El proyecto de Mamis Digitales funciona gracias a un equipo entregado de 15 mujeres que han pasado por la metodología y ahora ayudan a cientos de madres a reinventarse. Empezamos una serie de entrevistas donde te presentaremos las historias de reinvención que hay detrás del equipo de Mamis Digitales.

Hoy te presentamos a Eila Martinez, una apasionada de viajar que enfocó su carrera profesional al mundo de la exportación. Viajar, conocer culturas, su trabajo le encantaba pero sus prioridades empezaron a cambiar al convertirse en madre.

El cambio no fue de la noche a la mañana, consiguió gestionar bien la conciliación con su primera hija pero empezó a notar problemas con el segundo, las cosas en el trabajo ya no eran igual. Le gustaba tanto su trabajo que aguantó, pero embarazada de su tercera hija se dio cuenta que el vaso estaba a punto de colmar y lo dejó todo para reinventarse

Mamis Digitales se cruzó en su camino y le ha dado la oportunidad de retomar su profesión frustrada: La docencia. Ahora acompaña como tutora a todas aquellas madres que apuestan por su reinvención laboral y les ayuda a creer que son capaces de todo. 

Si quieres conocerla un poco más, no dudes en escuchar su historia.

 

Enlaces mencionados en este episodio

Perfil de Instagram: www.instagram.com/eilatucm 

 

Transcripción de la entrevista

Billie: Hoy tenemos con nosotras a una invitada súper especial. Se trata de Eila. Eila, bienvenida al podcast de Madres Reinventadas.

Eila: Muchas gracias por invitarme. La verdad es que es un placer y estoy encantada de estar aquí.

Billie: Eila, vamos a empezar por lo más importante. Cuéntanos cómo se llaman tus hijos. Tú tienes familia numerosa?

Eila: Sí, yo tengo tres. Sí, se llaman Sabela, Pablo y Martina.

Billie: ¿Y qué edades tienen?

Eila: Tienen trece, diez y seis. O sea que son edades variadas.

Billie: Eila, vamos a ir un poquito hacia atrás en tu historia para que nos cuentes todo el proceso de tu reinvención. Para las que no te conozcan, porque sabemos que hay muchas mamis de nuestra comunidad que ya te han puesto cara, pero para aquéllas que no te conozcan o estén escuchándote desde cero, cuéntanos cómo era tu vida antes de tener a tus hijos.

Eila: Para que entendáis el porqué de mi situación actual, todo empieza cuando yo con dieciocho años tengo que decidir carrera. Yo quería estudiar magisterio, pero mis padres me dijeron “No, no, a ti te gusta viajar, sabes idiomas, puedes ir por algo más”. Decido estudiar Comercio Internacional. Yo muy bien, la carrera muy bien, en tercero me voy a Alemania, me voy a Bélgica, disfruto viajando, acabo la carrera y empiezo a trabajar. Y la verdad es que hasta ahí muy bien, ¿no? Pero conozco a mi marido y decido dejar Barcelona. Yo había vivido toda la vida en Barcelona y me voy a vivir a Alicante, al interior, a un pueblecito de 7000 habitantes. O sea, fue un cambio el dejar la ciudad. Yo era cosmopolita y sigo siéndolo, de playa, y de pronto a irme a un pueblecito del interior… Pero bueno, la suerte es que enseguida encuentro trabajo en el tema mío de exportación, la verdad es que bien. El tema es que me quedé embarazada de Sabela. Yo no tenía ayuda. Mis padres en Barcelona, mi suegro es viudo, pero yo tenía muy claro que no iba a dejar de trabajar, en ese momento, cómo iba a dejar de trabajar yo, porque finalmente te quedas embarazada pero yo en mi caso no tenía claro lo que iba a vivir con eso. Pasan los 4 meses, vuelvo a trabajar, cojo una reducción de jornada porque yo tenía jornada partida, pero bueno, con Sabela  tenía días malos, pero no, no noté un cambio muy radical. Pero al año y poco me quedé embarazada de Pablo y el volver después de Pablo me empieza a costar. Empiezan a haber malos rollos en el trabajo, ya no es lo mismo y aquí te das cuenta de que las opciones de ascender están totalmente limitadas porque trabajas sólo de mañana, si hay algún problema por la tarde te lo pueden recriminar… Tú ves que ya no es lo mismo. Encima en el trabajo cada día había malos rollos y no, yo no estaba a gusto. Viajaba de vez en cuando, la verdad es que a mí viajar me ha encantado y sobre todo en mi trabajo. A mí me gustaba porque yo, es lo que decía siempre, desde la oficina a 10 minutos de casa yo hablaba con gente de todo el mundo. O sea llegabas a la oficina y hablabas con Japón, ¿qué tal? Claro, yo conocí montones de culturas sin salir de casa,  yo disfrutaba mucho con mi trabajo en esto de hablar con un montón de culturas diferentes. Pero bueno, la situación estaba muy mal y me quedé embarazada de Martina. Ahí se juntó un cúmulo de situaciones. Me piden que cambie y me dedique a llevar el norte de África y en ese momento yo pensé “el norte de África con náuseas, con lumbalgia… Uff no”. Y de un día para otro dije “Se acabó. Lo dejo”. Yo estaba embarazada de cinco meses y dije no, no, hasta aquí hemos llegado. En ese momento yo dije lo dejo y voy a dedicarme a mis hijos.

