Eva tenía un trabajo que le gustaba, disfrutaba de la gestión hotelera y no le importó mudarse a otra provincia para realizarlo. 

Como muchas de nosotras, sus prioridades cambiaron cuando se quedó embarazada. Intentó buscar la manera de no dejar su profesión a través de una reducción de jornada, teletrabajo o compactar sus días de oficina, pero su empresa no validó ninguna de las opciones. Después de darlo todo por la empresa, se sintió un número más y decidió que tenía que pasar página. 

Ser madre te hace querer ser mejor persona y Eva se puso manos a la obra no solo para realizar la metodología de Mamis Digitales y reinventarse, sino también para superar sus inseguridades, sus miedos y la manera de enfrentarse a los problemas.

Gracias a todo esto, a día de hoy ya está consiguiendo sus primeros clientes. ¿Quieres saber cómo? No te pierdas el episodio de la semana.

 

Enlaces mencionados en este episodio

 

Perfil Encuentra Community Manager: https://encuentracommunitymanager.com/community-manager/eva-diego/

Perfil Instagram:  www.instagram.com/evadiegocm/

Perfil Facebook: www.facebook.com/evadiegocm

 

 

 

Transcripción de la entrevista

 

Billie: Bueno, hoy tenemos a una invitada especial en el programa de hoy. Se trata de Eva. Eva también es una madre reinventada y nos viene a contar su historia, así que bienvenida al podcast de  Madres Reinventadas.

Eva: Hola, muy buenos días. Gracias.

Billie: Bueno, Eva. Antes que nada, antes de que nos empieces a contar tu historia, cuéntanos cómo se llaman tus hijos.

Eva: Tengo una hija, se llama Lía y tiene 23 meses, no 22 mesecitos.

Billie: O sea que estás disfrutando de la pequeña Lía desde el principio. Me alegro.

Eva: ¡Un montón!

Billie: Eva, cuéntanos qué hacías antes de tener a tu hija que te dedicabas y cómo era tu vida.

Eva: Bueno, pues yo estaba de gestora hotelera, llevaba una cartera de alrededor de 100 clientes internacionales y vivía en otra provincia que era Lugo. Yo actualmente estoy en Pontevedra, que es donde están mi familia, mi pareja, pero por trabajo me tuve que mudar allí y me quedé embarazada estando allí.

Billie: ¿Y cómo cambió tu vida cuando te quedaste embarazada?

Eva: Pues todo, me cambió todo, mi forma de pensar, las prioridades… Es que es un cambio brutal.

Billie: Tu forma de pensar las prioridades, pero a nivel laboral ¿cambió algo? ¿Cómo era tu día a día? ¿Empezaste a plantearte cosas? ¿Cómo fue ese cambio?

Eva: Sí, bueno. Al estar en otra provincia, yo vivía allí de lunes a viernes, y venía los fines de semana. Entonces, al quedarme embarazada, me tuve que plantear si volver. Mi idea era seguir. Seguir una temporada más, porque estaba cómoda y estaba en un punto que ya empezaba a conocer bien el trabajo. El ambiente en la oficina era genial, el sueldo estaba bien. El hecho de volver a empezar a trabajar, buscarme un trabajo, volver a empezar de nuevo aquí en Pontevedra me daba como miedo, por eso quería seguir. Pero sí la idea era dejarlo. Al incorporarme al trabajo pedí la reducción de jornada de maternidad y el permiso de lactancia porque yo estoy dando el pecho, pero es algo que no les gustó. Ese trabajo se podía hacer teletrabajando tranquilamente, porque simplemente hablar con los hoteles a través de un programa desde el ordenador se podía manejar. Pero no me dieron esa opción. También les pedí juntar los días para no ir todos los días allí, solo un par de días. Y tampoco les gustó. También el hecho de que una vez que se me acababa el permiso de lactancia mi jornada era partida y tenía que quedarme una hora más después de comer. Y ahí me di cuenta, capté la indirecta de que realmente no me valoraban. Entonces me sentí como un número más. Y yo dije “Bueno, pues me están diciendo que no continúe”. Entonces decidí priorizar a mi hija y también mi salud, porque eran tres horas en carretera. Al tener un bebé duermes poco y también es un riesgo. Y aparte, yo estoy muy agradecida por la oportunidad que me dieron y por la formación que me dieron. Aprendí muchísimo. Pero bueno, sentí que era un número más.

