas ¿de qué color es la sandía? Pues roja. Es lo que piensas tú. ¿De qué color es la sandía? Y me decía: color no, no colores. Y me dice “tiene tres colores”. La sandía no tiene tres colores. Y ella dice: la sandía tiene el rojo de dentro, el blanco en el medio y el verde por  fuera. Algo tan fácil como eso. Ellos siempre tienen un punto de vista diferente al tuyo y eso me ha ayudado a que muchas veces, como te decía, era un poco cuadriculada, a intentar pensar de otra forma, tanto en lo personal pero  sobre todo lo profesional. Tú crees que puedes ir por aquí pero luego hay un abanico de posibilidades que como estábamos tan centrados en una cosa… Muchas veces decimos que cuatro ojos ven más que dos, o muchas veces le preguntas a tu pareja, a tu marido o una prima, a un amigo oye, ¿qué te parece? Voy a hacer este lanzamiento, ¿qué te parece? Y el punto de vista que te dan a ti ni se te había pasado por la cabeza. Entonces el tema es abrir un poco la mente y ver diferentes opciones. Eso me lo han enseñado ellos.

Billie: Me encanta, me encanta esta apertura de mente, que es verdad que nuestros hijos nos la dan porque siempre tienen más visión o digamos que son como más inocentes que nosotros.

Nuria: Eso es, eso es.

Billie: Muy bien Nuria, pues muchísimas gracias por haber estado aquí, por haber compartido tu historia y estoy segura de que va a inspirar a más de una madre.

Nuria: Muchas gracias por invitarme Billie y un fuerte abrazo para todas las mamis.

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