Billie: Vale, pero a ver, Eila, tú has dicho como si fuese muy fácil, lo dejo de un día para otro. Pero cuéntanos este proceso. ¿Llevabas tiempo pensándolo? ¿Lo hablaste con alguien? O sea, ¿cómo fue el hecho de llegar a tomar esa decisión? ¿Fue consciente o fue que un día que dijiste no puedo más y ya lo dejo y ya?

Eila: El vaso se iba llenando. Un problema detrás de otro. No disfrutaba de mis hijos como quería disfrutar. Llegaba a casa enfadada por problemas del trabajo. Fue el cúmulo del embarazo, las náuseas, la lumbalgia. Y dije “Hasta aquí”. Sí, lo consulté con mi marido, pero al final yo en esto he sido muy autónoma con mis decisiones y he dicho “hasta aquí” y es hasta aquí. Lo hice bastante sola, apoyada en este caso por mi marido, él encantado de que yo me quedara en casa con mis hijos. Hasta ese momento yo tenía una canguro en casa, todo durante todas las mañanas, no tenía otra opción, porque sí claro, puedes tirar de guardería, pero si un día se ponen malos los niños ¿qué haces? Si no tienes ayuda, no tienes otra opción.

Billie: Entonces tomaste esta decisión y en principio era una decisión para decir “Bueno, pues voy a hacer lo que hace años no he hecho y voy a pasar tiempo con mis hijos, voy a estar con ellos, voy a estar en casa”.

Eila: Sí pero esta decisión  dura poco. A los cuatro meses de nacer Martina, yo digo “Necesito hacer algo, esto no puede ser”. Entonces viene lo que explicaba antes, que con 18 años… A mí siempre me ha encantado el mundo de la educación. Me apasionaba el dar clase. Entonces digo “ya está, me reinvento y me dedico al mundo de la educación”. Ahora que estoy en casa hago el máster del profesorado para poder dar clases en un bachillerato, tener una carrera… Yo sola monté la historia, hice el máster muy bien e hice las prácticas… Pero claro, es lo que veía. Sí, yo quiero dar clases, pero el problema de los niños lo sigo teniendo. Me toman en un colegio por las tardes, y otra vez volvemos al mismo problema de los canguros. Aquí me dije: “hay que darle otra vuelta”. En mi idea de decir por dónde tiro me planteo el tema de ser funcionario. Voy a buscar el poder dar clases por las mañanas en el mismo horario, hago algunos cursos e incluso acabo la carrera de ADE porque yo tenía una diplomatura. Vale, así tengo ADE, tengo la licenciatura, puedo acceder. Y haciendo ADE fue cuando dije: “No, no, olvidémonos de esto”.  Haciendo el trabajo de fin de grado que consiste en crear una empresa me dije “Lo tengo. Me tengo que reinventar y tengo que ser yo misma, yo sola”. O sea, buscar algo que yo misma me pueda gestionar y que no dependa de nadie. Y fue allí cuando apareció Mamis Digitales en mi vida. Apareció un día por Facebook, yo no lo buscaba, yo buscaba algo donde poder realizarme yo sola, profesionalmente, sin tener que depender de nadie. No sabía qué, yo en ese momento no sabía ni por dónde me iba a tirar. Pero así fue. Ahí apareció Mamis Digitales, hice la metodología y disfruté mucho incluso y acabé la metodología. Yo no tenía claro al 100 por ciento lo de ser community manager, pero al final es como todo, fue realmente ir siguiendo. Yo terminé en junio, en septiembre empiezo con un cliente, una chica que conocía y pues… Ahí viene el tema. Yo ahora me doy cuenta de que yo misma no me lo creía. Puedes tener mucha formación y puedes tener mucha experiencia, pero yo no me creía capaz. Y ahora miras atrás y dices “He sacado una metodología y a los tres meses tienes un cliente y a dos meses después otro cliente y no te veías capaz, eh?”. Por desgracia, esto lo ves en pasado, ¿no? Cuando ya ha pasado un año y dices por qué no me lo creía, por qué no me veía capaz de ello.

