La reinvención de Miriam Varela ha sido un giro de 180 grados a su carrera profesional. ¿Cómo se pasa de la topografía al mundo del Community Management? Miriam lo tiene claro: visualizando tu objetivo de vida y luchando por el. 

Antes de tener a su hija Venus, su trabajo la llevó hasta Nueva Zelanda. Allí trabajaba como topógrafa hasta que un día, sin previo aviso, la despidieron justo en el momento en el que ella iba a anunciar su embarazo. 

Decidió tomarse ese tiempo para reflexionar sobre sus objetivos y sobre cómo quería que fuese su vida profesional tras convertirse en madre. Volvió a España con su hija y empezó la metodología de Mamis Digitales con el objetivo de ser dueña de su tiempo y poder trabajar sin dejar de lado la crianza de su pequeña.

Miriam se define a sí misma como una de las madres más transformadas de la comunidad, si quieres saber cómo lo ha conseguido no te pierdas este episodio. 

Enlaces mencionados en este episodio

 

Perfil de instagram: www.instagram.com/miriam_varela_

Página web: www.miriamvarela.com

Transcripción de la entrevista

 

Billie: Bueno, hoy tenemos una invitada muy especial con nosotras. Se llama Miriam Varela. Miriam bienvenida a esta entrevista del podcast Madres Reinventadas.

 

Miriam: Hola Billie, encantada, muy contenta de que me hayas invitado.

 

Billie: El placer es todo nuestro. Como sabes, nos encanta contar historias de reinvención profesional como la tuya, y yo estoy segurísima de que a todas nuestras oyentes del episodio de hoy les va a encantar tu historia. Pero antes de contarla, Miriam, vamos a empezar por lo más importante y eso es cómo se llaman tus peques.

 

Miriam: Sí, yo tengo una niña de 7 años que se llama Venus. Y cuando empecé con todo esto de Mamis Digitales ella tenía 4 años, o sea que al final han pasado ya 3 años de práctica que parece que han sido 20 porque he hecho un montón de cosas desde entonces. Pero solo han pasado 3.

 

Billie: Tres… y 7 años Venus. Un nombre precioso, por cierto. Me gusta muchísimo. Miriam, vamos un poquito hacia atrás en tu vida, vamos a remontarnos antes de que tuvieras a Venus. Cuéntanos un poquito ¿Qué hacías? ¿A qué te dedicabas? ¿Cómo era tu vida profesional en aquel entonces?

 

Miriam: Sí, yo estudié en la escuela técnica de aquí de Mieres, Asturias, topografía. Mi último año de carrera lo estudié en México, me dieron una beca para estudiar allí en Guadalajara, Jalisco. Cuando regresé estábamos en plena crisis. Entonces fue muy difícil continuar con eso, me vi obligada a salir a hacer otro tipo de trabajos. Y en aquel entonces viajé mucho. El último trabajo que hice antes de mi maternidad fue en Nueva Zelanda, como topógrafo, en una mina a cielo abierto.

 

Billie: Guau! Nueva Zelanda. La topografía. A mí me encanta tu casa porque vienes de un mundo tan diferente, ¿verdad? ¿Cómo fue el proceso en el que decidiste o cómo ha sido? Cuéntame un poquito, cuando empezaste a ser madre, ¿cómo compaginabas con este trabajo? ¿Era fácil? ¿Era difícil? No sé, porque no conozco mucho este mundo, pero me imagino que es un mundo muy masculino, ¿no?

 

Miriam: Sí, es un mundo muy masculino. Además en la topografía puedes estar en gabinete, en oficina o puedes estar en el campo. Y yo era topógrafa de campo, ¿vale? Sí, es verdad que la mina compaginaba un poco, pero yo siempre he sido de campo, de coger el equipo y monte para arriba, haciendo las mediciones y todo eso. Y sí, es un poco de hombres. Yo la verdad es que nunca me sentí mal, no me sentí excluida, quizás en este último sí, una de las cosas por las que me echaron puede ser porque soy mujer. A mí nunca me lo dijeron directamente, pero puede que fuera uno de los puntos negativos que tenía. Y sí, bueno, la verdad es que fue así. No llegué a ser madre en la mina. Estaba embarazada cuando me echaron. Ahí se acabó un poco y empezó un poco la nueva vida, ¿no?

 

Billie: Estabas embarazada cuando te despidieron. Y cuando te dan esta noticia ¿de cuántos meses estabas?

