Un día subes una foto de tu bebé con una ranita a las redes sociales y te das cuenta del alcance que tiene. Investigas, te formas y decides abrir una pequeña ventana de tu vida hacia el mundo. Así empezó su camino como influencer nuestra invitada de hoy, Noemí Navarro.

Aunque en muchas ocasiones hemos oído críticas hacia las influencers, la realidad es que si quieres conseguir convertirlo en tu trabajo debes ser profesional y poner todo tu empeño. Noemí pasó meses enteros generando contenido y compartiendo desinteresadamente para crear una comunidad fiel, que a día de hoy siente que forman parte de su familia

La recompensa a su trabajo llegó y consiguió su primera colaboración pagada un año y medio después de empezar. Un año y medio generando contenido, esforzándose en mejorar y adaptándose a los cambios constantes de las redes sociales.

Noemí nos cuenta que cuando empezó nunca creyó que sería su fuente de ingresos principal. Lo veía como un complemento, pero el buen trabajo realizado la ha ayudado a crecer y centrar sus esfuerzos en su cuenta. Ahora puede trabajar desde casa y estar más presente en la vida de sus dos peques

¿Qué problema puede encontrarse una influencer en su trabajo? La sobreexposición a las pantallas y la adicción al móvil, Noemí ha empezado un proceso de desconexión digital con el objetivo de mejorar el tiempo que pasa trabajando y el tiempo que disfruta de familia y amigos.

Noemí lo da todo en su trabajo y cada día se esfuerza por mejorar. Tiene dos grandes maestros en casa: Su hija pequeña que le da una visión más pausada del mundo y su hijo Mateo le ha dado una gran lección de vida: Aunque tengas dificultades, lucha y conseguirás tus objetivos

Si quieres conocer un poco más la vida de una influencer desde el otro lado de la pantalla, no te pierdas este episodio. 

Enlaces mencionados en este episodio

Perfil instagram: www.instagram.com/noemimisma

Podcasts recomendados:

Audio libro recomendado: Cómo ser un imán para las personas

Libro recomendado por Billie: Máster en desconexión digital 

 

Transcripción entrevista

Billie: Hoy tenemos con nosotras a una invitada muy especial. Se trata de Noemí. A Noemí la conocemos a través de Instagram, donde tiene una gran comunidad,  y que nos va a contar un poquito cómo nació este proyecto, cómo ha sido ese proceso de expandirse de forma tan grande y cómo lo ha compaginado también con sus dos peques. Noemí, bienvenida a Madres Reinventadas. Me hace muchísima ilusión tenerte aquí.

Noemí: No, gracias a vosotros por invitarme. De verdad, un placer. Y si esto puede inspirar a alguien, ayudar a alguien, dar motivación, pues bienvenido sea, porque todos la hemos necesitado en algún momento y a todos nos ha venido súper bien. Así que feliz y encantada de estar aquí contigo.

Billie: Noemí, tú empezaste tu, digamos, segunda carrera o tu bebé, que también lo podríamos llamar así.

Noemí: De verdad, ¿eh?

Billie: Empezaste a contar tu historia de tu embarazo y cómo iba a lo largo de ese tiempo en Instagram. Y eso creció exponencialmente. Pero vamos al origen. ¿Por qué decidiste empezar a contar tu vida ahí? ¿Y cuál era el motivo?