Billie: Desgraciadamente yo creo que también pasa en la sociedad y con todo lo que nos dice la sociedad y lo que sea lo que vivimos cuando somos madres y tenemos que seguir trabajando, que muchas veces te dicen es que no vas a ser capaz, es que no puedes. No se puede tener una familia y pretender conciliar… Todas estas cosas al final nos van taladrando el cerebro y nos van haciendo un poco menos. Es lo que vemos cada día en Mamis Digitales. Eila, además de toda esta reinvención que has vivido, de conseguir al cabo de tres meses tu primer cliente, de seguir con nuevos clientes., llegó un día en el que recibiste una llamada para formar parte del equipo de Mamis Digitales. ¿Cómo fue?

Eila: Realmente ahí fue el cambio total. Y el despegue hoy en día mi carrera profesional. Me llamaste tú para comentarme que necesitabas una tutora en Mamis para aprendizaje. Desde ese momento la verdad es que se ha juntado todo, por un lado mi desarrollo en Mamis y como tutora, que al final es lo que yo siempre había querido, el poder enseñar, el poder aportar y el poder acompañar. Es algo maravilloso. Yo creo que no hay palabras para explicar cómo se ve la reinvención de las mamis, todo lo que hacen, todo lo que luchan, y es un placer, realmente es un placer el poder acompañarlas durante ese proceso de reinvención. Y ya no sólo el poder acompañarlas, sino también el equipo que hay detrás. Yo siempre lo he dicho, nos vemos una vez al año, y ahora ya ni nos vemos por desgracia ¿no? Y yo tengo verdaderas amigas. Yo sé que si yo tengo un problema con mis hijos, puedo llamar a Inés, puedo llamar a Begoña, puedo llamarlas a todas. Y nos apoyamos. “Oye, hoy es el cumpleaños de mi hijo, por favor, encárgate tú”. Al final es para darte cuenta de que tú aportas al equipo. Pero a mí sobre todo el equipo me ha aportado mucho y he ganado mucho en confianza en mí misma y en darte cuenta de que podemos, de que somos madres y sabemos educar a nuestros hijos y estar con ellos y a la vez nos sentimos realizadas y somos capaces de desarrollarnos profesionalmente. Yo creo que más que todo, al final lo que tenemos que tener muy claro es que la vida es un aprendizaje continuo y estamos todos los días aprendiendo cosas nuevas. Y vernos capaces de que podemos hacer lo que nos propongamos.

Billie: Eila, ¿desde cuando eres tutora de Mamis Digitales?

Eila: Desde enero de 2019.