Billie: Bueno, es una pena que al final un trabajo que se pueda hacer teletrabajando no nos den esa oportunidad, porque al final hubieses estado súper feliz haciéndolo desde tu casa y hubieses seguido aportando muchísimo a la empresa. Pero bueno, como siempre decimos, por algo pasan las cosas. Y no podemos cambiar a los empresarios, no podemos cambiar esa mentalidad, pero sí podemos hacer cosas por nosotras. Así que tú decidiste dejarlo. ¿Cómo fue este proceso de decir “Bueno, ya está. Ya no quiero seguir aquí.” ¿Tenías algún tipo de plan para un colchón o alguien que te apoyase para tomar esta decisión?

Eva: Sí, tenía mi familia, mi pareja. También tenía unos ahorros. Y al ver que no me daban las facilidades que yo quería, empecé a buscar formas de poder trabajar desde casa porque era la opción que yo quería, porque quería ser una madre presente. Y os encontré a vosotros.

Billie: ¿Cuándo nos encontraste?

Eva: Os encontré en el 2019, en noviembre. Justo ibais a empezar un curso, pero como os acababa de encontrar, pues me lo pensé, se me pasó. Entonces en la siguiente formación, que fue en enero de 2020, cuando me apunté.

Billie: Vale, entonces tú venías del turismo. ¿Cómo fue el proceso de aprender algo de lo que tú quizá tampoco tenías demasiado conocimiento ni experiencia?

Eva: Vosotros lo hacéis muy sencillo… Para mí fue difícil por el hecho de tener a la niña. Justo encontré un trabajo en mitad de la formación, y claro, eran ocho horas fuera, con la niña que no dormía y a mí se me hizo difícil. Pero si eres una persona constante, si sabes organizarte bien, se hace bien el curso. Aparte que tenéis una tutora, que está ahí para cualquier pregunta, las compañeras, todo el mundo ayuda. Y vosotros que también estáis en directo semanalmente. Pues la verdad es que lo hacéis muy fácil.

Billie: Eva, has dicho una cosa que para mí es clave. Y has dicho que hay que saber organizarse. Tú en tu día a día… Porque es verdad, estudiar una nueva profesión, sea cual sea, si es community management o es cualquier otra cosa, estudiar una nueva profesión y además tener un bebé pequeño y un trabajo, no es fácil de organizar. Entonces, ¿cómo hiciste tú para organizarte bien?

Eva: Nosotros… mi pareja y yo estábamos con obras en la casa, entonces tuvimos que mudarnos… Estábamos en casa de mis padres pero el trabajo era en otra ciudad, entonces tuvimos que mudarnos a casa de los padres de mi pareja. Y la verdad es que gracias a ellos pudimos gestionar el tiempo. Yo iba a trabajar, estaba cerca de la casa de ellos, iba caminando,  tenía todo hecho. Solo era comer, pues estar con mi hija y luego volver, era jornada partida. Cuando volvía por la tarde pues comía, estaba con mi hija y luego me ponía a estudiar y a dormir porque no daba para más el tiempo. Pero necesitas ayuda.

 

Billie: Claro, tienes que saber organizarte y saber cuáles son tus tiempos. En tu caso era el mediodía cuando tenías esa posibilidad entre tu jornada partida para poder dedicarlo un poquito al aprendizaje y otro poquito a tu peque, que también era igual de importante y sigue siendo. Eva, qué has conseguido desde ese día que diste el paso y dijiste me voy a reinventar hasta ahora que ya ha pasado más de un añito?

