Muchas veces la vida parece un tren de alta velocidad. Todo pasa rápido y solemos ir siempre con prisa. Hasta que un día, tu mundo se para en seco y todas tus prioridades se reordenan de golpe. 

Eso es lo que le pasó a Samara cuando su marido le diagnosticaron con una enfermedad autoinmune que le ha llevado a pasar por dos trasplantes de hígado.

Con el primer trasplante y su hija pequeña en casa, se dio cuenta de que la necesidad de conciliar era más grande que nunca. Su marido se recuperó y su enfermedad parecía controlada así que decidieron buscar su “saquito de felicidad” y tener a su segundo hijo.

Cuando su hijo era solo un recién nacido, su marido recayó y tuvieron que realizarle el segundo trasplante. El trabajo, dos niños pequeños y un marido en la UCI fue demasiado para ella: era momento de cambiar.

Mamis Digitales se cruzó en su camino y decidió reinventarse buscando tiempo en los ratos libres que le daba el hospital. Samara lo tenía claro: si quieres, puedes.

A día de hoy, Samara ha conseguido gestionar las redes sociales de varios clientes y reinventar su negocio de animación infantil. Trabaja desde casa y ya no le preocupa no poder gestionar cualquier inconveniente. 

Felicidades, Samara, eres un ejemplo de superación.

Enlaces mencionados en este episodio

Redes sociales Samara:

Perfil de Instagram: https://instagram.com/samaralicerascm

Perfil IG animaciones: https://www.instagram.com/peke_animacion/

Perfil FB animaciones: https://www.facebook.com/pekeanimacion

Redes sociales clientes:

Perfil IG aceites: https://www.instagram.com/oilica._/

Perfil IG café: https://www.instagram.com/globalespressomachines/

Perfil IG Hamburguesería: 

www.instagram.com/sublime_dream_food_xmadrid/?igshid=fopp3u3fkn2u

¿Quieres saber qué puedes aprender de madres que se han reinventado profesionalmente durante la pandemia?

Transcripción de la entrevista

Billie: Hoy tenemos con nosotras a una mami muy especial. Se trata de Samara. Samara tiene una historia que estoy convencidísima de que nos va a inspirar a muchas de nosotras, porque tenemos mucho que aprender de ella. Así que Samara, bienvenida al podcast de Madres Reinventadas.

Samara: Muchas gracias, Billie. Estoy súper contenta de estar aquí. Bueno, por si mi historia puede ayudar a más gente.

Billie: Seguro, seguro que sí, porque tenemos más de una cosa que aprender de ti, Samara. Pero antes de empezar a contar tu historia, cuéntanos como se llaman tus hijos.

Samara: Mis monstruitos… Elizabeth que tiene 9 años y el pequeño que tiene 2, Diego, que me tiene loca pero loca de todo, de contenta y de todo porque es un trastito. Pero muy bien.

Billie: No me extraña que te tenga loca, porque Diego también se llama el mío y a mí también me tiene loca.

Samara: Va con el nombre, ¿no?

Billie: Oye Samara, vámonos un poquito hacia atrás porque tu historia empieza, yo creo que hace muchos años, cuando conociste a tu marido. Cuéntanos un poco también cómo se llama tu marido.

Samara: Mi marido se llama Oliver y nos conocimos en el colegio. En el colegio empecé con catorce años a salir de novios, cuando se podía salir,  empecé con catorce años, llevo 35 y seguimos.

Billie: ¡Qué bonito! Me encanta. Me encanta escuchar estas historias de amor, porque la tuya es una historia de muchísimo amor, ¿no? Cuéntanos un poquito. Tu marido tiene un problema de salud, ¿cuándo habéis descubierto que lo tenía? Cuando tú lo conociste ¿ya sabías? ¿Cómo fue el proceso?

