Julieta desprende buena energía.

Hablando con ella te das cuenta de que es una de esas personas que no saben estarse quietas.

Nuestra invitada de hoy es una apasionada del mundo de la comunicación. Periodista de profesión, empezó a trabajar en el departamento de comunicación de varias empresas.

Pero decidió cambiar de vida y quiso emprender antes de convertirse en madre.

En la entrevista de hoy, Julieta nos contará por qué tomó esta decisión y compartirá contigo toda su experiencia en el mundo del emprendimiento, descubre cómo ha conseguido organizar sus horarios, para ser una madre presente en la vida de sus hijos.

Como bien ella dice “¿Has dado una vida y te la vas a perder?”

¿Quieres conocerla un poco más? ¡No te pierdas el episodio de hoy!

Enlaces mencionados en este episodio:

Web:  www.julietaperezgarcia.com 

Instagram: @julietadigital

Perfil Linkedin: https://www.linkedin.com/in/julietaperezgarcia

Transcripción de la entrevista

Billie: En el episodio de hoy vamos a contarte la historia de Julieta. Julieta está con nosotros, tenemos muchas ganas de descubrir su historia de reinvención, porque además es una mujer llena de energía y estoy segurísima de que te la va a transmitir y te va a inspirar con su historia. Así que bienvenida Julieta a Madres Reinventadas. 

Julieta: Gracias, gracias, gracias. La presentación me encanta.

Billie: Oye, Julieta, vamos a empezar por lo más importante y es ¿cuántos hijos tienes y cómo se llaman?

Julieta: Tengo dos hijos, uno de 4 años que se llama Giuls y otro de 7 años que hará 8 ahora en octubre, que se llama Giuls…  Se llama Julen.

Billie: Julen, yo lo dije, no te confundes tú más de lo normal.

Julieta: Si, error, pero nos dimos cuenta tarde, o sea que…

Billie: Nos confundimos todos los padres.  Mis hijos se llaman Diego y Pablo y les llaman…

Julieta: Bueno, mi madre me llama por el nombre de mi tía. O sea, quiero decir que por confundirnos siempre estamos a tiempo.  ¡Jajaja, eso es cierto!

Billie: Oye Julieta, pues bien, vámonos un poquito hacia atrás en el tiempo, cuéntanos a qué te dedicabas antes de ser madre, cuál era tu carrera profesional y qué hacías en tu día a día.

Julieta: Bueno, mira, remontándonos mucho, yo soy periodista, estudié para periodista, era algo que… Era, no, es algo que me encanta y que me apasiona todo el tema de investigar, de escribir, de enviar mensajes a otras personas. El tema de comunicar es lo que más, más me apasiona. Entonces estuve mucho tiempo trabajando de periodista y luego recaí en una ONG en la que llevaba el departamento de comunicación. Entonces ahí también tenía que tener contactos con los medios de comunicación, con la tele, con la radio, hacía entrevistas, etc. Y bueno, un poco era como dar a conocer todo el trabajo y el alcance que tenía esta ONG para ayudar a la comunidad que tenemos aquí en Badalona. Entonces  siempre ha estado el tema de la comunicación muy presente.

Billie: ¿Y qué pasó cuando llegaron tus hijos? Cuando llegó a ese primer hijo, ¿tú seguiste en este trabajo?

Julieta: No, no, realmente. Yo emprendí antes de tener a mis hijos. Fue una decisión personal, porque allí donde estaba trabajando yo, la que ahora es mi mejor amiga, que es parte de mi familia, ya tenía hijos preadolescentes y yo ni tenía pareja ni nada. Pero sí es verdad que la acompañé como en ese trayecto, en ese camino de conciliar, de intentar trabajo, hijos preadolescentes. No sé dónde están. Me han llamado, pero no los encuentro o los he dejado enfermos en casa. Están solos en casa y ella tiene que cumplir su jornada, su jornada que además nunca era de ocho horas. No sé por qué las jornadas laborales siempre son de más horas, nunca de menos horas. Entonces, cuando yo conocí a mi pareja y tomamos la decisión de tener hijos, yo le dije “Mira, yo esto lo he vivido por experiencia ajena”, y yo sí que aprendo por experiencia ajena. En algunas ocasiones, y yo eso no lo quiero, no lo quiero porque te pierdes, te pierdes una vida entera. O sea, has dado una vida y te la vas a perder trabajando para otros y pagando para que otra persona disfrute de tus hijos. Entonces era como “no, no quiero esto”. Él estaba de acuerdo conmigo. También es verdad que a mí me apasiona mucho trabajar. A mí me encanta trabajar, me encanta. Entonces decidimos hacer un emprendimiento aparte. Él también es autónomo. Es fisioterapeuta deportivo autónomo, con lo cual la experiencia del subibaja de “ahora tenemos trabajo, ahora no tenemos trabajo, ahora tenemos mucho trabajo” ya la habíamos vivido, ya la conocíamos, ya nos habíamos acostumbrado. Entonces dijimos bueno, dos en casa no pasa nada. Dos autónomos en casa con dos hijos.

