Rocío es nuestra invitada de hoy y es la creadora del Podcast La Canastilla de Mamá. 

Empezó esta nueva aventura en 2018 y en su Podcast trata de abarcar dudas y vivencias relacionadas con la maternidad, la educación y la crianza. 

Con temas tan diversos de la maternidad, como: autocuidados, psicología, la ansiedad en los niños, la alimentación, las rutinas del sueño y  otros temas interesantes, que interesan a las mamás, a los papás, a cuidadores en general y educadores.

En el episodio de hoy, Rocío nos contará la importancia de cómo cuidarse después de convertirse en mamá y nos enseñará las claves para conseguir estar bien contigo misma, para así, poder cuidar bien a tus hijos.

¿Preparada para recargarte de energía con sus consejos?

Enlaces mencionados en este episodio

Podcast La Canastilla de Mamá: https://www.ivoox.com/podcast-canastilla-mama_sq_f1640788_1.html

Información patrocinador: https://www.nestlebebe.es/

Transcripción de la entrevista

La importancia de la tribu en la crianza, con Rocío de la Canastilla de MamáBillie: Hoy contamos con una invitada muy especial en nuestro podcast de Madre Reinventadas. Se llama Rocío de La Canastilla de Mamá y hoy vamos a hablar un poquito de cómo cuidarnos después de convertirnos en mamás. Algo que quizás muchas veces dejamos de lado y que Rocío, con su magnífico podcast y con toda la información que tiene para contarnos, estoy segura que nos ayudará a esta parte tan importante en nuestro día a día. Así que bienvenida Rocío al podcast Madres reinventadas.

Rocío: Muchísimas gracias Billie. Muchísimas gracias y un placer, un honor estar en este podcast que tiene tanta audiencia, tanta comunidad y que es una inspiración para muchas mujeres.

Billie: Rocío, vamos a empezar por lo que es más importante para nosotras. Tú también eres mamá. ¿Cuántos hijos tienes?

Rocío: Tengo dos de 7 años y de tres.

Billie: 7 años y tres. Y bueno, cuéntanos un poquito cómo fue tu proceso de maternidad. ¿Tú también te tuviste que reinventar? ¿Hiciste algún cambio en tu vida o se ha mantenido todo igual?

Rocío: Yo no tuve que reinventarme, me reinventé antes de ser mamá. Como primera opción estudié periodismo, trabajé como periodista durante varios años. Pero bueno, como muchos compañeros periodistas saben, empecé a ver que la situación era muy inestable y además tuve la enorme suerte de que un compañero, un amigo, me fue encaminando por el mundo de la docencia y descubrí una segunda vocación. Entonces, muy joven, tenía unos 25 años, di un volantazo, cambié y empecé a dar clases y vi que eso se me daba bien, porque yo era licenciada allá y dije venga, pues vamos a lanzarme al mundo de la docencia. Y empecé y pensando pues dije vamos a estudiar magisterio, estudié magisterio y me oposité y cambié un poco mi vida. Durante ese trayecto algunas cosas hice, por supuesto, y luego ya cuando tuve a mi segunda hija, en 2017, dándole vueltas dije voy a ver, voy a abrir un blog porque vi que había muchísimos blogs que eran sobre maternidad, y lo abrí. Más adelante, hablo más o menos del 2018, dije ¿y si esto que escribo lo convierto en audio, lo convierto en un podcast? Y empecé a juguetear con esto y  así empezó La Canastilla de Mamá, un poco casual, digamos.

Billie: Casual por tu pasión por la comunicación, porque ya se te nota que te gusta transmitir, ¿no? ¿De qué cosas hablas en La Canastilla de Mamá?

Rocío: Bueno, es muy amplio porque hablamos desde temas de autocuidados, como bien decías ahora. Hemos estado hablando de temas de psicología, ansiedad en los niños, tenemos un capítulo, un episodio que habla sobre la ansiedad en nuestros niños. El último que tenemos, además, hemos hablado sobre la salud psicológica de nuestros niños tras un año de pandemia. Hemos hablado de las personas altamente sensibles. Hemos hablado de rutinas de sueño para niños y mayores. Hemos también tratado cómo educar a los niños en el autocontrol. Hemos hablado de alimentación también.  Hablamos también de la diástasis abdominal, que es un mal que nos pasa a muchas mujeres después de dar a luz. Hablamos también de las pantallas y los niños, que creo que es un tema tan importante. Cómo esperar y cómo preparar a los hijos mayores la llegada de un hermanito. Hablamos también de los terribles dos años, de literatura infantil, de qué le aporta a un niño tener un pueblo… Bueno, en fin, hemos ido tratando diferentes temas, tratando de abarcar el máximo abanico posible para cubrir las necesidades y lo que están buscando las mamás. Mamás y papás, cuidadores en general y educadores.