Noemí: Fue de una manera un poco casual, porque cuando yo me quedé embarazada, en mi entorno no había nadie embarazado. Y todas las embarazadas primerizas tenemos muchos miedos y tenemos muchas dudas y muchas inquietudes. Entonces yo empecé a seguir a chicas que estaban embarazadas en Instagram, más o menos con las semanas que yo llevaba, para ver qué sentían, cómo se sentían. Yo tenía mi Instagram privado, di a luz a mi bebé, yo seguía con Mateo.  Un día unas amigas mías me regalaron, siempre lo cuento porque es real, me regalaron una ranita que había sacado Sara Carbonero con su bebé, que era más o menos del mismo tiempo. Y entonces dije “Voy a probar a poner el Instagram en público”. Y esa foto de Mateo, que tendría 4 meses, con esa ranita que era muy bonita y además Mateo salía de espaldas, porque le cogí así, tuvo mucha visibilización. Y dije “Uy, ¿qué es esto, cómo puede ser?”. Entonces digo “Jolín, voy a ver. Quiero investigar cómo las chicas a las que yo sigo han llegado a tener esa comunidad”. Empecé a investigar en Internet, empecé a investigar en Google y había diferentes modos. Tienes que ser muy activa en redes sociales, tienes que subir fotos cada día, tienes que generar contenido cada día. Yo  estuve cerca de diez meses, porque esto fue en agosto, hasta que llegó mi primera colaboración, que no fue pagada en absoluto. Pasaron diez meses subiendo dos fotos cada día de manera gratis, entre comillas, porque ahora las sigo subiendo gratis, ¿no? Pero ahora ya se ha convertido en un trabajo del que ya hablaremos luego. Pues yo me tiré diez meses. A pico y pala, pico y pala, pico y pala, siendo muy activa e interaccionando mucho con el resto de las cuentas. De manera que para mí ya se había creado incluso como una familia, porque hablaba muchísimo con muchas mamás que tenían peques pequeños. Se convirtió casi en una gran familia y fue creciendo y hasta aquí, o sea que sigue siendo. Aunque el algoritmo de Instagram va cambiando, entonces te tienes que ir adecuando porque esto es como Darwin, sobrevive quien se adapta. Entonces te tienes que adaptar a lo que viene, a lo que hay y no quedarte en lo que tienes ahora. Porque el Instagram de hace año y medio, por ejemplo, no es el de ahora. Recuerdo que la primera vez que me invitaron a un evento me hizo una ilusión increíble, o sea, yo recuerdo que iba por la calle… “¡Ay, me han invitado a un evento!” . Iba súper emocionada, de verdad fue muy importante. Fue un evento de biberones, ya conocía a otras mamás que eran influencers, sobre todo blogueras. Y yo estaba desde agosto y me invitaron en abril del año siguiente sin remunerar ni nada, pero yo yendo ya era muy feliz. Todavía tardé como seis meses más hasta que llegara mi primera acción remunerada, un año y medio.

Billie: Claro, se dice fácil, pero publicar cada día y tener esa constancia no es fácil. Y de hecho, por eso no muchas personas lo consiguen. Porque hay muchas personas que dicen “Uy, ya llevo nueve meses haciendo esto, lo abandono porque no me ha llegado nada”. Una pregunta, Noemí. Tú desde que empezaste a publicar ¿tenías claro cuál era tu objetivo final? O sea, ¿tú sabías que querías que esto a la larga se acabase convirtiendo en un trabajo que te ayudara a conciliar?

Noemí: Sí y no… Realmente yo esto nunca lo vi como mi primer medio de vida, mi primer medio de sustento. Yo dije “Pues bueno, es un suplemento a lo que ya tengo”. Mi trabajo, porque estaba a jornada completa y llevaba nueve años o diez o más años. Llevo en esto cuatro, pues nueve años llevaba en mi otra empresa y lo vi como un extra. Estoy hablando de que a mí la primera vez que me pagaron fueron 60 euros y yo ahí ya alucinaba, decía “¿Cómo es posible? ¿Cómo pueden pagarme por una foto?”  Cuando empecé, recuerdo que dije “bueno, vamos a ver dónde llega esto, voy a ver cómo funciona esto”, pero no me imaginé. Y de hecho, cuando yo empecé, las que eran muy grandes eran las que vivían de ello, no tan pequeñas como era la mía. O sea, lo vi como un extra, pero jamás, jamás me imaginé que me dedicaría a esto.

Billie: Noemí, cuéntanos un poquito de tus hijos. Tú tienes dos hijos. ¿Cómo se llaman y qué es lo que te han dado para este proyecto y para para poder conciliar?

Noemí: Sí. Pues mira, ellos son… Esto no está preparado, pero es que justo me agarró…

Billie: ¡Ah, míralo!

Noemí: Acabo de encontrar estas fotos de Navidad con mis hijos en casa.

Billie: ¡Muy navideña!