Billie: Fíjate, ya llevas dos años con nosotras en el equipo, que se dice pronto, pero pasa rápido el tiempo. Por tus manos han pasado cientos de madres que han realizado este mismo proceso de reinvención profesional, que han apostado por las redes sociales, que han dicho “Venga, bah, yo quiero un futuro como community manager”. Estoy segurísima de que tú tienes identificadas las mismas barreras o las barreras más comunes que se suelen poner a nivel mental las mamis cuando realizan este proceso de reinvención. Hablemos de dos o tres cosas que tú dices “Si esto lo hubiera visto antes, ¿qué tan diferente sería?”

Eila: El primero y el más común es ese, ¿no?  Acaba en la metodología. “Yo no sé”. ¿No sabes, qué es lo que no sabes?  Llevas tres meses gestionando las redes de un cliente, porque en las prácticas lo has hecho, has logrado visibilidad, has logrado más seguidores… ¿Qué es lo que no sabes? Yo creo que en la gran mayoría de los casos son barreras que no nos ponemos a nosotras mismas. Hay casos que de madres que no están en la situación de decir que “Tengo que dejar mi trabajo actual y dar el paso”, decir “Lo dejo, me doy de alta como autónoma y me reinvento”. Hay muchos casos de madres solteras, madres separadas, que necesitan tener una seguridad económica. A ver, esto también es muy importante muchas veces, y hay madres que no pueden dar el paso, no porque no quieran sino porque dicen “Hasta que no tenga un seguro económico detrás, durante dos o tres meses hasta que yo consiga despegar y pueda vivir”, sería yo creo el único impedimento para que muchas no consigan la reinvención a corto plazo. Lo bueno de esto, y es lo de siempre, la pandemia nos ha traído cosas muy malas, pero las reinvenciones que he visto este 2020 han sido increíbles. Y muchas que hasta ahora decían no, no, es que yo tengo mi trabajo estable, aunque algunas decían “aunque tengo una hora de viaje todos los días, pero yo no puedo dejar mi trabajo”. Está claro, ¿no? Y no es fácil. Son decisiones que a veces dices “me tiro a la piscina” y pueden salir bien, o pueden salir mal. Tenemos la suerte de que en la gran mayoría de los casos nos sale bien, detrás de la metodología, y teniendo sobre todo el club Estima detrás, donde estamos todas las mamis que nos apoyamos, que nos damos ánimos con las buenas noticias y con las malas. Porque a veces viene una que dice “Es que llevo 5 entrevistas y no consigo nada” y a los meses dice “¡Lo he conseguido!” y es que es una alegría para todas. Sobre todo es eso.

Billie: Vamos por pasos. Has dicho por ejemplo “Creo que no sé lo suficiente como para ser una profesional que se dedique a esto”. Esto es lo que conocemos como el síndrome del impostor y nos puede pasar a muchas. De hecho, hay estudios que corroboran que este síndrome lo viven y lo sufren mucho más las mujeres que los hombres. Google hizo un estudio cuando abrían una oportunidad laboral dentro de la empresa y ponían los requisitos que se necesitaban para esa oportunidad laboral, las mujeres si no cumplían el 100 por cien ni se presentaban y los hombres cumpliendo el 80 por ciento se presentaban. Esto es lo que tenemos que aprender a desarrollar como mujeres. Aprender a decir “Claro que lo sé”. ¿Y cómo se aprende? Cuando nos viene esta idea de “No sé lo suficiente”, sepamos que, es verdad, no sabemos lo suficiente y nunca lo sabremos, porque encima las redes sociales, nuestra profesión, cambian continuamente. Cada día hay algo nuevo, entonces nunca vas a saberlo todo. Pero lo importante es que estamos apoyadas por una comunidad, un grupo de personas que te apoyan y te pueden ayudar en algún momento determinado, eso sí es importantísimo. Siempre que como mujer te venga este síndrome del impostor, date cuenta de que lo más importante es que estés rodeada de gente que te pueda ayudar en algún momento dado. Gente que como tú quiera llegar al sitio donde quieras estar. Porque puedes haber elegido la opción de Mamis Digitales, pero puedes ser una madre que esté escuchando este programa y que decida una reinvención. Cuando estés dudando, lo importante es: “¿Tengo el entorno adecuado como para apoyarme en ellos cuando me venga este bajón?”  Eso es importantísimo. También has dicho algo que es clave, que es que tenemos que determinar ese momento adecuado para dar el salto. Obviamente tenemos que poner en una balanza todos los factores que determinan si vamos a poder o no. Quién nos apoya. Por ejemplo, en mi caso yo era madre divorciada, pero tenía el apoyo de mi madre. Cuando decidí dejar mi trabajo me dijo: “Billie, si eres infeliz, deja el trabajo, yo te ayudo unos meses”. Claro, no es lo mismo para una persona que quizá no tenga el apoyo económico de nadie y necesita trazarse un plan. Por eso lo importante de trazarse esos objetivos y ese plan. Y lo última que has dicho, Eila, que me parece fantástico, es entender que no todo se consigue a la primera. Muchas veces nos venden el cuento de “No, sí, te reinventas en tres meses y al mes siguiente ya tienes tus clientes”. Esto puede pasar o puede no pasar. Entonces tienes que tener un plan, una estructura y tienes que saber que cualquier cosa que requiera motivación y dedicación de tu parte, va a requerir un tiempo. Los resultados buenos y efectivos no se consiguen de la noche a la mañana, se consiguen tras un esfuerzo y si tienes cinco nos es una buena noticia porque muy pronto llegará el sí. Nosotros siempre decimos que necesitas diez nos para tener un sí de un cliente. Pues eso, ánimo y sobre todo el apoyo de la comunidad o de las personas que te rodean. Eila, además de las personas que te rodean profesionalmente, ¿quiénes son las personas en las que tú más te apoyas para no venirte abajo precisamente en momentos difíciles de tu carrera profesional?

