En este primer episodio de 2021, vamos a contarte una historia de amor. Después de 26 entrevistas descubriendo historias tan inspiradoras, en el episodio de hoy Billie responde a las preguntas. 

¿Te imaginas mirar hacia atrás y no arrepentirte de nada? Para Billie, esa es la definición del éxito. Cada decisión que ha tomado, cada fallo y cada acierto la ha llevado a ser la mujer que es hoy.

Billie dejó su país, su familia y sus amigos por amor. Una vez en España, empezó su proceso de reinvención profesional: Dejó de lado la nutrición para empezar en el mundo de la empresa y, desde allí, descubrir su gran pasión por las redes sociales. 

Su experiencia vital y la sensación de haber tenido una infancia con una madre que siempre trabajaba fuera de casa le hizo decidir que siempre les daría a sus hijos el regalo de su presencia.

Enero es un gran momento para hacer balance, marcarte objetivos y agradecer. Billie lo tiene claro, de todo su proceso de reinvención agradece haber estado en la vida de Franc Carreras y poder fundar Mamis Digitales. Su reinvención ayudó a cientos de madres a reinventarse.

Si te apetece conocer un poco más a la presentadora de nuestro podcast, ¡aprovecha este episodio! 

 

¿Quieres saber qué puedes aprender de madres que se han reinventado profesionalmente durante la pandemia?

 

Transcripción entrevista

Alicia: Billie, ¡qué ilusión, en el primer episodio del 2021, que seas tú quien responda a las preguntas en vez de hacerlas!

Billie: Hoy tengo que decir que estoy un tanto a la expectativa porque invertimos papeles.

Alicia: Sí, bueno, vamos allá, vamos a por la primera. Como sabes, es la más importante y es la que te sabes de memoria. Y es: ¿Cómo se llaman tus peques?  Ya no tan peques, ¿no?

Billie: Yo tengo dos peques, los motores de mi vida que son Diego y Pablo.

Alicia: Muy bien. ¿Y cuántos años tienen?

Billie: Ahora en febrero harán dieciséis y catorce. Plena adolescencia.

Alicia: Yo te he de decir como mamá de niños más pequeñitos, que a veces la adolescencia tiene un halo de negatividad. Y yo cuando veo cómo te llevas tú con tus hijos, siempre pienso  “Oye, no debe estar tan mal la adolescencia”.

Billie: Cada niño es un mundo, no? Yo creo que es cierto que el mayor no la ha pasado, o la ha pasado de forma muy ligera, o a lo mejor todavía le queda un tiempo y la pasará de golpe después. No lo sé. Y el pequeño tiene sus cositas, como todos. Aunque la verdad es que tengo mucha suerte porque tengo una conexión muy grande con ellos. Nos entendemos muy bien, nos queremos un montón y esto hace que  todo sea más fácil.

Alicia: Oye, me gustaría hacer un viaje contigo, que me acompañes hasta México y nos metamos un poco más en la historia de Billy Sastre. Me gustaría que me explicaras cómo empezaste a nivel profesional antes de tener niños y bueno, cómo cruzaste el charco y cómo has llegado hasta aquí.

