2020 ha sido el año de la incertidumbre y el miedo. José Juan Fernández se hizo amigo de su miedo y descubrió que necesitaba mucho amor. Cuando el miedo se abraza, se derrite. 

Durante el confinamiento, José Juan decidió dar vida al clown Xispirito y sacarlo a la ventana para tocar el violín. Surgió la magia, los vecinos participaban en todas las propuestas creativas que proponía y se contagiaron de amor. 

Al darse cuenta del efecto que causaba, decidió que era hora de regalarle a la vida todo el amor que le había prestado. José Juan ha ido creando el personaje de Xispirito con el objetivo de promover la salud y el bienestar emocional tras la crisis del coronavirus. 

Xispirito es un clown que no habla, se cruza contigo y a través de su actuación te permite conectar, bajar el discurso de la mente y empezar a sentir. Para 2021, preparan una ruta por distintas ciudades españolas con la intención de llegar al máximo de gente posible con su precioso mensaje. 

El episodio de hoy está lleno de ternura y te dará las claves para conectar con tu niña interior, desconfinarla y empezar el 2021 con otros ojos.

José Juan no es madre, pero sabíamos que su mensaje sería el ideal para el último episodio del año más duro que se recuerda. Te deseamos un muy feliz 2021 lleno de amor. 

Enlaces mencionados en este episodio

Página web: https://xispirito.com/

Perfil facebook: https://www.facebook.com/SoyXispirito

Perfil instagram: https://www.instagram.com/soyxispirito/

 

¿Quieres saber qué puedes aprender de madres que se han reinventado profesionalmente durante la pandemia?

 

 

Transcripción entrevista

Billie:  Hoy cerramos este año 2020 con un invitado. Sí, sí, has oído bien, un invitado muy especial. Se trata de José Juan,  mejor conocido como Xispirito. Pero vamos a conocer un poquito más sobre su historia y sobre cómo llega hasta este podcast de Madres Reinventadas. José Juan bienvenido. ¿Cómo quieres que te llamemos, José Juan o Xispirito?

José Juan: José Juan, vamos a empezar con José Juan. Quizás a lo largo de la entrevista llamemos a Xispirito.

Billie:  Vale. José Juan, tú eres arte-terapeuta  y educador artístico. Y ha llegado este 2020, ha traído un montón de situaciones que nos han llevado al aislamiento. Ha pasado en confinamiento y a partir de ahí nació un proyecto tuyo que es Xispirito. Cuéntanos un poquito por qué nace esta iniciativa y cómo nace.