Samara: Realmente lo tiene de nacimiento. Una enfermedad autoinmune que le ataca el hígado. Tiene dos enfermedades que se solapan en el hígado. ¡Le tocó el premio y tiene dos! Tiene una hepatitis autoinmune que ataca las células hepáticas sanas y las destruye, y luego un problema en el conducto del hígado. Cuando le dan brotes se le cierra conducto del hígado, no deja que entre la bilirrubina y se complica más todo.  Lo tiene de nacimiento; descubrirlo… A los 18 años en los estudios de ingreso a un trabajo le salieron niveles muy altos y no tenía mucho sentido. Así que ya empezamos con pruebas, revisiones y fue a los 22,  23 años cuando descubrieron lo que tenía exactamente. Desde ahí fueron pruebas, cada dos por tres en el hospital, cambiamos un montón de tratamientos. Fue complicado porque acabó con un trasplante y ya llevamos dos trasplantes de hígado.

Billie: Justamente en ese primer trasplante tú ya tenías a tu hija Elizabeth y además tenías unos trabajos que no te dejaban casi ni respirar. Cuéntanos un poquito como era ese inicio.

Samara: Cuando fue el primer trasplante mi hija tenía tres añitos, yo estaba trabajando porque yo estudié producción audiovisual y luego obtuve un título en Educación Infantil y empecé a trabajar en una ludoteca… Estaba mil horas, me encargaba yo así que estaba desde que entraban los niños a las 7 de la mañana. Mi hija iba a otra ludoteca que no estuviera todo el rato conmigo y pudiera estar trabajando bien. Luego lanzaba animaciones porque soy animadora infantil también. Dedicaba un montón de horas a trabajar. Fue cuando empezó a empeorar y nos plantearon lo del trasplante. Fue todo muy rápido. Se te para el mundo. El trabajo, mi hija pequeña… Ya lo tienes todo organizado y de repente te dicen: “No, no, para, que esto va para un trasplante”  y fue decírnoslo y empeorar, empeora, empeorar.  Lo operaron en septiembre, y llegó el trasplante “in extremis”, le daban unos 15 días para aguantar porque el hígado le funcionaba en un 20 por ciento. En ese momento la ludoteca había cerrado, menos mal aunque económicamente fue jorobando, pero podía dedicarme un poco porque vivía en el hospital, el hospital, la niña, la casa… Hacía lo que podía de trabajo de animadora, o sea que fue bastante complicado.

Billie: ¿Y después del trasplante fue bien durante un tiempo, llegó tu segundo hijo, Diego?

Samara: Sí. Después del primer trasplante, la verdad que muy bien, tuvo una recuperación muy rápida. Nos casamos, porque cuando estuvo muy grave quería casarse para tenerlo todo organizado y le dije que no, que esperáramos hasta cuando se recuperara. Nos casamos, la verdad que muy bien. Yo empecé un trabajo de eventos, ahí es donde conocí el mundo de las redes sociales. Es una enfermedad que tiene para toda la vida y tiene sus altibajos, pero estaba bastante controlado y yo quería un segundo peque, “un saquito de felicidad” decía yo después de todo lo vivido, y me quedé embarazada de Diego. Y al poquito de quedarme embarazada de Diego, mi marido empezó a empeorar otra vez. Y ahí ya sí que ya fue… Porque yo tenía un trabajo de lunes a sábado, 8 horas, con un teléfono de guardia porque si había un evento fuera de hora, entonces me llamaban o estaba todo el día con el teléfono. Eso fue el desastre para el embarazo, la niña que tenía 6 años, mi marido malo… La verdad es que fue muy complicado. Yo tuve al peque y durante la baja de maternidad tuvieron que intervenir a mi marido por un segundo trasplante. Y claro, ahí es cuando yo me planteo, digo cómo voy a volver a ese ritmo con dos hijos. Porque claro, mi embarazo conllevaba estar más cansada, más pesada, ¡pero quedo dos! Un bebé, una niña… Era inviable. Pero inviable. Entonces os descubrí. En el hospital, una de esas tardes que eran eternas porque se pasan las horas lentísimas, pues descubrí Mamis Digitales. Además, es muy curioso porque vuestro logotipo es una mariposa y yo llevo una mariposa tatuada.