Billie: Qué importante labor la que estás haciendo con tu podcast, Rocío, desde aquí te apoyamos un montón y vamos a poner en los enlaces, en los apuntes de hoy, el enlace directo al podcast de Rocío para que vayáis a escuchar todos estos temas tan interesantes. Pero hoy venimos a hablar de un tema en concreto, qué es cómo cuidarnos, cómo hacernos esto de autocuidado una vez que nos convertimos en mamás. Y yo creo que pasamos por muchas fases. Porque mis hijos son adolescentes y yo creo que sigue siendo igual de importante, pero es verdad que cuando tenemos hijos pequeños nos es difícil no encontrar tiempo para hacer esto tan importante. ¿Qué es esto del autocuidado?  Cuéntanos.

Rocío: Vamos a ver, es totalmente cierto lo que dices. Es decir, de repente somos mamás y todo lo que teníamos anteriormente cambia. Cambias. Se te alborota la vida. Y por mucho que te lo cuenten, por mucho que se lo contemos a nuestras oyentes, que ahora mismo a lo mejor están embarazadas o están pensando en tener un bebé… Pues por mucho que te lo cuente, tú que estás embarazada ahora mismo, yo creo que da igual lo que te digamos. Hay que vivirlo. Hay que experimentarlo. Sí te podemos decir que te va a cambiar la vida completamente, cosa que ya intuyes. Pero intuyes, simple y llanamente intuyes te cambia por completo. Antes tú tenías tiempo para quedar con las amigas, antes tenías tiempo para estudiar, antes tenías tiempo para ducharte tranquilamente, antes tenías tiempo para muchas cosas que parecía que no merecían la pena ni nombrarlas. Pero de repente tienes un bebé en las manos. Y todo tu ser… porque se vuelca en ese bebé, te entra un chute de oxitocina terrible, maravilloso, espontáneo, pero que te inunda de tal manera que tu única prioridad es sacar adelante a tu hijo, a tu hija, a tu cachorro. Y ya de repente, claro, como ese bebé depende de ti para todo, pues ¿cómo vas a tener tiempo para cuidarte si no tienes tiempo? Tienes que darle de mamar, tienes que limpiar el culito, tienes que sostenerle, cuidarle. Luego a lo mejor va a la guardería, pero entras tú también a trabajar. ¿Y cuándo vas a cuidar ese bebé si tienes que estar trabajando, con los niños en la guardería,  comprando, no sé qué… Nunca tienes tiempo. Entonces, cuidarte… dificilísimo cuando tratas de tener tus bebés. Pero es necesario, porque si no eres capaz de estar tú bien, es cien por cien imposible que cuides bien a los demás. Entonces, lejos de ser un punto de vista egoísta, eso hasta un punto de vista completamente altruista. Necesitas estar bien en cuerpo y mente, en espíritu para darte a tu familia, para darte a tus hijos cien por cien. Y además, si tus hijos ven que estás tranquila, que te que te cuidas, eso también, como nuestros hijos nos observan absolutamente todo. Pues también estarán aprendiendo que cuidarnos es necesario para su autoestima y para su autoconcepto y para su ser en general.

Billie: Me encanta todo lo que dices, Rocío, porque es verdad y yo creo que pasamos por fases, ¿no? Cuando tenemos a nuestros bebés muy pequeñitos recién nacidos, muchas veces contamos con ayuda porque ya asumimos que no vamos a poder con toda la carga. Ahora a nuestro favor tenemos a los padres que ya tienen la misma baja maternal que tenemos las mujeres, así que se pueden tomar ese tiempo y pueden apoyar en esta fase. Muchas veces nos organizamos, viene algún familiar, tenemos gente que nos apoya. Pero ¿qué pasa cuando pasan esos seis meses? Empezamos con nuestra rutina normal, volvemos al trabajo o nos planteamos cambiar de profesión porque muchas mujeres que nos escuchan aquí se están planteando o se han planteado alguna vez esa reinvención profesional. Y de repente dicen es que no puedo, es que no tengo tiempo. Es que yo soy la última en la lista. ¿Cómo hacemos para ponernos esa prioridad? ¿Qué consejos les darías para decir hasta la última, o saca tiempo de donde sea… ¿Cómo lo harías tú?