Noemí: Bueno, esta foto es del año pasado. Tengo que sacar las de Navidad este año. Manuela y Mateo. Ellos tienen 2 años y 4, la peque tiene 2 y el mayor tiene 4. Demasiado seguidos para mi gusto, la verdad. Todo el mundo me decía “Tenlos seguidos”. Adoro a mis hijos, pero si se hubieran llevado un añito más tampoco hubiera pasado nada. Son muy potentes, muy divertidos. Pues a ver, ¿qué te puede decir una madre de sus hijos? Si yo babeo con ellos. Mateo es un niño muy cariñoso. Es un niño que es un crack. Es un niño que tiene algunas dificultades de desarrollo, pero que está tirando hacia adelante como un campeón y que cada día lo hace mejor. Y Manuela con un año y medio ya hablaba, así que te puedes imaginar las charlas y las negociaciones que tenemos ahora mismo, con dos años y medio, casi tres. Es tremenda. Cómo habla contigo, como negocia. Yo he llegado a discutir con ella por lo que se va a poner cada mañana. Digo “Pero ya, pero si eres muy pequeña para discutir esto”. Son niños que al final por las circunstancias han tenido que hacerse muy autónomos, porque cuando ellos eran pequeñitos, hace como año y medio más, finalmente la familia decidió que ya no viviéramos juntos. Papá y mamá decidieron que ya no vivirían juntos y entonces ellos han tenido que ser muy autónomos sobre todo en lo que tiene que ver conmigo, porque yo no tengo familia cerca. Mis amigos viven lejos, mi madre vive en Santander, mi hermana vive en Londres. Al final me las he tenido que apañar yo sola. Entonces con el otro trabajo, con las redes, con los dos niños, sola, pues es divertido, es muy divertido. Y te lo pasas muy bien, la verdad.

Billie: Estoy sola, pero no tan sola, porque yo en uno de los últimos post que compartiste en las redes sociales leí como explicabas que últimamente te estás rodeando de personas que te hacen crecer, que te multiplican por 3 y que has decidido eliminar a las personas tóxicas de nuestra vida que no suman sino que restan. Cuéntanos un poquito de ese proceso. ¿Cómo llegaste a tener la comunidad o las personas que te rodean, que te ayudan?

Noemí: Realmente, insisto, no es que yo haya dicho “voy a ir a por determinadas personas”, al final la vida te va rodeando. Yo creo que también por tu propia personalidad o tu propia manera de ser. Yo creo mucho en las energías y creo mucho en esto. Antes te hubiera dicho “Ay madre mía, las hierbas” pero no, de verdad creo en ello. Y siento que cuando tú vas en una dirección la vida te pone a gente que te va a impulsar muchísimo y yo de verdad me siento a nivel profesional súper arropada por gente que es una profesional increíble. Además con mucha iniciativa, con muchos proyectos, gente muy positiva que viene y que te dice: “Voy a hacer no sé qué proyectos”, “Tengo en mente no sé qué”, y dentro de ti es algo que crece y dices “Ay, pues yo también quiero hacerlo” o “¿Cómo lo has hecho que yo también quiero hacerlo?”  He intentado, no eliminar, realmente se han ido alejando solas, las personas que cada vez que vienen, en vez de hacerte crecer, no quiero decir que te mandan un problema porque al final todos estamos para eso, ¿no? Pero gente que solamente se dedica a criticar, gente que solamente se dedica a decir lo mal que le va o lo mal que le va a no sé quién, o fíjate esto, fíjate lo otro. A todos nos gusta el salseo y sálvame, ahí está y a todos nos encanta, está claro, pero esto en su proporción. El salseo está bien, el chisme está bien, pero la gente que te aporta está muchísimo mejor. Incluso tu energía, tu propia vibración, no sé cómo llamarlo, se vuelve luz, de verdad, y yo me siento mucho más creativa, tengo muchas más ideas, tengo mucho más contenido, siento que podría hacer esto y hacer lo otro. Vienen nuevos proyectos a tu cabeza que a lo mejor ni siquiera hubieras imaginado. Y todo por rodearte de gente, que no es que esté conmigo en mi día a día constantemente, pero sí lo suficientemente cerca como para transmitirte esto. Y eso es maravilloso, me parece maravilloso.