Billie: ¿Ah sí?

Samara: Sí, en el tobillo. Y dije: “¡Oh! Esto quiere decir algo”. Empecé a investigar un poco relativo a la empresa de ocio en la que trabajaba, llevábamos redes sociales, pero claro, un poco amateur, no les sacaba el partido que quería, pero me gustó, me empezó a gustar el mundillo. Entonces hablé con el que era mi jefe y le dije que iba a empezar un curso de Community Manager y que me diera al volver, un horario reducido y llevando las redes sociales. Quedamos en que cuando mejorara un poco la cosa volvería.  Me saqué el título, envié un montón de fotos a las compañeras en el hospital mientras estaba esperando le hicieran pruebas. Pues claro, cuando llegaba a casa tenía que dedicarme a los peques. Entonces estudiaba, cuando iba a casa eran los niños y cuando iba al hospital era mi marido. Así que los ratos que estaba descansando o le hacían una prueba o algo así, me ponía a estudiar con mis apuntes y lo acabé sacando.

Billie: Eres un ejemplo de superación como pocos. Y yo desde aquí quiero hacer un llamamiento a todas aquellas mujeres que tienen un sueño, que quieren cambiar de alguna manera su vida y que hay cosas que se los impide. O el miedo. O las excusas que nos ponemos a veces de “No tengo tiempo”, “No es el momento”. Si alguien como tú ha conseguido lo que has conseguido, estudiando y sacando esas horas de donde has podido, ¿no? Desde un hospital, que además… Me alegra saber que hemos sido tus acompañantes para darte esa dosis de motivación durante meses.

Samara: Totalmente, me ayudabais a tener la mente distraída totalmente.

Billie: Eso me encanta.

Samara: Sí, es que al final es un… A todos nos pasa un poco, el miedo, el “cómo me meto en este mundo”, es un mundo muy nuevo. Yo soy del curso de septiembre 2019, Luna, tengo un grupo maravilloso de compañeras, y eso me sirvió como motivación, para decir “puedo”, porque yo veía historias reales. ¿Por qué yo no? Es que es ideal para mí. Puedo organizar mi tiempo, puedo estar con los niños. Si mi marido se pone malo, puedo dedicarle tiempo. O sea, ¿por qué no? Vamos a intentarlo. Al fin y al cabo formarte es invertir en ti mismo. Entonces, bueno, pues voy a ello. Si sale mal, vuelvo a administración o a lo que tenga y ya está. Y salió bien. La verdad que muy contenta.

Billie: Vale, cuéntanos un poco dónde estás ahora, porque has sido consiguiendo cosas poco a poco. No ha sido fácil, porque hemos de decir que no es fácil. Nosotros no somos una varita mágica y de la noche a la mañana ya estamos. De hecho, por eso mismo nuestro logotipo es una mariposa, porque hace falta sufrir para poder transformarse. Pero cuéntanos un poquito, ¿dónde estás ahora?