Billie: Esas son todas historias de amor, que ya soy una gran apasionada del amor. Creo que es lo que mueve el mundo y la energía que nos ayuda a tomar las decisiones que tomamos en la vida. Yo no creo que nada en este mundo sea una casualidad.  De hecho, yo creo que estoy aquí ahora por todo lo que he vivido de niña y es lo que me ha inspirado. Muchas veces yo recuerdo un día que me hicieron hacer un ejercicio de retrospección, de mirar hacia atrás y conectar los puntos más importantes de mi vida. Y yo creo que uno de los más importantes fue cuando, cuando perdí a mi padre, yo muy jovencita, tenía 12 años y él se enfermó de cáncer. Así que fue un proceso duro. Además mis padres ya estaban separados y para mí fue un punto de inflexión, de decir “bueno, pues eh, qué elección más dura,¿ no?” Ojalá ningún niño tuviera que vivir las cosas que se viven. Pero para mí fue un proceso también de madurar de una forma mucho más rápida y de saber lo que quería.  Al final la gran lección que me dio mi padre es perseguir mis sueños y saber que yo quería una familia súper unida. Y luego mi madre que claro, al morir mi padre tuvo que trabajar más tiempo, tuvo que dedicarle más horas al trabajo.  Nosotras, mi hermana y yo, crecimos con una madre que se despertaba muy temprano  por la mañana y llegaba muy tarde por la noche. Y yo recuerdo esa ausencia. Esa ausencia que a mí me marcó muchísimo de niña. Por ejemplo ir a… A mí me gustaba mucho la actuación, entonces hacía obras de teatro y recuerdo un día que mi madre no podía estar porque tenía que trabajar, y que la que vino fue la que me ayudó, además hacer todo el todo el atuendo que llevaba como mi disfraz. Y era la chica de la limpieza, que pasaba más horas con nosotras que mi madre. Yo recuerdo estar en ese escenario y buscar a mi mamá con los ojos y decir “¿Dónde está?” Y a pesar de que yo le agradezco un montón todo el esfuerzo que ella hizo para que nosotras pudiésemos salir adelante, mi hermana y yo, las dos estudiamos en escuelas muy buenas en México, pudimos ir a la universidad y tenemos una educación que nos ha dado muchísimas cosas en la vida. Así que eso se lo agradezco a mi madre. Pero yo creo que a partir de allí, de ese día de buscar con la mirada a mi madre entre las personas del público, decidí que yo no quería ser así. Yo quería ser una madre presente y estar ahí para mis hijos. Desde muy, muy, muy pequeña supe que quería ser madre, que se es otra cosa que tengo por ejemplo de diferente con mi hermana, que tiene un año menos que yo y no es madre por elección. Así que yo desde muy pequeña supe que quería ser madre y también supe que quería darles a mis hijos el regalo de mi presencia. En México conocía al que fue el amor de mi vida por unos años. Es el padre de mis hijos y al que yo le estoy eternamente agradecida por regalarme esas dos personas tan maravillosas. Nicolás, un francés con alma libre que viajaba por México por trabajo. Lo conocí el día que llegó a México. Es una historia de amor súper bonita. Me conquistó, me enamoró y a los nueve meses me dijo “Vente conmigo a vivir a España”.  Y yo, que soy aventurera, porque eso sí que lo aprendí de mi madre, a vivir las aventuras, le dije que sí sin dudarlo dos veces y dejé todo lo que conocía en México y me vine a vivir a España. Eso fue antes de casarnos, antes de tener a nuestros hijos. Y España se ha convertido en mi segundo hogar, en el lugar donde pues me casé, en el lugar donde tuve a mis hijos que son mi más grande tesoro. Después de unos años decidimos que yo ya no íbamos a seguir compartiendo el mismo camino, nos separamos, pero nos separamos del amor que nos teníamos, pero nunca de nuestra responsabilidad de padres. Yo creo que al final es lo más bonito que me ha enseñado la vida con él, que es que cuando tú eliges a una persona para hacerlo más maravilloso del mundo, que es tener hijos, estás atado de por vida a esa persona. Entonces la lección más bonita que me ha dado Nicolás es poder hacer muchas otras cosas más juntos y poder separarnos. Porque una cosa son los problemas que puedas tener con tu pareja, o que puedas pensar de una forma distinta, también es muy válido. Y otra cosa es educar a las dos personitas que has traído al mundo. En mi caso dos, hay gente que tiene tres, da igual, ¿no? Siete hemos tenido aquí en el público. Pero poder hacerlo en el amor. Y vuelvo a la palabra amor. Es lo más, lo más bonito que me ha pasado.

Alicia: Es increíble el poder que tiene el amor, ¿no? Que seas capaz de… ¡Nueve meses! Yo conocía tu historia, pero no sabía cuánto tiempo pasó entre que conociste a Nicolás y lo dejaste todo. Es enorme el valor que tienes que tener, porque ahora todo ha pasado, lo cuentas así, rápido y ya está. Pero es tremendo dejar a tu familia, dejarlo todo y dar un salto de fe tan espectacular para ir a otro país.  O sea, desde luego, con esta experiencia estoy convencida que has tenido un montón de aprendizajes a nivel personal que daría para otro podcast muy largo. Pero también creo que hay que hacer algo así y dar un cambio tan grande en tu vida personal. Seguro que te ha ayudado también en tu vida profesional. ¿Qué dirías que ha sido lo más importante de todo este proceso personal que puedes aplicar a tu vida profesional?