José Juan:  Pues esta iniciativa nace porque a lo largo del confinamiento, durante todo ese todo ese período de estar en casa, todas las emociones que emergen, siento la necesidad de que precisan ser contadas, ser expresadas de alguna forma y legitimarlas. Porque creo y parto de la idea de que las emociones, todas las emociones son necesarias para  poder integrar a la persona y tener una salud lo más general posible. Entonces el miedo, que ha sido como la principal emoción que ha tomado protagonismo durante todo este tiempo, a veces hay que oírle. Hay que sentarle y y pararse a dialogar un rato con él. Y eso es lo que hice durante ese tiempo. Me paré a dialogar con mi miedo y me hice amigo de él. Me hice amigo del miedo. Y descubrí que lo que necesitaba el miedo era amor. Necesitaba mucho amor.  Porque cuando el miedo se abraza, el miedo se derrite. El miedo lo que necesita es mucho amor. Entonces tras esta experiencia personal, al ver que la situación, la realidad, el paradigma social estaban  cambiando, decido desconfinarme. Pero decido desconfinarme de confinar a mi niño interior, confinar el amor que llevamos todos guardado dentro. Y desconfinarme a través de la ventana de nuestro cuerpo, que son los ojos. Tenemos dos ventanas que ahora han quedado más en relieve con el uso obligatorio de la mascarilla. Ahora todo lo que tiene que ver con lo visual, con la mirada, se está poniendo muy, muy en valor. Entonces decidí que ese material primario del que toda la humanidad está hecha, que es el amor, pudiera salir, pudiera desconfinarse de la mano de nuestro niño interior o nuestra niña interior.  Yo creo que  muchas veces el volver a la infancia, el volver a ese período que muchas mamis seguramente conocerán a la perfección, el volver a ese período donde la vida aparece con capacidad de asombro, donde la vida se manifiesta con ternura, con ingenuidad, con espontaneidad, con frescura, con una naturaleza innata… Decidí poner todo eso a flote y proteger toda esa naturaleza que iba a salir, pero protegerla, cuidarla, no desde el miedo, sino cuidarla desde el amor. Y para eso usé la mascarilla más pequeña del mundo, que es la nariz roja. Entonces cogí esa nariz y me la coloqué en mi cara para proteger a ese ser tan vulnerable, tan frágil, pero a la vez tan, tan empoderado de sí mismo.  Porque yo creo que esa es un poco la paradoja de cuando el ser humano se reconoce en su parte frágil y vulnerable. El ser humano se llega a empoderar, la persona las empodera.  Y así fue como nació, como nació Chespirito,  en esta etapa durante el confinamiento. Y decidí salir a la ventana por petición de unos vecinos. Y a partir de ahí surgió la magia. Y al ver el impacto que había tenido, el efecto que había causado en las personas esta salida, el mostrarme o mostrar esa naturaleza, decidí que era hora de regalarle a la vida el amor que a mí ya me había prestado. Creo que la vida ha sido muy generosa conmigo durante todos estos años. Me ha puesto en mi camino a maestros, a grandes maestros que son las personas con la que trabajo, personas con diversidad funcional y. Y decidí que era el momento de poner al servicio de las personas  una pequeña alternativa a la desazón, a la incertidumbre. Poder jugar, poder transformarlo, porque cuando el juego aparece, el juego tiene la capacidad de transformarlo todo, de transformarlo y transformarlo desde ese espíritu infantil.

Billie:  Me encanta porque has dicho una frase que estoy convencidísima que vamos a compartir un montón, que es cuando abrazas el miedo se derrite, se derrite con ese ingrediente principal que es el amor. De hecho, una de las cosas que tú comentabas también es que podemos contagiar de amor, que es lo que estás haciendo tú, ¿no? Contagiar de amor. En este podcast nos escuchan cientos de madres que cada día contagian de amor a su familia, a sus hijos, pero que muchas veces se olvidan de abrazarse a sí mismas. Lo que dices tú, ese niño interior. Y dedicarnos  un tiempo a nosotras para contagiarnos de ese propio amor y eliminar o abrazar ese miedo hasta que se derrita. Aquí la palabra miedo se repite constantemente. Miedo al cambio. Miedo a la reinvención profesional, miedo a salir de la zona de confort, miedo a muchas cosas. Y me encanta tu frase. De hecho, la vamos a adoptar con tu permiso, porque les diremos a todas nuestras mamis que abracen ese miedo hasta que se derrita, hasta que lo llenen de amor. A partir de que tú empezaste a salir al balcón nació este personaje Chespirito. Y cuando pudimos salir a la calle, él también salió a la calle. Cuéntanos un poco cómo ha sido ese proceso de salir a la calle y de encontrarte con gente, cuál es la reacción que tiene al ver las cosas que estás haciendo en la calle.

José Juan:  Pues fue todo de forma paulatina. Antes de comentarte esto, me gustaría puntualizar una cosita más referente al miedo. Para aclarar.  Y es que cuando a todos tus fantasmas, a todos tus monstruos, todas tus sombras, todas esas cosas con las que nos levantamos cada mañana y que vienen una y otra y otra y es como  “Uf, qué hago con todo esto?” Cuando todas esas cosas, vamos a llamarlas personajillos,  cuando todos esos personajillos que tienen tanta fuerza… Porque tienen mucha fuerza en cuanto al discurso, en cuanto a los pensamientos repetitivos, en cuanto a las conductas. Si a todos esos esos personajillos los ponemos a nuestro favor seremos invencibles. Somos invencibles. Muchas veces se trata de pararse y decir “Wow, mira este personajillo, tiene fuerza para para ser constante porque no deja de decirme lo mismo”. Este personajillo tiene fuerza para pararse ante peligros. Este personajillo tiene fuerza. Entonces, a todos esos entes, ponerlos a tu favor y decir “Yo soy quien mando y vosotros vais a ser mis guerreros”.  Y con todo ese ejército seríamos invencibles en ese sentido, seríamos invencibles. Pero bueno, quería aclarártelo porque me ha parecido…

Billie: ¡Qué bonito!