Eva: Para mí el ser madre ya fue todo un proceso. Y el hecho de querer ser mejor madre también me ha llevado a querer ser mejor persona. Para ello busqué ayuda y me inicié en el camino del autoconocimiento. Porque yo era una persona súper negativa, súper pesimista y era muy insegura. Y decirte que “era muy insegura” me resulta raro decírtelo porque estoy hablando de hace dos meses. Y el hecho de haber empezado un proceso de autoconocimiento me ayudó, me está ayudando a ganarme una confianza brutal en mí misma. A perder el miedo. Porque yo tenía mucho miedo al fracaso y es algo que me ha acompañado toda mi vida. El miedo a fracasar. Soy de las típicas personas que siempre tengo que formarme y saber todo, todo, todo antes de empezar una cosa. Y luego, cuando empieza alguna cosa, te ves que no sabes nada. Y para mí eso es una frustración enorme porque ¡es que no sé nada! Yo como que me fustigaba, lloraba en casa, me presionaba y decía “yo no valgo para esto”. Y dejaba lo que estaba haciendo y me volvía a formar en otra cosa y así. Y sé que es por falta de seguridad, de confianza en uno mismo y el hecho de haber trabajado eso para mí fue un antes y un después.

Billie: ¡Guau! Qué importante lo que dices, de conocernos a nosotras mismas y saber nuestras propias debilidades, ¿no? Porque tú, yo creo que ahora mismo has tenido mucho valor para reconocer las carencias que tienes o que tenías. Son las que estás trabajando y seguro que todo eso te hace ser más fuerte y conocerte muchísimo mejor. ¿Qué ventajas te ha dado el hecho de conocer cuáles son tus debilidades y enfrentarte a ellas?

Eva: Pues la verdad es que olvidar que vas a fracasar. Perder ese miedo al fracaso, sobre todo. Yo escuché una frase que me quedó calada, no sé a quién se la escuché, pero es “No existen fracasos, sino resultados”. Entonces también cambias el chip, porque consigues resultados en base a lo que tú haces, y esos resultados te dan la experiencia y la experiencia a mejorar. Yo siempre tenía ese miedo de no hacer las cosas por miedo a fracasar, pero es cierto que si no las haces tampoco puedes avanzar. Y fue perder ese miedo y empezar a tener la intención de hacer las cosas y hacerlas. Y una vez que yo empecé a hacerlo, a poner la intención de… “Venga, Eva, vas a trabajar tu esfuerzo, por ti sola” y una que puse esa intención empezaron a llegar las cosas sin yo buscarlas, que es como que el universo se pone a tu favor. Es algo mágico.

Billie: Qué bonito lo que dices, porque es verdad que a veces ponemos tanto esfuerzo en lo que queremos conseguir, pero como bien lo has dicho antes, en la parte negativa, estamos simplemente bloqueando eso que ya sabemos que podemos conseguir. Entonces tú has hecho un esfuerzo importante, has trabajado en ti misma. ¿Lo has hecho con ayuda de alguien o lo has hecho sola?

 

Eva: Con ayuda de alguien. Yo sola no, no fui capaz. Siempre pensé que yo iba a ser capaz, decía que uno solo tiene que ser capaz, pero luego ya siendo madre me di cuenta de que no. Que no podía estar con este pensamiento porque seguía siendo igual que siempre y no cambiaba nada. Entonces fue cuando decidí recurrir a alguien y todo se lo debo a mi hija.

Billie: ¡Qué bonito! Es impresionante lo que somos capaces de hacer por nuestros hijos. Tú has trabajado con una persona que te ha ayudado y de repente llegaron los resultados. Yo recuerdo que hiciste una publicación dentro de nuestra comunidad del Club Estima, que casi sin buscarlo te llegó ese primer cliente. Cuéntanos un poquito como fue.