 

Miriam: Pues mira, justo acababa de venir a visitar a mi familia aquí a España. Y cuando volví, que ya habían pasado los tres meses, era cuando ya iba a dar la noticia, pues la noticia me la dieron ellos primero. Ellos me dieron la noticia y yo les di la siguiente. Entonces, bueno, tuvimos que encajarlo por ambas partes y con el sindicato de por medio, también apoyándome. Al final llegamos a un acuerdo. Yo me desvinculaba de la empresa, también para que no me hicieran la vida imposible, en la casa y todo eso. O sea, fue la mejor opción y muy contenta. No al principio. Al principio fue una torta, una torta muy grande en la cara, y más en un sitio extranjero que mi hija dependía también del trabajo. Pero pasados los años, la verdad es que yo ahora lo agradezco porque me dio la oportunidad de estar con mi hija y replantearme un poco mi vida y ver otras alternativas. O sea que al día de hoy estoy muy contenta.

 

Billie: Es verdad que a veces las noticias que nos dan un día nos pueden parecer muy negativas, pero si vamos hacia atrás en el tiempo, lo analizamos y decimos “es lo mejor que me pudo haber pasado”. Así que Miriam, me alegra que compartas esto con nosotras, pero cuéntanos un poquito después de que te despiden, ¿qué pasa con tu vida, qué decisiones tomas, cuál es el rumbo profesional que vas cambiando?

 

Miriam: Al principio estaba un poco perdida porque al estar en un sitio extranjero, embarazada… La verdad es que no me planteaba volver a trabajar inmediatamente y como tampoco era de estar en casa sin hacer nada, lo que hice fue voluntariado con madres, grupos de madres con niños y me involucré mucho. Organicé mi propio “playgroup”, grupos de juego y todo eso para dinamizar un poco. Allí lo que es la salud mental de las madres lo trabajan muchísimo, se crean estos grupos de juego para que socialicen ellas y los niños. Al principio me emocionaba con todo, pero para mí la vida era un poco difícil, era una comunidad cerrada, no nos quería mucho a los extranjeros y entonces al no tener trabajo, fue difícil y decidí volver a España. Después de muchos años fuera, decidí volver con la niña. Y entonces, cuando volví dije ¿y ahora qué hago aquí? Pues otra vez, de nuevo vamos a empezar. Y me dio por meterme en redes sociales. La verdad es que yo no utilizaba las redes sociales para que veas de dónde vengo. No utilizaba redes sociales, no era ni usuaria y os encontré a vosotros. Y claro, al final me sentí muy atraída por los valores y fue cuando dije “pues por qué no intentarlo por aquí?” Me llama la atención. Puede ser divertido, puede estar bien y también por la comunidad, que al final es una de las cosas que más agradecí, el encontrar gente que tenía cosas en común conmigo. Aparte de ser madre, también la manera de maternar, las inquietudes, el proceso que tienes dentro de emprendedora… Todo eso. Encontrar la comunidad que ha sido fantástica. Es una de las cosas que más le ha ayudado en estos años.

 

Billie: Yo te recuerdo, Miriam, de un taller que organizamos en Barcelona y recuerdo que en aquel entonces todavía compatibilizabas un poco de trabajo de topografía. O sea, tú tuviste ese proceso de decir venga, pues no lo dejo del todo hasta que no esté segura, nos pasa a muchísimas mujeres. Pero yo he visto tu evolución y quiero que me cuentes un poquito ese proceso, porque te recuerdo en aquel taller que creo que fue hace dos años, en el que yo te veía con muchas inseguridades, muchos miedos, ese miedo a no cobrar lo que realmente vale tu trabajo… Y ahora te veo una persona completamente distinta, cambiada, muy evolucionada y me encanta ver todo este proceso, toda esa evolución. Cuéntanos un poquito cómo fue. ¿Tú decidiste “Venga, pues me reinvento, cambio de profesión, de topógrafa me hago community manager” y empiezan a salir los miedos, no? Cuéntanos un poquito cómo fue esto.

 

Miriam: A ver, te voy a contar un poco más allá, vale? Aparte de que era una reinvención y era totalmente nuevo para mí, también venía de una comunidad cerrada, en la que quieras que no, me había marginado un poco y eso también acarreaba esa bajada de autoestima, de decir “para qué voy a hablar si nadie me va a escuchar”. Y luego también en casa con la pareja que tenía, era un poco abusiva. O sea que venía de muchas cosas aparte de la reinvención. Era todo un boom. Está todo eso. Es un mundo nuevo, es una profesión nueva y tienes que empezar a entrar y ver que funciona de otra manera diferente y que hay que tener otro tipo de mentalidad. Todo eso ha sido gracias al entorno que he tenido. Por eso yo os sigo diciendo de la comunidad, sea, porque hay compañeras que a mí me han apoyado un montón, que si no hubiera sido por ellas yo no estaría aquí, porque la verdad es que en el momento en que te han tenido que decir algo, también te lo han dicho y te han ayudado, te han dado la mano para que sigas adelante. Y luego, como soy una persona muy inquieta, muy curiosa, yo también he seguido formándome, he encontrado otros grupos también me han ayudado. O sea, el hecho es que no solo es reinventarte, sino también encontrar el lugar donde tú puedas sentir que estás con personas que te van a ayudar a seguir, porque ir solo es muy difícil. O sea que da un poco igual de dónde vengas, de tus conocimientos, de lo que sea, pero si tienes a la gente adecuada para apoyarte, lo vas a conseguir mucho más fácil.