Billie: Muy bien. O sea que tú fuiste de las planificadoras, de decir “oye, yo ya he visto esto en manos de mi mejor amiga, pero no me gusta, no quiero que sea para mí”. Así que decidiste antes de tener hijos, emprender. ¿Cuál fue tu emprendimiento? ¿Qué decidiste?

Julieta: Pues mira, yo cuando todavía estaba trabajando por cuenta ajena empezó lo de Facebook. Yo ya tengo una edad, y empezó lo de Facebook en ese momento. Y yo ahí vi una ventana abierta, pensé “Madre mía, aquí tenemos mucho para hacer”. Entonces lo propuse a la ONG. Por supuesto, dijeron que no, no, por favor, a Facebook, una red social, no, no, tenemos que seguir por los medios convencionales. Y yo pensé bueno, vale, sigamos por los medios convencionales, pero yo voy a ir estudiando esto a ver qué es lo que está pasando. Entonces hice un postgrado en Marketing Digital y redes sociales, que fue de los primeros que se hicieron porque al cabo no existía y entonces me metí. Cuando terminé de hacer este posgrado tuve mis primeros clientes, que eran más a nivel de práctica, para ir tomando contacto. Era la primera vez que yo trabajaba a distancia. Mis primeros clientes fueron de Madrid y yo estaba en Barcelona y me parece alucinante poder trabajar por teléfono porque no hacemos ni videoconferencias. O sea, sabes que ahora es como muy normal todo esto, pero estoy hablando de hace más de 10 años y bueno, el otro día actualicé LinkedIn y veo que emprendí hace 14 años.

Billie: Guau! O sea…

Julieta: Pues ay, madre mía, cómo pasa el tiempo. Hace 14 años que emprendí. Entonces, claro, ahora es muy normal, ¿no? Toda videoconferencia en aquella época era un teléfono, alguna vez hacíamos un Skype, pero muy contado y cada trabajo a distancia. Al final una cosa llevó a la otra. En el trabajo donde yo estaba a nivel presencial no estaba bien, no estaba cómoda. Y bueno, llegamos a una solución. Yo me fui y entonces emprendí y en seguida me quedé embarazada. Y desde entonces debo decir, haciendo un repaso antes de quedar contigo, que desde entonces nunca he dejado de trabajar. Quiero decir, nunca me han faltado clientes. He tenido más, he tenido menos, pero siempre he tenido un cliente sobre la mesa con el que hacer proyectos, crear, probar cosas nuevas, ir creciendo con cada uno, ir creciendo.Porque además han sido de ámbitos muy diferentes, con unos he trabajado más temas de copy, con otros he diseñado webs, que también es una parte muy chula de esta profesión, que avanza tanto y cambia tanto que puedes ir aprendiendo con cada uno de tus clientes. Entonces, desde hace 14 años hasta hoy no he terminado de aprender. Ni de crecer.

Billie: Claro, es que a ver este mundo, el mundo de las redes sociales, del marketing digital, es tan amplio y como dices tú, cambia tanto que me puedo imaginar hace 10 años que no existían las videoconferencias hasta ahora lo que podemos llegar a hacer. Claro, Julieta, tú tienes un montón de experiencia como emprendedora gestionando tus propios clientes. Has dicho una frase que me parece clave, que nunca te han faltado clientes o nunca te has quedado sin clientes. ¿Cómo ves tú este mundo? Porque es verdad que a muchas madres que nos están escuchando les da miedo esta parte o les gusta toda la parte de bueno, voy a hacer mi propio proyecto, voy a emprender, voy a empezar a gestionar redes sociales o voy a ofrecer servicios de copy, lo que sea, pero no soy comercial, me lo dicen mucho. ¿Qué consejo les darías a estas madres para ser como tú y que nunca les falte un cliente?