Rocío: Decir basta. Hay que ser tajantes. Digo yo que hay que decir “existo y necesito mi tiempo”.  Entonces, yo creo que es importante dedicarte… Yo me planteaba una hora diaria para nosotras. ¿Cuándo? Cuando a cada una le venga mejor. Yo, por ejemplo, lo que hago es levantarme antes, mucho antes que el resto de la familia. Entonces yo tranquilamente hago un poquito de ejercicio, o leo un poquito o estoy tranquilamente escuchando la radio. Es decir, yo tengo mi rato, que es a las seis de la mañana. Yo tengo mi rato para estar tranquila, en silencio, para mí. Antes de la pandemia lo que hacía era ir a Pilates y salía pitando, pitando del trabajo y bueno, pues corriendo lograba sacar una horita de vez en cuando, no lograba ni las dos semanas, que es lo recomendable, pero bueno, yo iba a mi Pilates. Y si no tienes esa hora, decir bueno, pues ahora mismo me voy a tomar un café, me voy a tomar un té, un colacao, lo que me apetezca para estar tranquilamente en la cocina sin nada ni nadie alrededor, tomándome esto tranquilamente. O me voy a dar una ducha tranquila. En fin, cada uno lo que necesite, lo que el cuerpo le pida. O necesito leer un poco de poesía o necesito escribirla. Lo que necesites, ese rato debe ser tuyo. Y para eso, obviamente, necesitamos la colaboración de nuestros maridos, de nuestros familiares, que entiendo que durante este último año básicamente han sido nuestras parejas, porque con la pandemia, el tema abuelos, padres, ha sido también complicado para madres y padres poder sacar un rato para ellos mismos porque no hemos podido delegar tanto como antes. Pero bueno, si Dios quiere todo esto irá mejorando y poquito a poquito podremos ir sacando las claves de las mamás y los papás porque yo por lo menos noto que antes de vez en cuando tenía un rato más para mí, pero ahora es que somos mi marido y yo casi al 100 por ciento.

Billie: Es verdad que yo creo que aquí lo importante es organizarte como puedas. Y no importa cuál sea tu situación. Yo, por ejemplo, yo soy mexicana, el padre de mis hijos es francés y cuando los teníamos así pequeñitos, pues no contábamos con la familia para que nos ayudara. Ahora ya mis hijos son adolescentes, es otra historia. Pero lo que hicimos, que yo creo que fue superinteligente en aquel momento, porque para mí el tener tiempo para mí era como superimportante, si no, no podía respirar y seguir haciendo mis cosas, fue que yo tenía otra amiga que estaba en la misma situación que yo, extranjeros, los dos padres con tres hijos. Yo le dije “Mira, a mí me da igual una noche tener cinco, entonces tráeme a tus tres, yo me quedo con familia numerosa en casa, hacemos la fiesta, hoy me los quedo a dormir y tú tienes noches para ti, con tu marido”. Y luego otra vez al mes siguiente yo te llevo mis dos, tú tienes cinco y así. Entonces yo creo que encontrar estas fórmulas, porque hay veces que tenemos oyentes que no son de aquí, que no tienen familia aquí o que quizás los abuelos son muy mayores y no se pueden quedar a dormir en sus casas… Encontrar este tipo de fórmulas que también en las que tú dices bueno, pues una noche ya está, no duermo, pero luego tengo otra noche para mí sola. Entonces este tipo de fórmulas creo que van muy bien, ¿no? ¿Tú qué opinas?