 

Billie: Es importantísimo, yo creo lo que dices, Miriam, porque a veces que tenemos desgraciadamente en nuestro entorno personas que se dedican a hacer lo contrario. Ya lo has dicho tú, tu entorno, que era tu comunidad donde vivías y hasta tu propia pareja, se dedican a lo que llamamos muchas veces en Mamis Digitales “pincharte el globo” o tirar abajo tu sueño. Pues es importantísimo que te rodees de personas que te ayuden, que vean que tus sueños son similares a los suyos o que te impulsen, que te digan “Venga, tú tírate a la piscina, da igual si hay agua o…” Bueno, siempre es importante que haya un poquito de agua, tampoco nos vamos a tirar a la piscina sin nada. Pero esas personas que nos lleven de la mano, que a veces hasta nos carguen en momentos muy complicados de nuestra vida… Es importantísimo rodearte de ellas. Y yo creo que lo que tú dices es fundamental, encontrar a las personas que nos hacen ser mejores a nosotras mismas.

 

Miriam: Exacto.

 

Billie: Miriam, cuéntanos un poquito cómo fue tu evolución a la hora de ese miedo que tenías, qué decías, recuerdo tu frase, no se me olvida, yo dije en el taller “Clientes que pagan 600 euros al mes” y tú dijiste “Uy no, eso no existe, no hay clientes que paguen 600 euros al mes”. ¿Qué opinas de esa frase ahora, Miriam, dos años después?

 

Miriam: Sí, claro que existen y que te paguen más sí los hay. Fíjate la mentalidad que yo tenía, porque yo creo que he sido una de las que más me he transformado, ¿no? De estar en un sitio y pasar completamente a otro, y de ir viendo las cosas. Pero tiene que salir también de una, el querer abrirse a esa otra posibilidad. Ya sabes que siempre me apuntaba, siempre he estado en contacto con vosotros, eso ha servido mucho porque hay que interiorizar las cosas, hay que creérselo. Es muy importante empezar a creérselo, porque si no te lo crees no va a pasar, pero si te lo crees es cuando ya te empiezas a poner valor y es cuando realmente puedes. Si tú te pones valor, los demás te lo van a poner. Pero bueno, todavía sigo trabajando todas estas creencias, sigo trabajando mentalidad.

 

Billie: Cuéntanos un poquito cómo fue tu proceso, porque el hecho de que una persona te diga “sí que existen o hay clientes de 600 euros” y tú por dentro digas “ella porque los tendrá, porque ya está donde está, pero yo no voy a conseguir esos clientes”. Entonces, ¿cómo es ese proceso, esa evolución o qué cosas te tienes que contar a ti misma para empezar a creértelo? Porque es cuando te lo crees, cuando los consigues. Yo estoy segura de que tú piensas como yo, que uno atrae lo que piensa, ¿no? Entonces, si tú piensas que solo vas a tener clientes de 300 euros, pues solo vas a encontrar esos clientes. Pero si piensas que existen los de 600 y los de más, de repente un día te llegan, ¿no? ¿Cómo hiciste tú para empezar a creértelo? Al principio ¿qué hacías? ¿Te lo repetías o veías en tu entorno gente que lo conseguía y decías “ah, pues mira, si ella puede, yo también”. ¿Cuál fue tu proceso?

 

Miriam: La verdad es que fue como mi post-it… Yo cuando volví de aquel taller Billie, cuando dijiste “Te pones un post-it en el espejo y lo miras todos los días, de que los clientes de 600 euros sí existen”. Esa era el texto que tenía que poner en el post-it. Bueno, el post-it no me lo puse, pero si vine con el foco de decir “Vale, el siguiente cliente que consiga va a ser de 600 euros”. Y de hecho no tardé mucho en conseguirlos. Yo creo que fue aquella semana. Aquella era una puerta fría, yo salí y no sé si fue al primero o el segundo al que pregunté y dije pues yo lo voy a hacer una propuesta para esos 600 euros, ¿vale? En principio no fueron 600, en principio fue menos,  porque al principio fueron 400, y luego al poco aumentamos, mi propuesta era un poco más elevada, yo fui la que creé una propuesta más elevada. ¿Por qué? Porque al principio lo que les decía es que “págame lo que sea, tú págame y ya está”. Con tal de que me pagaran… Pero claro, luego dije “Venga, voy a hacer una propuesta en condiciones y voy a hacer un trabajo también en condiciones” porque claro, también eso va ligado. Y es un poco como marcarme ese objetivo e ir a por él. Foco y acción. Yo en ese taller escuché, Billie, escuché mucho.