Samara: Mi idea era volver a la empresa de ocio con un horario y llevando las redes. Y cuando iba a firmar el contrato… ¡cerraron el mundo! No puedo tener más suerte en la vida. Y la misma semana que había quedado con el que era mi jefe para firmar y empezar a trabajar con él, pues fue el cierre, nos cocinaron a todos en casa. Además, coincidió con que mi marido también lo internaron  y estaba yo sola con los dos niños en casa. Era la locura, una locura con el tele cole, el niño pequeño… Y claro, ahí ya no podía hacer nada, con los niños y todos en casa no podía hacer nada. Cuando llegó el verano, en junio, un conocido mío me presentó a una persona, a un chico, Carlos se llama. Llevaba una empresa de hamburguesas, Sublime, “no lo digas en inglés, Sublime”. Y estuve hablando con él y para sorpresa mía, me dijo que sí, que le mande un proyecto. Nos reunimos, le mandé un presupuesto y me dijo que sí, que le parecía bien y empecé ahí.  Antes de empezar con el cliente oficial, mi cuñada, porque mi sobrino también tiene algo relacionado con lo de mi marido, empezó con el tema de aceites y remedios naturales para ayudar a su hijo y me dijo que iba a montar un blog. Y entonces le dije “si quieres te hago yo las redes, las podemos gestionar” y así también trabajo por mí misma, porque al final es que era niños y casa todo el día. Vamos a ir rodando con eso, y empecé a ayudarla. El blog se llama Oilica._ https://www.instagram.com/oilica._/?hl=es  y es súper chulo su Instagram. Empecé con ella y al poco fue lo que te he contado de Carlos. Fue como mi amuleto. Dije “no, me voy a centrar en esto que lo he estudiado, lo sé hacer”.  Para recuperar un poco todo lo que había ido aprendiendo empecé con ella, con lo de los aceites y la imagen visual y todo esto. Y de repente saltó el primer cliente. El primer cliente me recomendó a un segundo cliente que estoy súper contenta, que se llama Global Espresso Machine, que es de máquinas de café de alta gama. También un mundo que ni conocía, el mundo barista,  súper complicado y la verdad es que muy contenta porque empecé con las reuniones… Vas allí como “Uy, si no conozco el mundo”, empiezas a hablar con él y te das cuenta de que sí, que sabes mucho. Sabes más de lo que tú misma piensas, porque al final también me voy formando. Esto es un constante formarse. Vosotros sois la base, pero luego hay que estar, ¿no? Sobre todo este mundo que va a mil por hora. Y hablando con él, en la misma reunión, me di cuenta de que había más de lo que yo me imaginaba y también lo cerré como cliente con lo que estoy supercontenta. Y luego también he cerrado un bar de tapas en Madrid.

Billie: Si ya has mencionado todos tus clientes el bar de tapas está buenísimo.

Samara: El bar de tapas me dijo “Es que no quiero porque tiene mucha competencia”  y gracias a que he empezado con ellos han empezado a subir un montón y no quieren desvelar la campaña que estamos haciendo porque han subido en bastante. Y con todo esto, con los cierres y todo, está en pleno centro de Madrid. Y se lo comenté, y me dijo “Nunca, que no se enteren…”

Billie: Bueno, pues lo mantenemos en secreto, pero sabemos que hay un bar de tapas en Madrid también que estás presionando.

Samara: También me he reinventado en el tema de las animaciones, claro, porque animaciones en directo no se puede hacer. Durante el confinamiento empecé a hacer Daire sola y con mis peques por animar un poco a la gente, llegué a tener un montón de visualizaciones que ni me las esperaba,  un vídeo tenía 7000 y pico, algo exagerado.

Billie: ¡Wow!

Samara: Sí, animaciones online, y estoy trabajando, haciendo talleres online. La verdad es que echo mucho de menos el contacto con los niños, que me apasiona, pero bueno, no se puede por ahora vamos así. Es parte en el centro comercial y el resto en el Instagram, donde hago vídeos para los peques con manualidades, con juegos, con bailes. O sea que estoy un poco reinventándome en general, porque no lo había hecho nunca online y ahora hago directos que luego queda grabado el vídeo en diferido. Así que es una reinvención total.

Billie: Todos los canales que nos has mencionado los pondremos dentro de nuestros apuntes de Madres Reinventada para que las que lo estén escuchando directamente desde el podcast puedan ir al blog y seguir todas estas cuentas de Instagram y ver lo que está haciendo Samara con sus clientes. Porque es verdad que es fuente de inspiración, ver cómo como lo están haciendo las community managers, cómo es esto de gestionar cuentas profesionales de empresas y qué cosas te pueden traer. ¿Qué es lo que más ha cambiado en tu vida gracias a que ahora puedes gestionar el tiempo como quieras?