Billie: Me encanta lo que has dicho porque no sé si te has dado cuenta, pero muchas veces cuando nos rodeamos de personas que nos hacen crecer, lo que hacemos es que empezamos a tomar las cosas que aprendemos de ellas como fuente de inspiración. Al revés, cuando te rodeas de personas que quizás te tiran un poco más para abajo, cuando empiezas a inspirarte, te dicen que estás copiando, y al final no es así. Tú has dicho “Oye, yo me rodeo de personas que están haciendo una cosa”. Y digo: “Pues yo también lo quiero hacer”. Pues empiezas a estar inspirado y lo bonito que es cuando logras inspirarte en personas a tu alrededor que te hacen ser mejor en tu día a día. Así que a buscar nuestras fuentes de inspiración.

Noemí: Es súper estimulante. Me gusta mucho escuchar podcast, paso mucho tiempo en el coche y para mí es una nueva manera de aprender. Es una nueva manera de formarte y creo que es importante siempre continuar. O sea, me gusta el de desarrollo personal, me gusta el de emprendimientos, me gusta el de historia, siempre en función del día que tenga. Y el otro día escuchando a un emprendedor, hablaba de esto. Muchas veces estamos esperando para emprender la idea, la innovación… “Esto va a salir en Silicon Valley  y vamos a salir en los periódicos”. Esas ideas sirven para salir en periódicos, pero probablemente no sean las que te hagan ganarte la vida. Ahora mismo está todo inventado, entre comillas, porque tú le puedes dar tu toque, tu puedes tu propio jugo, tu puedes darle tu propia personalidad, pero que no encontrar la idea perfecta no sea lo que te no te haga emprender.

Billie: Me encanta. Me encanta Noemí. Oye, ya que has hablado de podcasts y que tú en tu día a día aprendes de ellos, pues recomiéndanos dos podcast que te gusten mucho y los pondremos aquí en las notas.

Noemí: “Pensamiento positivo” me gusta mucho, “Entiende tu mente” también me gusta mucho, estaba escuchando ahora también uno que es “No es asunto vuestro”  que habla de un emprendedor también que es muy guay. El podcast de los emprendedores también está muy bien, habla de cómo iniciar tu negocio online y todo esto. A nivel de motivacionales digo. También me gusta escuchar audiolibros, que me encantan. Libros que he leído, en audio. Audiolibros que me han encantado. Hay uno que me maravilla, que es “Cómo ser un imán para las personas”. Y me parece tan enriquecedor y tan simple a la vez que me maravillo. De hecho lo he recordado y creo que lo voy a volver a escuchar porque lo escuché hace como hace 8 meses y me encantó.

Billie: Qué bien, me encanta, hemos tomado nota de todos los recomendados. Yo voy a leer este libro que recomiendas porque me encantó el título.  Lo dejamos como siempre en las notas de este programa para que podáis entrar y acceder directamente.  Noemí, dentro de tu perfil de Instagram, que es una mina… es una joya para ir leyendo cosas que inspiran, he leído también un post que compartías en donde decías que estás practicando la desconexión. Cuéntanos un poquito de esto, porque yo mira, justo este verano leí un libro que no sé si te lo has leído, pero te lo recomiendo, también lo dejaremos en las notas, que se llama Master en desconexión digital.

Noemí: Ah, muy bien, muy bien.

Billie: No es sólo un libro sino que también te deja ejercicios y que es de un gran querido amigo mío que es Phil González, no sé si lo conoces, fundador de Instagramers.

Noemí: No lo conozco.

Billie: Pues te lo voy a presentar. Tengo buena conexión. Es el fundador de la comunidad de Instagramers en el mundo entero. Escribió este libro y la verdad es que a mí me encantó este proceso porque te deja ejercicios y un montón de cosas. Cuéntanos un poquito ¿cómo ha sido o cómo está haciendo tu camino de desconexión en un mundo tan conectado?