Julieta: Bueno, tengo que explicar también, que  el tema de emprender no es fácil, el emprendimiento no es fácil. Y mientras más hablo con otras madres que también son emprendedoras, porque además tengo la sensación que el emprendimiento femenino poco tiene que ver con el emprendimiento masculino. Es decir, mi marido es emprendedor, pero él tiene su local de trabajo, tiene gente trabajando con él, etc. Yo soy emprendedora, yo trabajo sola en casa, es diferente, entonces no es fácil. Hay momentos por el camino en los que realmente te encuentras muy sola, muy sola, y tienes que tener la capacidad de remontar esa soledad, de conseguir la energía en ti misma, de volver a reencontrar la ilusión. Con el tiempo es lo que yo he conseguido, porque lo he hecho de manera consciente, me ha costado. Recientemente he conseguido crearme una comunidad de especialistas en Mamis Digitales, por ejemplo, que fue uno de los motivos por los que quise hacer Mamis Digitales. Era para encontrar esa comunidad y no sentirme sola. Entonces, a nivel digital de marketing tengo ahí a las mamis con las que puedo hablar, intercambiar ideas, que para mí es fundamental. Voy haciendo como diferentes grupos de especialistas con los que puedo ir retroalimentando, porque el trabajo en equipo es básico. Si te quedas tú solo en casa con tu propia ventanita y no ves nada más, se te hace muy cuesta arriba, ¿no? Entonces, en ese sentido es durillo. Luego, por otro lado, también tengo que decir que yo nunca me he quejado, me he quedado sin clientes, pero sí es verdad que mi emprendimiento ha cogido forma hace muy pocos años, ha cogido fuerza y potencia. ¿Por qué? Porque hasta ahora era algo paralelo que yo llevaba con la maternidad. Y para mí lo principal, prioritario y fundamental eran mis hijos y lo único que tenía eran mis hijos. Entonces era como estoy 20 horas con mis hijos y luego 4 horas que saqué de no sé dónde las dedico a mi emprendimiento. Entonces siempre estaba como volviendo a empezar, volviendo a empezar, y era muy agotador. No siempre era como un sobreesfuerzo, aunque siempre he tenido trabajo. Siempre hago el esfuerzo de mantenerme. Yo no tenía mis redes sociales hasta hace tres años. O sea, imagínate qué locura. Yo llevaba redes sociales de otro y yo no tenía ni Instagram, ni personal, ni de empresa. Yo ahora lo pienso y digo “Madre mía, ¿qué estoy diciendo?” Debería. Me voy a parar a cortar aquí y a cortar allá. Mi web la he terminado ayer. Ayer he hecho webs para otros, pero la mía no… Ayer terminé mi web y aún no me he atrevido a sacarla a la luz, porque bueno, aquello de que si no está perfecto, si no está tal y como quiero, me cuesta.

Billie: Pero te tengo una mala noticia concreta. Hoy te voy a preguntar y cuando salga este episodio las marcas que te están escuchando entrarán todas a mirar.  Hay que sacarlo, es mejor hecho que perfecto.