Billie: Wow! A ver, yo creo que… A mí siempre me dicen, cuando explico la historia de que a los 9 meses me decidí  cambiarlo y dejarlo todo y cambiarme de continente… Yo siempre digo una cosa que ha sido mi mantra a lo largo de mi vida, porque yo también por amor estudié la carrera de nutrición en otro sitio lejano, seguía siendo México, pero estaba a 2 horas en avión de mi ciudad. Y para mí siempre ha sido lo mismo. Yo podré tomar una decisión y arrepentirme, decir “Bueno, pues mira, me he equivocado en esta decisión que he tomado” pero nunca voy a dejar de hacer algo por si me arrepiento.  Entonces, para mí,  y una vez me lo preguntaron también en un podcast, cuál es tu definición de éxito. Para mí mi definición de éxito es mirar hacia atrás y saber que todas las decisiones que he tomado me han hecho la mujer que soy ahora y que no me arrepiento de ninguna de ellas. Porque al final siempre te queda la pregunta de “¿Y si hubiera hecho esto?” “¿Y si hubiera hecho lo otro?”  Pues para mí en mi caso es: “Yo me lanzo y luego si me arrepiento, pues mira, vuelvo atrás, pero ya he tomado esa decisión, ya he probado, ya he estado ahí”.  Es verdad que cuando no tienes hijos es un poco más fácil. Después los cambios asustan. Pero de la misma manera, yo he hecho muchas cosas que son cambios muy importantes en mi vida y que me han ayudado a crecer. Estas decisiones que tomé desde niña, todas por amor, también las he tomado en el trabajo y lo he basado en lo mismo. Me he reinventado más de una vez.  Yo estudié Nutrición y Dietética en México y llegué a España. Encontré mi primer trabajo aquí. Cuando estudiaba  Nutrición en México decía  que nunca iba a aplicar la nutrición fuera de mi país, pues ¡toma! La vida va y me cambia de país. En España me di cuenta de que la nutrición no era el sueño que yo había perseguido, esa pasión que me gustaba a mí tanto, ayudar a la gente a alimentarse mejor… En España era completamente diferente. Ni peor ni mejor. Diferente. Pero no era el objetivo que yo quería perseguir. Por eso decidí reinventarme. Pues me reinventé una vez aprovechando lo que sabía que eran los idiomas. Y dentro de esa reinvención encontré mi segunda reinvención que fueron las redes sociales. Así que yo creo que aplicar el aprendizaje de mi vida es “Inténtalo”. Si quieres probar algo nuevo, inténtalo. Da igual el miedo que te dé. De arrepentirte siempre estás a tiempo. Es mejor arrepentirse por lo que has hecho y no por lo que has dejado de hacer.

Alicia: Exacto. Yo además preparando esta entrevista, he leído otro dato tuyo que tampoco conocía. Es curioso que trabajas con alguien todos los días y se te van escapando cosas. Y es que has vivido en 35 casas. Yo he hecho… mudanzas en mi vida y ya me parecen muchísimas. Y comentas que eres una persona que se adapta muy fácilmente al cambio, un poco todo lo que has vivido, y ligado a lo que decías ahora al no hacer algo por el arrepentirte, yo recuerdo un episodio que tuvimos en el podcast con Araceli. Araceli decía hay que lanzarse y no hay que tener miedo porque si te sale mal, ¿qué es lo peor que te puede pasar, lo peor? Si te sale mal, pues tiras atrás y ya está y al menos lo habrás intentado, ¿no? Entonces una persona como tú, que se ha reinventado dos veces, que se define a sí misma como una persona que cambia y que se adapta fácil al cambio, ¿qué consejo le darías a alguien que nos está escuchando y que le da miedo cambiar o que no quiere cambiar algo por el miedo a las consecuencias?

 