Noemí: Es muy complicado, es muy complicado, muy difícil y más cuando a mí me encanta lo que hago. Es mi trabajo, pero yo no lo considero como trabajo. Sí, hay momentos muy fuertes de llevar, la campaña de Navidad, han llegado diferentes momentos muy potentes… Pero es que a mí me gusta. Y aparte yo siento que la gente que invierte, aunque sean 30 segundos, en escribirme mensajes, tengo que contestarles. O sea, si ellos han invertido en mí este tiempo, yo quiero hacerlo. Y de verdad, me da muchísima rabia y siempre pido perdón porque no soy capaz de llegar a todos. Es imposible, aunque me pasara 8 horas cada día solo contestando mensajes, nunca me pondría al día, nunca jamás. Pero bueno, es una cosa que me gusta. Y como a mí me gusta mucho, me cuesta mucho desconectar. Tengo muy asimilado que el momento en el que están los niños, no hay móvil, eso lo tengo muy interiorizado desde que estoy en esto, pero me ha costado entender que cuando estoy con adultos no tengo que coger el móvil. Y son cosas de las que yo no me he dado cuenta, que la gente de mi alrededor me dice “Es que estamos viendo una serie”  y es que la estoy viendo solo, o la estoy viendo sola. Tú estás con el móvil y estás en tus cosas. O vamos a comer y cada dos por tres estás cogiendo el móvil porque salta una notificación, porque saltan no sé qué mensajes. Y entonces, cuando ya he tenido una conversación seria, o bueno, “Dejadme en paz, es mi trabajo” Ya, bueno, pero es que tú en el trabajo tienes que desconectar. Y cuando vi la aplicación de tiempo de uso del iPhone, y vi que empleaba al día 11 horas diarias conectada al móvil, dije “Aquí hay un problema”.  No significa que esté 11 horas puesta en el móvil, porque escucho podcast y este móvil está conectado, escucho música y el móvil está conectado. Pero aun así el tiempo que paso en Instagram, WhatsApp, correo, Tic Toc y en las aplicaciones para editar como Lightroom, Inshot, todas las aplicaciones que uso para editar, era muy alto. Y dije “Esto tiene que acabar”. Para mí es un ejercicio. Realmente mi naturaleza hace que cuando me siento frente a la tele lo que hago es coger el móvil. Es mi naturaleza. Lo siento, pero me sale solo, me sale natural. Entonces es un ejercicio. Cuando vas a coger el móvil, no, si estás con alguien, esto tiene tiene que esperar. O sea. No vas a acabar nunca el trabajo porque nunca se acaba el trabajo o la conexión, pero tiene que esperar. Y me ha costado. Yo creo que es como una adicción. Y hay gente que es muy adicta porque mucha, mucha gente cuando he compartido eso me ha dicho “¡Waw, pero yo estoy igual!” Entonces he ido analizando mi evolución de tiempo en el móvil, hasta que he conseguido, el sábado pasado, sólo estar conectada una hora. Yo hacía el balance de cuando estaba once, y cuando he estado una, y claro, vuelves al mundo 1.0 y vuelves a la gente y dices “Qué lástima, no me quiero perder esto” porque además la gente de mi alrededor no se dedica a esto profesionalmente. Y aunque lo entienden, necesitan que tú estés también. Y es lo más normal del mundo, es que yo me pongo del lado contrario y digo “Ostras, es que tienen razón”.

Billie: Bueno, ya tengo que decir que a pesar de haber leído el libro, todavía tengo un largo camino por recorrer y que lo entiendo, es verdad que cuando compartimos  momentos especiales con las personas que queremos, es importante compartirlos al cien por cien. Entonces esto es indispensable. Noemí, para cerrar esta gran entrevista quiero que nos cuentes ¿qué es lo que te han enseñado tus hijos Mateo y Manuela?