José Juan: Sí, me ha parecido que venía un poco al hilo de eso que contaba del miedo. Y con respecto a cómo ha ido evolucionando la intervención de Xispirito en la sociedad… Es curioso porque a Chespirito yo lo veo como mi hijo. Para mí Chespirito es un hijo porque todo proyecto pasa por un período de gestación. Primero, un período de deseo. Cuando imaginamos cómo será, qué me gustaría que fuera. Y ahí también se ponen en juego muchas, muchas emociones. Todo esto de las expectativas, de los deseos, “me gustaría que fuera…”  Luego lo que aparece es otra cosa, ¿no?, o no, o no es quizá lo que esperábamos. Pero es bonito cómo la propia naturaleza te va dotando de recursos para esa persona, ese ser que viene a través de ti, en este caso la madre. Para mí son dadoras de vida, y eso es maravilloso. Es la mayor obra de arte que existe en la vida. Y a partir de ahí todo es una danza. Todo es un juego. Es bailar con la circunstancia, aprender a bailar con lo que va llegando. No negarte al baile. No te niegues al baile. Es bonito aprender y bueno, “esto no es lo que esperaba pero voy a improvisar, voy a jugar, voy a sentir y a dejarme fluir con lo que la vida me va contando”.  Así fue. Al principio Chespirito hablaba. Actualmente no habla, se fue puliendo el personaje. Hablaba, y me di cuenta de que era necesario que Chespirito enmudeciera. Era necesario porque estamos en un momento de la vida en el que el discurso lógico y racional prevalece. Y genera mucho ruido. Y cuando el discurso lógico y racional genera mucho ruido, silencia otro discurso que es el discurso del corazón. Entonces muchas veces se necesita acallar ese discurso. Porque el discurso del corazón, la palabra del corazón, el amor, es muy silencioso. Es muy silencioso. Entonces fue una de las cosas que decidí después del balcón. Se levantó el estado de alarma y decidí empezar con este proyecto y hacer las intervenciones en la sociedad, que es simplemente colocar a Chespirito, ver el efecto que tiene cruzarte con un clown en tu vida cotidiana. ¡Qué sucede cuando te lo encuentras?

Billie: Ahá.

José Juan:  Pero te encuentras un personaje, a una persona que no habla.  Que su lenguaje requiere de una atención. Requiere de pararte a sentir. Entonces ahí sucede algo, algo sucede. Yo no lo sé muy bien, la verdad, yo no lo sé muy bien, pero intuyo que lo que sucede es que la persona que se cruza con Chespirito, a través de Chespirito, se ve reflejada. Se puede ver en Chespirito, puede ver a su niña interna, a esa niña juguetona, a ese niño travieso. Y de repente es como que el discurso de la mente baja, baja, baja, y llegas a sentir. Sientes un poco. Todas las medidas preventivas que hay hoy… juégalas,  juega, aprovecha  que tienes la oportunidad de descubrir cuál es el lenguaje de la mirada. La mirada es para mí la piel del alma. Se dice que los ojos son el espejo del alma. Si los ojos son el espejo del alma, la mirada es su piel. Y el contacto visual es el contacto con la propia alma. Ahora que estamos en una era en la que todo se está digitalizando, todo es virtual, recuperemos eso de mirar a los ojos, pero para ver más allá, para poder vernos reflejado el uno en el otro, el otro en el uno, y poder crear comunidad a partir de esa interacción visual. Entonces, así fue como ha ido evolucionando hasta llegar al punto de ir puliendo, viendo los efectos que causaba en las personas que se iban cruzando con Xispirito, ir puliendo la interacción en la sociedad, para intercambiar, en esa interacción, tres elementos que se ponen en juego: la incertidumbre, la confianza en el otro, que es otra de las cosas muy importantes en uno mismo y en el otro, y la seguridad.  Yo creo que son los tres elementos que hoy en día están como tambaleando constantemente, se están tambaleando mucho… Y se trata de invitar a la persona a jugar con eso que siente, porque en la medida que juegas con eso que sientes, eso que sientes se transforma. Y si juegas con ello desde la actitud del niño, del niño que no juzga… Un niño o una niña es fresco, es natural, es como es, ¿no? Pues desde ahí puedes generar todo lo que emerge, todo el amor que surge. Entonces fuimos paulatinamente modelando, modelando, hasta día de hoy que tenemos ya un una línea de acción  a la que llamamos “contagio de amor social”.  Consiste en introducir a Chespirito en contextos sociales para que se crucen con la persona y que esa persona pueda poner en juego todo lo que siente,  pueda jugar con todo lo que siente. Es muy importante.