Julieta: Sí, sí, y eso es un trabajo interno total. Pero quiero decir mi consejo para mamis, para emprendedoras en general, sean del marketing digital o sean de lo que sea tu proyecto, hay que priorizarlo. Si no, no va a crecer. Y a mí eso… yo tengo que agradecerle a mi pareja porque fue él el que me dejó. Ya está, ya está. O sea, tú tienes un trabajo, vales un montón. Tienes clientes en cola de espera. Hay clientes que pierdes porque no los puedes atender, pero ¿por qué no los puedes atender? Porque estás más pendiente de tener la lavadora, la merienda perfecta, la comida súper organizada, que los niños tengan una nutrición que flipas, que hagan deporte, que hagan música, que salgan al aire libre. A ver, a ver, que al final tampoco hace falta tanto, ¿no? Entonces priorizar el proyecto de emprendimiento es prioritario. Es lo que hay. Y cuando priorizamos esto, entonces todo crece, todo crece. Y ahora sí tengo que decir que desde el confinamiento, por ejemplo, que todas las que nos dedicamos al tema digital, el confinamiento de verdad nos vino muy bien. Hemos crecido muchísimo en clientes, en proyectos. La gente ha entendido realmente ahora la importancia de tener presencia digital, que esto costaba mucho, porque además en el marketing digital había una parte en el trastero que era mucho de educación y convencimiento al cliente de por qué te tienes que mostrar, por qué tienes que estar, por qué tienes que tener presencia. Y era como que la gente todavía estaba un poco que se negaba. Hay como una parte, permíteme la expresión, una parte maldita de las redes sociales, la parte más fea,¿ no? Y yo creo que eso es un tema, como todo, de enfoque del uso que le des. Si le das un buen uso, las redes pueden ser maravillosas. Si le das un mal uso, pues claro, como todo en esta vida. Entonces yo creo que el confinamiento hizo que la gente buscara entrar en ese tubo, decir “Pues si nos tenemos que mostrar y tenemos que salir”. Y a nosotros nos vino muy bien para generar nuevos clientes, con lo cual yo sí o sí, aparte que en ese momento tenía mi marido en casa porque él no podía salir por confinamiento. Entonces él se hizo cargo total de los niños y yo finalmente sentí lo que era trabajar, no dedicarme solo al trabajo. Y a partir de ahí, claro, todo cambió muchísimo, muchísimo, porque ahora nos organizamos de otra manera.

Billie: Qué bien, Julieta, me encanta lo que has hecho de priorizar, porque es verdad que hay veces en las que tenemos que decidir si queremos que la cocina esté perfecta, si queremos dedicarle una hora más al trabajo correcto. No se puede ser perfecto en todo. A veces tenemos que delegar y delegar. También incluye las tareas de casa. Y no estoy hablando de pagar para que alguien venga, sino de incluir a tu familia.

Julieta: No, mira, Billy, es que te voy a explicar. Es que claro, si tú no dejas espacio a los demás, los demás tampoco hacen cosas. Entonces ha llegado un punto en que incluso mis hijos, que aún son pequeños, al darles espacio, ellos lo han ocupado, entonces también forman parte de la casa. Pero yo entiendo que una como madre mira las hormonas rampantes, van subiendo… También tenemos una historia cultural muy importante, un matriarcado aquí muy pesado que nos hace ser muy madres, ¿no? Y hay que estar muy presentes y a veces también yo me he dado cuenta el nivel, yo hablo como madre. Ahora, al tener tanta presencia en esta maternidad, a mis hijos les he dejado poco espacio. Entonces mis hijos sentían que tenían que estar con mamá porque mamá necesitaba estar ahí cubriendo todo, en todos los momentos. Y desde que me he centrado más en mi trabajo, mis hijos tienen más espacio para otras cosas y ya no necesitan llenarme a mí todos los momentos, porque al final es como recíproco. Yo necesito estar aquí porque mis hijos me necesitan. Mis hijos están conmigo porque entienden que yo necesito que estén conmigo. Entonces, bueno, ha sido un trabajo de fondo familiar, no ha sido fácil.

Billie: Eso es interesante porque a muchas madres les puede pasar lo mismo. No dejan de sentir que esto lo tienen que hacer ellas y todo. Yo siempre lo he dicho. No podemos llegar a todo, al cien por cien que tenemos. Y es lo que dices tú, creas espacios para que tus hijos también puedan colaborar en casa y seguro que ellos también se sienten agradecidos hacia ti.