Eva: A partir de que me inicié en el mundo del autoconocimiento, me empecé a meter en grupos porque mi familia, mis amigos en este mundo no estaban, no sabía con quién hablar. Era meterme en Internet, encuentras lo que tú quieres. Y entré en una comunidad. Y la persona que llevaba esa comunidad nos daba temas a trabajar cada mes. Ella también era terapeuta. Y un mes ofreció una sesión con ella, una práctica, el que quisiera. La cogí antes yo pues me ofrecí y asistí a su sesión y la verdad es que fue un cambio. Ella trabaja con PNL. Y es como que me desbloqueó en un momento de alguna creencia que tenía, fue como un antes y un después, pero en una hora. Y yo estaba tan agradecida que le dije “Mira, yo estoy iniciándome un emprendimiento como Community Manager, así que si quieres te ayudo”. ¡Me salió del alma porque estaba tan agradecida! “Yo si quieres te ayudo, en lo que tú necesites yo te ayudo”. Y me dice “No, yo te pago aunque sea la primera hora, así practicas y así pones la intención y ya estás en este mundo del emprendimiento”.  Bueno, le dije “Pues déjame prepararme, te hago una reunión con varios presupuestos”. Seguí las recomendaciones que vosotros hacéis. Bueno, tuvimos una reunión, le expuse todas las opciones que podía tener y me dijo que sí, que le convencía, que le gustaba. Aparte nos caímos genial y empezamos en abril a trabajar.

Billie: ¡Guau! Muchísimas felicidades. Porque es verdad que no ha sido todo casualidad. O sea, tú también has puesto de tu parte, has puesto esta intención de decir “Bueno, me has dado algo, yo te quiero dar algo a cambio”. Y ella lógicamente con toda la experiencia que ya seguro tiene, ha dicho no, yo quiero pagar por un buen servicio porque los buenos servicios siempre se compensan de forma económica. Así que muchísimas felicidades, estoy segura que esta será la primera de muchas oportunidades que vas a tener Eva, porque ese primer pasito, nosotros siempre decimos que el primer cliente suele ser el más difícil y luego de empezar a trabajar con algunos y ver los resultados que también aportas, se te pueden abrir un montón de puertas. Y además, ya has desbloqueado una creencia limitante que tenías: “Yo no soy capaz, yo no puedo”. Al final ves lo fácil que ha sido y seguro que a partir de ahora… ¿Cuáles son esos retos que quieres ponerte a ti misma para dentro de los próximos meses?

Eva: Bueno, llevar a cabo la cuenta de esta chica y que consiga resultados y luego conseguir más clientes, al menos dos más a lo largo del año.

Billie: Muy bien, Eva, pues yo te deseo todo lo mejor. Estoy segura que lo vas a conseguir porque el trabajo más duro ya lo has hecho.

Eva: Muchas gracias.

Billie: Eva, cuéntanos un poquito dónde podemos encontrarte, saber más de ti, de las cosas que ofreces.

Eva: Ahora mismo estoy enfocada en Instagram, me pueden encontrar como arroba Eva Diego CM También tengo Facebook con el mismo usuario, en LinkedIn Eva-Diego- CM, y también vuestro directorio.

Billie: Muy bien, pues pondremos todos los enlaces para la que esté interesada en hablar con Eva y hacerle cualquier pregunta o conocer los servicios que ofrece en los apuntes del episodio de hoy. Eva, para terminar esta entrevista, quiero que me cuentes cuáles son las principales lecciones que te han enseñado tu hija.

Eva: ¿Mi hija? Tener mucha más paciencia de la que tengo, yo creí que era muy paciente, ¡pero resulta que no! Y la importancia de organizarse.

Billie: Imprescindible cuando tenemos hijos, ¿verdad? Y además nos volvemos muchísimo más productivas. Esto es un apunte para todas las empresas que deciden que ser madre no cualifica con lo que quieren seguir contratando en su día a día. Pues ahí se equivocan porque somos mucho más productivas y capaces de ser mucho, mucho más. Así que, Eva, muchas gracias por haber compartido tu historia con todos nosotros. Estoy segura de que más de una madre se va a sentir identificada contigo y va a querer tomar esa decisión que a veces nos cuesta de conocernos un poco mejor y de hacer ese trabajo que tan importante es para poder salir adelante. Así que gracias.

Eva: Gracias Billie por darme este espacio.

Billie: Un abrazo.

 

 

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