Noemí: Pues… Espérate, voy a ver si consigo no llorar. A ver… Voy a empezar por Manuela, que creo que va a ser la más fácil. Manuela me enseñó que nunca puedes dar nada, por supuesto. Mateo también, pero en la sencillez de las cosas pequeñas, de toda la ternura que tiene, lo lista que es, al final te enseña que la vida es mucho más sencilla de lo que nos la complicamos y que con tres cosas ellos son felices. Hay que dedicarles el tiempo que ellos merecen, porque también te lo reclaman mucho. Y cuando les das mucho amor y buscas una disciplina y una educación que sea siempre motivante, la famosa disciplina positiva que tanto se escucha, de verdad funciona con ellos. Yo me enfado muy poco con ellos aunque me sacan muchas veces de mis casillas. Pero me enfado poco con ellos. Y cuando ellos se enfadan, intento siempre reconducirlos desde el amor, desde el cariño, desde el “Ven que te doy un abrazo”, “Ven que vamos a hablar” o “Por qué estás enfadado”, “Por qué estás triste”, intentar siempre reconducirlo y saber en las guerras en las que te metes con ellos también. O  sea bueno, no vamos a discutir por todo, también hay que dejarles un poco de tregua. Por ejemplo con lo de la ropa de Manuela. Si ella quiere llevar vestido cada día, pues ya me tendré que preocupar y comprarle leotardos buenos cada día para ir allá. Y Mateo, pues Mateo realmente ha sido el… Es que no puedo hablar de Mateo, fíjate que es una cosa que tengo como muy… Mateo ha sido la gran lección de mi vida. Realmente. La gran lección de mi vida, de que nada se puede dar por supuesto,  de que confíes en tus hijos cien por cien porque aunque haya gente que te pueda decir, o profesionales que te pueden decir que simplemente va a llegar a un punto, o que hay cosas que no puede hacer, que confíes en él porque te va a dar la sorpresa y las va a hacer. Y confiar en ellos. En que aunque tengan sus dificultades y tengan sus hitos, quizá a otro ritmo diferente que otros niños, lo va a conseguir. La llegada de Mateo, no la llegada, la crianza,  porque realmente imagino que quien me siga los sabrá, pero para para que no lo conozcan, Mateo tiene autismo. Y realmente nosotros nunca nos dimos cuenta. Lo detectaron en la escuela infantil. Cuando tenía 12 meses, 15 meses empezamos a trabajar. Y para mí Mateo ha sido una revelación realmente porque te hace mucho más empático con todo, te hace mejor persona en muchos aspectos. Y te hace disfrutar mucho más de las cosas pequeñas. Porque cada avance de él aquí en casa es una fiesta. A lo mejor con otro niño sería una cosa ordinaria, pero con él es una fiesta. Mis hijos obviamente me han aportado todo y probablemente si no hubiera sido madre a lo mejor nunca me hubiera lanzado a hacer algo diferente para poder estar con ellos y poder conciliar. A lo mejor si no hubiera estado en mi trabajo y no hubiera dado importancia. Así que mis hijos me han enseñado muchas cosas. Muchas.

Billie: Noemí, muchísimas gracias por este momento, por compartir con nosotras y por inspirarnos, porque estoy segura que más de una es inspirada con tu historia. Si no conocéis a Noemí ya podéis ir corriendo a su canal de Instagram, @noemímisma. Y gracias por recordarnos que nuestros hijos al final son nuestra mayor lección, por recordarnos también que no tenemos que dar por sentado nada de lo que pasa en el día a día. A veces vivimos corriendo, conectadas todo el día, haciendo cosas y no nos paramos a pensar en esos pequeños momentos que son los que más nos llenan de felicidad.

Noemí: Así es.

Billie: Muchas gracias por haber estado aquí en Madres Reinventadas y estaremos siguiéndote de cerca e inspirándonos con todas las cosas que compartes.

Noemí: Muchas gracias a vosotras. Si hay algo que quiero lanzar o algo que quiero que quede es que prueben, que prueben, que no tengan miedo. Es cierto que los nuevos proyectos te ponen una cosa aquí en el estómago, complicada, pero bueno, que crean en ella. Así que si eso no funciona, pues a otra cosa. Y probamos otra cosa. Y que la vida es así, que muchas veces con la estabilidad del día a día y que vaya todo normal tampoco somos felices. Entonces que prueben y que lo intenten.

Billie: Bueno, pues aquí estaremos probando muchas cosas y siguiéndote en redes sociales.

Noemí: Muchas gracias. Un abrazo grande.

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