Rocío: Yo opino que me has hablado de un tema fundamental que es la tribu. De hecho hay un podcast sobre la importancia de la tribu en la crianza. Es decir, si no nos ayudamos entre nosotros, entre nosotras, esto es muy, muy, muy, muy difícil. Como el proverbio africano que dice se necesita toda una tribu para criar a un niño, ¿verdad? Y de ahí la importancia de la tribu en la crianza. Entonces sí, efectivamente, si no es por amigos, que sea por familias que efectivamente este año ha sido más complejo porque no está la situación sanitaria para ello, pero sí la importancia de la tribu y hacer piña con madres, amigas, con hermanas, con primas, con lo que sea, para entre todos tratar de buscar ese equilibrio físico y psicológico. Porque luego ¿qué pasa? Que tenemos ansiedad, podemos llegar a tener dolores de cabeza, de espalda, se va cronificando. Tú no puedes ir a cuidar a un niño pequeño con ansiedad, con dolores de cabeza, con dolor de espalda, bueno poder sí, pero no es lo mejor. Y para darnos al cien por cien hay que estar al cien por cien. Así que siempre abogo por buscar tu rato. Para mí este podcast, por ejemplo, el estar contigo hablando hoy, La Canastilla de Mamá… Para mí son ratos de decir “Este rato es mío. Voy a hacer mi podcast”. Y me gusta sentarme e ir escribiendo, buscando los temas, buscando las músicas y editándolo un poquito. Para mí es mi tiempo y para mí es… Bueno, pues va creciendo, pero es mi hobby, es mi pasión, es mi rato que lo dedico a mí y a mi proyecto. 

Billie: ¡Qué bonito! Porque esto también pasa muchas veces aquí con nuestras oyentes. Muchas descubren esta nueva pasión en cualquier cosa que ellas decidan hacer, y deciden cambiar de profesión y decir bueno, yo voy a apostar todo este tiempo por mi felicidad y porque sé que después le puedo demostrar a mis hijos que puedo estar con ellos y también puedo ser feliz profesionalmente, qué es lo que decías tú antes. La importancia de dar el ejemplo, porque nuestros hijos nos observan desde muy pequeñitos. ¿Desde qué edad crees tú que los niños empiezan a ver y adoptar las cosas que nosotros les enseñamos sin decirles?

Rocío: Desde la tripa. Yo digo que se empieza a educar desde la tripa. Cómo esté la madre, si la madre está más o menos tranquila, si va a transmitir serenidad o ansiedad y nervios. Si tienes miedo por algo se lo vas a comunicar. Todo, absolutamente todo, lo va a sentir tu hijo desde que está en tus entrañas. Por lo tanto, desde el principio, cuanto más serena, más tranquila, más firme, más sosegada, más equilibrada, más sana estés, tanto física como psicológicamente, mejor estará tu hijo, mejor estará tu hija. Y eso desde la tripa. Luego ya nacen y van percibiendo, a lo mejor sensaciones nada más, pero van percibiendo si los papás se llevan bien o mal, si hay nervios, si hay paz, todo eso se siente, evidentemente. Y luego siguen creciendo los hijos. Y según van creciendo, van adoptando nuestras formas de comportarnos, nuestros gestos. Entonces esa educación viene para mí desde el momento cero. Y desde el momento cero  estamos educando, y yo creo que hay que tenerlo muy en cuenta. Al decir “no, ya voy a empezar a educar al niño cuando tenga tres años”… Tarde. Tarde. Te perdiste casi cuatro. O sea, no empieces tan tarde. Desde el principio. Ten muy claro que estás albergando una vida y una vida con sentimientos y con sentidos y que hay que cuidarla desde el primer momento en todos los planos. No solamente la visita al ginecólogo periódicamente y tomarte las vitaminas que por supuesto, y el ácido fólico que por supuesto, y hacer deporte que por supuesto. Pero además tienes que tener un equilibrio espiritual para empujar esa vida al mundo de la mejor manera posible.

Billie: Wow, eso es impresionante todo lo que les vamos enseñando, a veces hasta sin saberlo y muchas veces nos dicen nuestros propios hijos ¿por estás así? O hay veces que observan… Yo lo escucho mucho en este podcast, cuando nuestras invitadas vienen a contar sus historias de reinvención que dicen “mami, estoy feliz porque tú estás feliz en tu trabajo”. Entonces simplemente con el hecho de demostrar que tú puedes, yo creo que ya es un ejemplo clarísimo para tu hijo de superación, también para ellos. Es decir, oye, yo puedo, pues tú también puedes.