Julieta: Claro, claro. A ver, que no es fácil, ¿no? Cuando dices bueno, te toca a ti el lavavajillas,  siempre me dicen mamá, pero venga mamá, pero porfa, mamá, que no sé qué mamá, pero mamá, pero lo hacen, lo hacen y cuando la terminan de hacerlo es como “Lo he hecho, ¿sabes? Porque soy un campeón, ya soy grande y mi hermano que es pequeño, no lo puede hacer”. El pequeño se encarga de recoger la ropa, pero quiere ir a cambiar los platos del lavavajillas. Entonces bueno, es todo como los monos, ¿no? Si el mono lo ve, el mono lo quiere hacer, entonces bueno, vamos haciendo, vamos haciendo. Pero parte de mí, o sea parte desde mí decidir que también quiero ser un ente como persona y que tengo un proyecto entre manos, que yo creo que es importante, que también ayuda a mucha gente, porque yo me dedico a emprendedores, entonces claro, ayudo a otros emprendedores en todo este proceso. He ido como un paso más allá y ya no solamente es un tema de copy o un tema de estrategia, sino es un tema de acompañamiento en el emprendimiento y en el poder dar luz plena a ese proyecto que los emprendedores tienen entre manos y que no saben muy bien cómo gestionarlo o cómo sacarlo al público.

Billie: Julieta, ahora que has dicho que tienes ese nicho elegido en donde tú dices bueno, yo me voy a dedicar exclusivamente a esto, ¿cómo has llegado a tomar la decisión de que querías esto? Porque yo recuerdo que la última vez que te entrevisté tenías clientes que eran restaurantes, que eran otras cosas, ¿cómo has decidido, voy a hacer este enfoque y por qué?

Julieta: Mira, lo decidí porque realmente es lo que me motiva, trabajar con empresas. Es un trabajo más rutinario. Normalmente tienes un pago fijo al mes, lo cual también te da mucha seguridad, mucha estabilidad, pero yo he vivido tanto mi emprendimiento, lo he disfrutado tanto que me molesta mucho cuando veo a un emprendedor que lo está pasando mal, que no sabe por dónde tirar, que no ve la luz por ningún sitio y yo lo veo súper claro. ¿Sabes? A mí cuando me hablan otros emprendedores, yo veo el camino tan claro y pienso ¿pero cómo es posible que tú no lo veas? Entonces eso es lo que me motiva. Y trabajando muchos temas a nivel personal he pensado bueno, vamos a ver realmente mi propósito cuando me levanto por la mañana, ¿cuál es? Entonces, investigando, preguntándome y reflexionando, me he dado cuenta de que realmente mi propósito es ayudar a otros emprendedores a emprender, a emprender con cariño, a emprender con gusto, a emprender y a conectar con sus clientes. Que puedan vivir la experiencia del emprendimiento desde otro lado, desde un lado más amable, desde un lado que no es el de la soledad, el de romperte los cuernos llevando presupuestos, facturas, clientes, productos, servicio, producción. Puede que el emprendedor lo haga todo, lo hace todo y es un camino que puede ser tan duro como hermoso. Entonces me gusta estar ahí presente, darle como ese primer empujón, que puedan ver realmente lo maravilloso que es el emprendimiento, que lo puedan vivir y conectar con su emprendimiento para luego poder conectar con sus clientes. Básicamente lo he decidido porque yo he visto la luz en mi emprendimiento. Hasta ahora hacía de todo un poco y ahora, después de una pausa para poder estar y pensar qué es lo que quiero hacer y que no todo vale. Que no todo vale. Conecté yo con mi propio emprendimiento, básicamente. Entonces eso es lo que quiero hacer, es lo que me funciona y realmente es lo que me motiva. El trabajar con algo muy pautado yo no puedo. No puedo.

Billie: La verdad, Julieta, has dicho algo que yo creo que es clave, que es preguntarte cuál es tu propósito. ¿Por qué te levantas cada mañana? Porque quieres sentarte en tu ordenador, abrirlo y empezar a trabajar con alguien que te apasiona. Cada una de nosotras puede ser muy diferente. Para Julieta son los protagonistas, se aman y pueden ser los restaurantes, los hoteles. Para otra puede ser, no sé, las medicinas alternativas a las farmacias. Si uno tiene algo que le mueve. Lo bonito de cuando trabajas desde ese sitio, de tu sitio de pasión o de propósito, es que todo te resulta mucho más fácil. Si al final es lo bueno de lo que nosotros llamamos tener tu nicho elegido. Tu día a día es muchísimo más fácil y más llevadero, porque como tú, yo no puedo estar en una empresa ocho horas sentada, pues no puedo. Tenemos que decidir y hay mujeres maravillosas que tienen trabajos increíbles, que aman ir a trabajar.