 

Billie: Pero lo hiciste muy bien porque escuchaste e implementaste. Porque es muy fácil ir a sitios y escuchar a una persona que te dice que puedes tener lo que sea, clientes de 600, clientes de 1000 y luego irte a tu casa y decir “bueno, ella…” o  “Esto no es para mí” y no aplicarlo. Entonces nosotros siempre decimos que el conocimiento vale muchísimo, pero vale muchísimo más la acción. Entonces, si no implementas o no pones en práctica lo que escuchas, te irás a tu casa con los bolsillos igual de vacíos con los que viniste.

 

Miriam: Exacto. Es que el éxito al final depende de uno mismo, es nuestra responsabilidad absoluta. O sea, nosotros elegimos dónde meternos. Elegimos qué vamos a hacer, qué no vamos a hacer. Y nuestro espacio lo damos nosotros. Nadie lo da por nosotros. No puedes echarle la culpa a nadie más. Es algo que haces tú.

 

Billie: Totalmente de acuerdo contigo, Miriam. Cuéntanos un poquito dónde está la Miriam de ahora. O sea, después de que yo te vi en ese taller hace… yo creo que son dos años, ¿dónde está Miriam ahora?

 

Miriam: Bueno, pues Miriam ahora siguió formándose con todo esto de los negocios digitales, que yo ya sabes que no tenía ni idea de nada de este mundo, y entonces se me abrió un mundo muy grande. Seguí formándome y ahora por ejemplo, ya no solo llevo redes sociales, ahora ya hago más estrategia de lanzamientos, me metí en eventos de congresos online, me encanta y ahora estoy en un proyecto diferente, que es que estoy creando mi propia membresía. O sea, estoy como una niña en un parque de atracciones, estoy contentísima, contentísima. La verdad es que estoy superagradecida de ese día en que decidí apuntarme a Mamis Digitales porque a mí me ha cambiado la vida.

 

Billie: me encanta ver esta evolución. Miriam. Yo sé que sigues evolucionando porque además te voy escuchando algunas veces hasta te leo ahí en el Club Estima. La última vez que tuve contacto contigo me recomendaste a Laya también que la tuvimos en Mamis Digitales y bueno, es un auténtico placer ver como mamis como tú se lo toman muy en serio. Y lo que dices tú y yo me quedo con la frase que has dicho que el éxito depende de uno mismo y que al final somos responsables de las decisiones que tomamos y de cómo vamos a implementar todo lo que vamos aprendiendo. Así que tomamos nota Miriam de tus consejos. Cuéntanos un poquito… Ya nos has dicho quién es la Miriam de ahora. Dinos dónde podemos encontrar todo lo que estás haciendo para que vayamos siguiéndote y las personas estén interesadas.

 

Miriam: Bueno, yo la verdad es que no tengo muy trabajada la marca personal. ¡Muy mal! Las chicas que estén ahí, que trabajen su marca personal desde un principio, que salgan en montón. Pero si tengo un Instagram que iré trabajando, que Miriam_Varela_ y mi web está en construcción, miriamvarela.com

 

Billie: Bueno, pero como este podcast dura para siempre, nosotros vamos a poner los enlaces para que encontréis tanto el Instagram de Miriam como su página web y así podáis ir viendo cómo va evolucionando. Vamos a cerrar esta entrevista con una pregunta de las más importantes de este podcast. Y es ¿qué es lo que te ha enseñado tu hija?

 

Miriam: Venus me ha enseñado un montón. No acabaría de decir todo lo que me ha enseñado la maternidad. Al final es un poco reencontrarme también conmigo misma, con mis valores, a empezar a priorizar y valorarme y empezar un poco a redirigir mi vida hacia donde yo quiero. Me ha enseñado muchísimo del valor del tiempo, del valor de la energía y de todo. O sea que para mí es un foco de luz. Una experiencia superbonita.

 

Billie: Qué bonito, qué bonito, Miriam. Pues nada. Un abrazo, un beso y a seguir cosechando los éxitos que tanto te mereces.

 

Miriam: Muchas gracias. Un abrazo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

× ¿En qué podemos ayudarte?