Billie: Para empezar, que ya el solo hecho de sentir miedo es porque probablemente en su interior le hace falta ese cambio. Porque cuando no sientes nada significa que eso te es indiferente y entonces no va a haber ni siquiera miedo. Entonces el hecho de sentir miedo ya es un es una señal de que hay algo en ti que te está pidiendo ese cambio. Yo creo que tenemos que aprender un poco más a escucharnos a nosotras mismas. Vivimos en un mundo en el que nos levantamos a primera hora de la mañana, encendemos el móvil, nos conectamos al trabajo, hacemos cosas con nuestros hijos, llegamos a la noche tan cansados que cenamos casi de forma automática, desconectamos con televisión y nos vamos a dormir. Y no hay un momento en el día en que nos paremos a reflexionar.  A reflexionar qué queremos verdaderamente. Yo creo que eso es lo más importante. Cuando tú empiezas a sentir miedo por alguna decisión que quieres tomar, es probablemente porque tu inconsciente ya te está diciendo: “Deberías hacer esto, deberías hacer esto, deberías hacer esto”.  Y luego lo que has hecho tú antes, o sea, ¿qué es lo peor que te puede pasar cuando tomas una decisión y que sabes que has tomado a conciencia escuchándote? ¿Que te arrepientas? Saldrás con una dosis de aprendizaje, saldrás con una dosis de inspiración para no repetir lo mismo que has hecho. Lo peor que nos puede pasar es repetir cinco veces tropezando con la misma piedra y no aprender.  Pero cuando nos tropezamos y cuando nos equivocamos, que es algo que a mí me ha enseñado muchísimo el deporte, que no puedes conseguir ningún resultado a la primera, que tienes que practicar, practicar, practicar, practicar para conseguir un resultado. Yo soy deportista desde niña y lo he aplicado a mi vida y la verdad es que a mí me ha funcionado un montón. Así que cuando cualquier persona tenga esa sensación de querer hacer algo nuevo y sienta ese miedo, pues el miedo hay que llevarlo de la mano, hay que cogerlo con nosotras y hay que dejarlo que esté ahí, por supuesto, porque el miedo es una sensación normal que tenemos todos. Todos, absolutamente todos, sentimos miedo por hacer cosas nuevas, diferentes, a pesar de que yo me haya cambiado 35 veces de casa, que ahora creo que ya son un poco más, no las he contado, pues cada vez que hay un cambio en mi vida, el miedo aparece y es verdad, está ahí.  Pero si aprendemos a vivir con él y sobre todo a escucharnos, yo creo que es un ejercicio que podamos hacer todas, que es muy positivo. Desde hace un tiempo, ya unos años, llevo escribiendo cada día. Lo dejé un tiempo y ahora lo he retomado. Escribo un diario de gratitud en el que todos los días una tengo una hoja en el que hay unas preguntas:  qué ha ido bien hoy, que podría ir mejor, califica tu día…  y te van dando cosas.  Y ese momento yo lo tomo por la mañana, justo antes de empezar a encender ordenadores, móviles, historias, pues es un momento para mí, para decir “me siento agradecida por esto”, me tomo este momento para conectar conmigo misma y eso hace que enfrente media de una forma completamente distinta.  Así que lo podéis probar.

Alicia: De hecho  te escuché hablar de “El diario de gratitud” hace unas semanas,  y pensé “se lo voy a copiar” porque me parece muy buen plan. A mí me gustaría preguntarte un par de cosas más. Enero es un mes por excelencia de, como tú dices, hacer un balance, agradecer y también marcarse objetivos.  Entonces, por un lado, tu carrera profesional, que ha sido tan cambiante como dices, has tenido reinvenciones, ¿qué es de lo que más orgullosa te sientes o más agradecida te sientes de todo tu proceso?

 

Billie: Bueno, sin duda alguna esto no tengo ni que pensarlo. Es haber estado en la vida de Frank en algún momento para que me propusiera hacer Mamis Digitales, porque la verdad es que es un proyecto que lleva cuatro años, que crece cada día y en el que cada día conocemos historias de madres que son inspiradoras, que son mágicas y que han optado por perseguir un sueño que es el de su reinvención. Así que el que mi reinvención haya podido ayudar a otras madres a reinventarse, para  mí es lo más grande que he hecho en mi vida.

Alicia: Es para estar súper orgullosa. Y luego, siendo un mes de marcarse objetivos y empezando ahora un nuevo año que creo que llega con muchísima ilusión porque después del año que hemos tenido vale la pena concentrar energías para que 2021 brille y sea un buen año, ¿cuál sería tu objetivo principal o cuál es el objetivo que te marcas para este año?

Billie: Bueno, a ver, a mí cuando hago este ejercicio de planificación del año,  que lo hago cada año, me gusta hacer varias cosas. Por una parte me gusta definir la palabra que va a marcar mi año a lo largo de los dos proyectos más importantes que tengo, Mamis Digitales y mi proyecto de consultoría de atención al cliente. Entonces, por una parte Mamis Digitales, la palabra que me salió cuando estuve haciendo todo este proceso fue: crecimiento. Queremos llegar a cada vez a más madres, ayudar a más personas. Entonces para mí ha sido esta la palabra. Y con Sastre Martín, que es mi otro proyecto, pues la palabra que me salió también de forma consciente fue constancia. Porque quiero ser más constante, estar allí con más clientes, ayudarlos en este proceso de estar más cerca de sus clientes a través de las redes sociales. Se hacen muchas más cosas cuando se planifica un nuevo año. Y yo lo que quiero hacer aquí es invitar a todas las que están escuchando y que quieran aprender cómo Franky y yo planificamos un año a que se unan a nuestro reto “Planifica tu 2021”  que en breve saldrá a la luz y lo compartiremos a través de nuestras redes sociales. En este proyecto estaremos dos semanas ayudando a todas las que quieran a planificar ese 2021. Este mes de enero vamos a dedicarlo a planificar y a lograr esos objetivos para que este año sea nuestro año.