Julieta: Mira, yo tengo una amiga que es mamá del cole. Ella se dedica al sector del turismo. No tiene nada que ver con emprendimiento ni con digital, pero como experiencia, para que sirva, ella se dedica al sector del turismo y a ella le encanta estar en la recepción de un hotel. Me lo explicaba y yo alucinaba, digo es que por más que me lo expliques, no lo puedo entender. Tiene hijos, le da igual los horarios rotativos, trabajar fines de semana, por la mañana, por la noche, y aparte lleva muchísimo tiempo trabajando en esto. Vale un montón, pero a ella lo que le gusta es estar en la recepción del hotel porque le encanta el movimiento y hablar con la gente, con gente de diferentes países. Y yo pensaba “es que yo no podría, no podría”. Luego conoces otras madres que les encanta el tema de un horario, todo superbien organizado. Saber cada día cuando te levantas por la mañana, exactamente lo que vas a hacer en el transcurso de las 8 horas que te queda.  Yo es que me muero, yo necesito salir, ir a la playa, caminar, ver gente, venir a escribir, escribir desde mi portátil, escribir en el móvil, escribir en una libreta, irme a la montaña y soñar, no sé. Me gusta mi trabajo porque cada emprendimiento es único, es único. Cada vez que hago un proyecto de tutoría o de asesoramiento es un trabajo único que hago con una persona y veo también ahí. Chupo mucho y me alimento muchísimo de todo esto. Me encanta lo que hago, pero entiendo que cada uno tiene su parcela ¿no? Si trabajas en una oficina y te va bien y te gusta ya es genial. Genial, claro.

Billie: Bueno, Julieta, ahora sí ha llegado el momento de la verdad para las que queramos conocer más de lo que haces. Dinos ¿cuál es tu web? Se va a pasar en las notas de este episodio.

Julieta: Muy fácil,  www.julietaperezgarcia.com  

Billie: Así que atentas todas cada uno de estar ahí dando la primera.

Julieta: Y espero feedback, porque lo he hecho yo sola, me la he comido yo sola, lo he pensado yo sola. Con lo cual si alguna mami entra estaré super a gusto de que me envíe un feedback. Oye, mira, mejor esto que aquello o esto no se entiende bien que me interesa que se entienda todo bien y qué mejor que otras mamis para decírmelo.

Billie: Claro, claro que sí. Hoy vamos a estar. Julieta ya para finalizar esta entrevista, cuéntanos ¿qué es lo que te han enseñado tus dos hijos?

Julieta: Bueno. Muchas cosas, evidentemente, como a todas, pero yo creo que si me tengo que quedar solo con una, me han enseñado a parar. Me han enseñado a parar, a estar, a ser y estar en un momento. Yo creo que se me ponen los pelos de punta. Ese momento como cuando le das pecho a tu hijo y el mundo se para. Se pueden estar cayendo a tu alrededor y tú estás ahí. Y eso es lo que hay. No hay más, ¿no? Y eso ha ido en el transcurso del tiempo. A veces lo pierdes un poco porque van creciendo, entonces te aloca eso también con ellos. Pero ahora, por ejemplo, que hemos adoptado una perrita que tiene 4 meses, tengo que parar. Ella necesita su momento de salir, de pasear, entonces yo desconecto de todo y me dedico solo a esto, y eso lo aprendí con mis hijos. No lo había vivido nunca. El ser y estar en un momento no lo había vivido nunca. Y eso es lo que me llevo de ellos, el aprender a parar el tiempo.

Billie: Qué bueno, Julieta, pues aprendamos todos a parar y a estar presentes en el momento, porque es verdad que nuestros hijos nos enseñan eso. Y muchísimas gracias Julieta, por haber compartido tu historia y tu experiencia.

Julieta: Gracias a vosotras, a todas vosotras. Un beso enorme y feliz emprendimiento para todos.

Billie: Muchas gracias por escuchar Madres Reinventadas. Si has disfrutado del episodio de hoy y no quieres perderte los siguientes, no olvides suscribirte a nuestro podcast en la web MadresReinventadas.com o la aplicación gratuita de iVoox. Te esperamos la semana que viene.

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