Eila: Sobre todo en mis hijos, porque al final que ellos son el motor de mi vida y ellos son los que me han hecho hacer esto, o sea el reinventarte y el buscar un trabajo que se acople a ellos y se acople a mí, no sólo a ellos. Somos un tándem, ¿no? Yo ahora tengo mi vida montada, tengo mi despacho en casa con la habitación de Martina al lado para que ella pueda estar jugando y yo pueda estar aquí trabajando. Mis hijos al lado, ellos pueden estar haciendo deberes… Al final te apoyas en ellos. Incluso con mi hija de 13 años ya hay cosas que hasta hago con ella. ¿Tik Tok? Venga Sabela, vamos a grabar algo, a ver, incluso ella conoce, le digo pruébalo tú, prueba y dime a ver si este vídeo funciona mejor que otro. Yo me apoyo totalmente en ellos porque hay días que tienes de bajón, yo lo veo hasta con mis hijos, “Mami, ¿qué te pasa?”

Billie: Claro.

Eila: Realmente son ellos los que los que te apoyan el día a día. Mi hija mayor ha visto el cambio. Ella se crió con la mujer que venía por las mañanas a casa, y ella es la que más lo ha visto. Es decir, “Qué suerte tiene Martina de que tú la hayas despertado todos los días, hayas llevado al cole todos los días, la recojas del cole todos los días”. Ella es la que realmente lo agradece también. Se da cuenta. Martina, que lo ha vivido siempre, no se va a dar tanta cuenta. Pero sí, la verdad es que ellos son mi apoyo totalmente y mi motor.

Billie: Qué bonito, Eila, me encanta que digas que son tus hijos los que te apoyan más. Es verdad que lo que nos dan nuestros hijos, la fuerza que nos dan, no nos lo da nadie más. Y lo que dices es realmente cierto. Todas las decisiones que tomamos las tomamos basadas en lo que creemos que va a ser más bueno para ellos y para su felicidad. Así que es importantísimo tenerlo en cuenta. Eila, vamos a hablar un poquito de en qué consiste tu rol de tutora en Mamis Digitales. Cuéntanos.