Rocío: Claro, claro. Es que al final nuestros hijos van a aprender autoestima, van a aprender a cuidarse si ven que su madre se está cuidando, si ven que su madre es feliz, si ven que su madre es una mujer que tira palante. Si vieran una mujer hundida, pues van a pensar ¿y si tengo algo de culpa por eso? ¿Y si tengo algo que ver en ese sentimiento negativo que mi madre proyecta? Entonces, bueno, pues lo máximo que podamos. Que evidentemente este año será difícil. Pero, la mayor parte p´arriba y siempre, como dije antes, tribu. Estamos aquí para ayudarnos unos a otros. Si vemos a un compañero de la oficina, del trabajo, que no está bien… “Oye, qué pasa, arriba”. Le tiramos pa arriba. Venga, venga, que entre todos podemos. Yo, a mis alumnos y a mis hijos siempre les digo que estamos en este mundo para ayudarnos unos a otros y entre todos. Y en clase… En clase colaboración, o sea, tenemos que trabajar entre nosotros. Y si ves un compañero que está solo en el patio, no, perdona, vete corriendo a por él y a unirle al grupo y todos juntos a colaborar y a que todo el equipo, toda la clase esté feliz. Y eso creo que lo estoy consiguiendo. Para mí,  aparte de que aprendan, evidentemente, pero que se hagan personitas, que colaboren unos con otros, que sean sensibles, que sean empáticos, que sean cariñosos, que sean buenas personas. Evidentemente todo va a venir de casa, claro, pero mi granito de arena que yo pueda aportar a mis criaturas, a mis otros niños, pues dentro de lo que pueda, saben que para mí eso es lo máximo. Y luego ya seguimos con las materias curriculares, que ahí están, hay que darlas, debéis saberlas. Pero lo principal es que nos cuidemos unos a otros.

Billie: Rocío ¿cómo podemos saber un poquito más de ti? ¿En dónde te encontramos?

Rocío: En iVoox, fundamentalmente. Buscad  “La canastilla de mamá”  y ahí estoy. Y luego las demás plataformas de podcast también. Pero bueno, estoy en iVoox Originals y para escuchar el podcast entero hay que irse a iVoox.

Billie: Como nosotros, así que te apoyamos en esa decisión. Para finalizar esta entrevista que me parece fantástica, me gustaría que me dijeras qué cosas te han enseñado tus hijos.

Rocío: Me ha enseñado generosidad. Se adoran el uno al otro, se quieren, se cuidan, se protegen, son una piña. Generosidad. Me han enseñado paciencia. Porque sí, a veces, pues una mamá no llega a todo y es como por favor, espera, por favor tranquilidad. Y me han enseñado alegría por la vida. Son dos niños… La verdad es que soy su mamá, qué voy a decir, pero son dos niños con una energía impresionante por comerse el mundo. Muy cariñosos, por eso a lo mejor siempre tratan de cuidar a todo el mundo, son como mamá gallina, pero son pequeñitos y eso también es energía vital. La generosidad, una empatía, un cuidar a todo el mundo. La verdad es que, en fin, que esto es muy duro, a esto le dedicas toda tu vida, pero a la vez la vida entera te devuelve con creces todo lo que das.

Billie: Como nosotras siempre decimos aquí, nuestros hijos son nuestro principal motor, el motor por el que tomamos las decisiones que tomamos. Y me quedo con la palabra generosidad, que yo creo que en todas las entrevistas que hemos hecho no nos lo habían dicho. Y qué importante es observarla en nuestros pequeños, que son generosos por naturaleza, ¿no? Así que gracias Rocío, por habernos aportado esto y muchísimas gracias por haber estado aquí, por habernos recordado la importancia de darnos esos pequeños tiempos a nosotras, de cuidarnos, porque si nosotras estamos bien, vamos a demostrar ese bienestar a nuestro alrededor. Yo quiero desde aquí invitar a todas a que escuchen el podcast de Rocío y que sigan aprendiendo contigo.

Rocío: Bueno Billy, muchísimas gracias. Gracias a ti por esta llamada a tu podcast, que desde luego ha sido un lujo y un honor poder formar parte de esta comunidad tan inmensa que tenéis y que tienes, que es una maravilla.

Billie: Un abrazo y espero que coincidamos otro día, muy pronto.

Rocío: Cuando tú quieras. Un saludo.

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