Samara: Para mí ha sido lo mejor, porque ahora, por ejemplo, si a los niños los confinan no pasa nada, estoy en casa, me encargo yo. Mi marido se pone malo, no pasa nada, está mamá. Para mí el no tener un horario… pues tengo que hacer muchas cosas… Antes me perdía de disfrutar a mi hija, porque baila flamenco y me ha llegado a perder espectáculos y ahora no me   pierdo nada. Ahora veo todo, me encargo yo de todo, es una maravilla. Y si tengo que estar hasta las 2 de la mañana un día organizando, pues estoy hasta las 2 de la mañana, pero luego tengo el resto del tiempo para estar con ellos. El tiempo que puedo pasar con ellos y dedicarme a mi familia no tiene precio, de verdad no tiene precio. Yo que lo he pasado tan complicado intentando encajar, que es que es imposible, encajar una vida laboral de 8 horas, que es la media, 8 horas de lunes a sábado con dos niños pequeños, aunque no tengan una enfermedad de la familia, que eso ya lo complica más todavía. Es muy difícil, es muy difícil y ahora estoy encantada porque yo me organizo mi tiempo, programo, ya he empezado con mis redes sociales que eran un desastre, y eso poquito a poco irá subiendo. Samara Ligera CM, ya lo digo.

Billie: Hay que decirlo porque aquí todos te vamos a seguir y vamos a ver lo que estás haciendo y lo que estás compartiendo, que seguro es fuente de inspiración para muchas. Samara nos has confesado que tienes un tatuaje de mariposa. Cuéntanos que significa para ti la mariposa.

Samara: Aparte de la belleza, principalmente lo que lo que decís vosotros, que pasas de ser un gusanito ser una maravillosa mariposa. Creo que tiene muchas connotaciones, la belleza y la libertad. Me parece libre. Es belleza pura, es lo que siempre me llama muchísimo la atención y es el reinventarse porque ellas que estén en constante reinvención. Entonces ¿qué mejor que una mariposa para para tatuarme?

Billie: Me encanta. Bueno, las que estén escuchando este podcast justo el día que ha salido, hoy estamos celebrando la semana de la Navidad, así que quiero lanzar un mensaje de ánimo a todas las madres que buscan aquí inspiración. Que sepáis que el 2020 ha sido un año retador, pongámosle así la palabra, pero también lleno de aprendizajes. Y como dice Samara, mira la suerte que ha tenido que el día que iba a firmar el contrato la hayan confinado. Por eso nunca sabes lo que el mundo tiene preparado para ti. Felices fiestas a todas. Samara, vamos a cerrar el podcast de hoy, la entrevista del contigo, con una pregunta, quiero que nos cuentes ¿qué es lo que te han enseñado tus hijos?

Samara: Mis hijos son el motor. Son por lo que lucho cada día, por lo que sonrío. Sobre todo la mayor con la que he pasado los peores momentos y no me ha dejado nunca caer. Yo digo que es mi luz en la oscuridad. Y ahora con el pequeño, pues mi saquito de alegría, que era lo que yo necesitaba. Y son eso, el motor que no te deja caer. Tienes que seguir adelante y por ellos y por ello se hace de todo. Son lo más. Los adoro.

Billie: Samara, muchísimas gracias por haber estado aquí con nosotras hoy, por haber inspirado a un montón de madres. Yo me quedo con tu mensaje, que es: “si quieres puedes, y da igual en dónde estés y las circunstancias que estés viviendo. Si tú te lo propones, puedes”. Así que ya sabes, haz como Samara y lánzate a cumplir todos esos sueños que tengas planeados para el próximo año. Gracias por haber estado aquí Samara.

Samara: Gracias. Gracias a ti. Me ha encantado.

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