Billie: ¿Y dónde podemos encontrarnos con Chespirito? Porque sé que empezó toda esta historia en Madrid, ¿no? Pero también se ha ido evolucionando y tienes planes de contagiar todo ese amor, yo quiero contagiarme de amor. ¿Dónde te encontramos?

José Juan: Ahora mismo estamos empezando en Madrid. La idea es crear una ruta itinerante por distintas ciudades. Pero ahora mismo estamos en Madrid. En breve nos gustaría, desde el equipo de profesionales que están dentro del proyecto, que me acompañan, nos gustaría organizar cierta ruta para que a través de las redes sociales se pueda publicar y la persona que deseen cruzarse con Xispirito tenga la oportunidad de poder cruzar su mirada con él y que acontezca lo que tenga que acontecer, ¿no?

Billie: Nos encantará encontrarte. ¿Ya están abiertas tus redes sociales? Porque yo entraba a tu web y no veía tus redes sociales, ¿dónde están?

José Juan: Todavía no las tenemos en marcha pero en breve estaremos. Estamos justo ahora con una que al fin es como hemos llegado a Mamis Digitales con a través de una chica que colabora con vosotros se llama Begonia s y a través de ella conocí vuestro proyecto y ella va a ser la encargada de llevar las redes sociales. Así que en breve pondremos en marcha a través de la web todo el dispositivo de las redes sociales para para poder seguir expandiendo esta este proyecto y esta idea.

Billie: Claro que sí. Bueno, vamos a poner como siempre en las notas de este programa, la página web y la actualizaremos. Yo lo prometo desde aquí, para que cuando estén las redes sociales podáis todas seguir este proyecto tan bonito y contagiaros todas de amor. José Juan, siempre terminamos nuestra entrevista preguntando  “¿Qué es lo que te han enseñado tus hijos?” Entonces a mí me gustaría saber qué te ha enseñado a ti tu hijo que es Chespirito.

José Juan:  Bué… Me ha enseñado que el impacto eterno con la compasión y la bondad se llaman amor.  Cuando decidimos viajar a nuestro interior y cuando decidimos oír nuestro a nuestro corazoncito y al ser que ahí vive, porque ahí vive un pequeño ser que todos tenemos, te enseña a valorar realmente las cosas insignificantes de la vida, las cosas que muchas veces por esta por esta vida agitada, de prisa, corriendo, nunca nos encontramos con en ese momento. Pero cuando te encuentras con un ser afín, con un ser que es fresco, que es natural, te das cuenta de la importancia de valorar todo lo que la vida pone a tu disposición y de tener la certeza de  que el amor es la única vacuna que podrá remediar todos, todos los efectos que está causando en la humanidad esta pandemia.

Billie: ¡Wow! Muchísimas gracias por haber estado aquí, por haber compartido este momento con nosotras, por haber cerrado este año que ha sido tan, tan especial para todas nosotras que seguro a muchas nos ha enseñado muchísimas cosas. Pero yo me quedo con que el amor es la vacuna para remediar todo lo que hemos vivido este año y que nos inyectamos grandes dosis de esta vacuna para este año que está por comenzar. Así que muchísimas gracias por haber estado aquí, por contagiarnos de Chespirito y estaremos muy pendientes de dónde ir para poder contagiarnos de verdad.

José Juan: A vosotros. Y  no olvidaros sonreír. Y a todas las mamis y a todos los oyentes, muchas gracias y adelante. Que se expanda el amor.

 

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