Eila: Como tutora de Mamis Digitales, mi rol principal es acompañar a las mamis durante los tres meses que dura la metodología. Hacerles un seguimiento, ayudarlas en problemas que puedan tener, ver cómo evolucionan, resolverles las dudas más directas que tengan. Al final es un acompañamiento casi diario, porque realmente estamos todos los días con ellas a través del grupo de Facebook. Ir viendo cómo evolucionan. Y lo bueno que ya muchas veces nos está pasando, es que ya no son sólo dudas a nivel del aprendizaje, de decir esto cómo se hace o por qué se hace así, sino dudas sobre si lo voy a conseguir o no. Esta semana una mami decía “Es que estoy muy agobiada porque es que no doy abasto” y al final yo creo que este es uno de nuestros principales papeles: apoyarlas y darles ánimo, convencerlas de que pueden. Yo siempre les digo una cosa: “Esto es una carrera de fondo”. No por acabar la primera vas a conseguir reinventarte antes. Puede ser que acabes la metodología y te hayan quedado cosas en el medio que no has tenido claras. Bueno, ya tendrás tiempo, ¿vale? Y nos damos cuenta de que mamis que han ido con la lengua fuera durante la metodología, que no llegaban, que hacían cosas más tarde o que se les atragantaba según qué temas,  han venido a ti o las has visto en el Club Estima con que “Tengo clientes, me he reinventado, soy community manager” y es verdad es que la felicidad es plena. Es un acompañamiento, sobre todo durante los tres meses que dura la metodología, y es un día a día con ellas. Ahora no podemos, pero los reencuentros en los “Eshows” bueno, eran increíbles.

Billie: Tenemos muchas ganas de poder encontrarnos de nuevo en un evento. Esperemos que este 2021, nos dé buenas noticias para eso.

Eila: Sí, por favor.

Billie: Eila, tú, además de ser parte del equipo de Mamis Digitales, tienes tus propios clientes. Cómo podemos encontrarte, saber un poco más de ti… ¿Dónde te buscamos?

Eila: En estos momentos gestiono tres clientes. Si queréis, como comentario, y es lo que comentaba Billie sobre un “no”, una de mis clientes, hablé con ella al acabar la metodología en el verano de 2018, y vino en marzo de 2020. O sea que aunque haya un “no”, nunca se sabe, muchas veces a posteriori llega el sí. Y la verdad es que llegan muchos. Yo ahora estoy muy activa en Instagram, me podéis encontrar en Eila tucm y sobre todo es esto como community manager y desde la pandemia hago muchas formaciones a emprendedores. Muchos emprendedores que no se pueden permitir un community manager tal y como está la situación, pero al menos durante esa temporada pueden gestionarse. Nunca será lo mismo, pero al menos se pueden gestionar sus propias redes. Les enseño un poco a manejarlas.

Billie: Superbién. Bueno, pues vamos a dejar el enlace a tu perfil de Instagram en los apuntes del episodio de hoy. Eila, para cerrar la entrevista de hoy, quiero preguntarte ¿qué es o cuáles son las principales lecciones que te han enseñado tus hijos?

Eila: Muchas. Yo creo que la verdad es que mis hijos me lo han enseñado todo. Sobre todo el amor incondicional por ellos. Y que realmente es una cosa increíble. Y que antes de tener hijos yo creo que ni te lo planteas o no esperas que sea así. Y luego también que lo importante no son las cosas materiales. Al final vivir es muy sencillo y ellos son los primeros que te lo enseñan. Que no necesitas… Necesitas cariño, necesitas amor y que el día a día es muy sencillo para ellos. Incluso también… Yo he sido muy cabezota, muy orgullosa, y a veces te enfadas con ellos y a los cinco minutos vienen y “mami perdona”… Y yo a veces lo pienso igual que ellos. A los cinco minutos vienen a pedirte perdón, ¿cuando tú te enfadas con alguien, vas a los 5 minutos a pedirle perdón? Realmente reflexionas y dices, es verdad, te enseñan cosas que… Lo que ellos hacen no lo hacemos los adultos.

Billie: ¡Qué fácil es observar y ver la vida a través de los ojos de un niño! Tenemos mucho que aprender de ellos. Me encanta, he tomado nota de estas tres cosas que te han enseñado tus peques. Eila, te quiero agradecer por haber estado aquí y seguramente haber inspirado a muchas mamis a conseguir su propia reinvención, su profesión.

Eila: Un placer estar aquí.

 

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