Alicia: Perfecto. Todas las que nos estén escuchando, atentas a las redes sociales de Mamis Digitales porque se acerca un reto muy potente.  Billie ha sido un placer entrevistarte, vamos a acabar con una pregunta que ya conoces, que para nosotras es muy importante, pero yo le voy a dar un matiz a esta pregunta. Como sabes, siempre preguntamos qué te han enseñado tus hijos, y no quiero restarle importancia. Es una pregunta muy potente, pero yo quiero sumarle ¿Qué te ha enseñado Mamis digitales? Porque yo sé que cuando tú tienes un negocio lo tienes como un niño más. Entonces a Mamis Digitales la voy a meter como uno más de tus peques y me gustaría que la incluyeras en el que te ha enseñado tu peque con alas Mamis Digitales.

Billie: Wow! Bueno, pues vamos allá a ver. Empiezo por Diego. Diego me ha enseñado que la vida es sencilla, que a veces nos complicamos, y a mí me encanta su manera de disfrutar y de que todo, todo sea pacífico y que no haya nada más allá. Diego es un niño al que no le gustan los problemas, se enfrenta a ellos,  una persona que tiene sus amigos desde hace mucho, que los valora un montón. Y también me ha enseñado que hay una conexión muy especial entre los niños y los animales. Diego es un gran amante de los animales.  Siempre que hay un animal cerca está ahí al lado y yo creo que esa energía que el absorbe la acaba compartiendo con el resto. Así que Diego es amor puro y mucha tranquilidad y mucha paz. Pablo… Pablo me ha enseñado el poder de lo que da el corazón. Pablo es una persona que se involucra tanto emocionalmente, que es capaz de que su cuerpo reaccione a ellas. Entonces él si siente algún problema le duele la tripita o si hay algo que no va bien en la familia, se le nota que la lagrimita se le está a punto de caer. Es capaz de defenderme a capa y espada y de hecho cuando era pequeño, un día caminábamos por el bosque, él iba con su espada y me dijo “Mami, yo te voy a defender, siempre voy a ser tu príncipe no?”  Soy como su amor incondicional y me encanta sentirme protegida también por ellos y que me enseñen todas esas cosas. Y Mamis Digitales me ha enseñado el poder que tenemos las mujeres. Me ha enseñado que si somos capaces de perseguir un sueño lo vamos a hacer. Me ha enseñado que juntas somos capaces de lograr más y que no hay competitividad entre nosotras. A mí me encanta cuando me dicen que lo que más me les ha gustado de Mamis Digitales es la comunidad, Yo creo que hemos formado un entorno en donde nos ayudamos a pesar de que nos dedicamos a lo mismo y que algunas veces podríamos decir “Bo, no es que somos competencia”. No, somos compañeras.  Me ha enseñado el poder de la comunidad en femenino también, porque además Frank es nuestro único papi, pero ya él habla en femenino, así que desde aquí, Frank, ya  eres una más de nosotras.  Y creo que ha sido una gran lección de vida para mí también, porque a mí siempre me había costado mucho relacionarme con mujeres y resulta que voy y creo una comunidad solo de mujeres, a un equipo con mujeres que me enseñan constantemente. Así que para mí son lecciones de vida enormes.

Alicia: Muchas gracias por tu honestidad. Me ha parecido curioso esto último, porque a mí me pasa exactamente lo mismo. Siempre tiendo a tener amigos chicos, siempre tengo la sensación que me llevo mejor con los chicos y justo el otro día lo comentaba, he acabado en una comunidad de mujeres y quien me ha elevado y me ha ayudado a ver este cambio profesional ha sido una comunidad de mujeres, es potente eso también.  A partir de la semana que viene te devuelvo el micrófono de las entrevistas. Este 2021 tenemos historias súper bonitas que contar. Agradecerte la oportunidad de dejarme estar al otro lado por una vez. Ha sido un verdadero honor entrevistar a Billie Sastre.

Billie: Un abrazo, Alicia y seguimos con el trabajo de Madres Reinventadas.

 

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